3/28/2017

Cómo acabar con el terrorismo

Como todo, el terrorismo tiene una causa, un origen. La mejor manera de acabar con él es acabar con aquello que lo origina o lo fortalece.

Adolfo Miranda Sáenz


El terrorismo es el uso del terror mediante la violencia como táctica para lograr ciertos objetivos. Grupos terroristas como Al Qaeda, ISIS o Hamás afligen a buena parte de la humanidad. ¿Cómo acabar con ellos? La respuesta es sencilla: acabando con la causa que los origina.  El terrorismo es una forma de lucha absolutamente repudiable que nunca se justifica; pero todo grupo terrorista tiene una causa, persigue un objetivo que no siempre es malo. Lo condenable no siempre es la causa que defienden sino el método utilizado. Han desaparecido grupos terroristas que por mucho tiempo estuvieron activos. ¿Cómo desaparecieron? Eliminando la causa que los originó. No es que el terrorismo haya vencido, sino que otros lucharon por la misma causa con métodos civilizados y pacíficos, y ellos –no los terroristas- lograron sus objetivos. Veamos algunos ejemplos:

El Ejército Republicano Irlandés (Irish Republican Army, IRA) fue un grupo terrorista originado por el avasallamiento de los ingleses protestantes sobre los irlandeses católicos que vieron Irlanda dividida en dos: Irlanda del Norte, obligada a ser parte del Reino Unido en condiciones de sometimiento a los ingleses, y la República de Irlanda, independiente y soberana. En 1988, con la mediación de Bill Clinton, los primeros ministros Tony Blair del Reino Unido, Berthie Aherm de la República de Irlanda, y los líderes de las principales fuerzas políticas de Irlanda del Norte firmaron el “Acuerdo de Viernes Santo” en que se concedieron a los irlandeses del Norte importantes logros sobre su autonomía, gobierno y la forma de relacionarse con el Reino Unido, del que quedaron formando parte voluntariamente. Al desaparecer las causas del descontento irlandés desapareció el IRA.  

El movimiento llamado País Vasco y Libertad (Euskadi Ta Askatasuna, ETA) fue un grupo terrorista originado durante la dictadura franquista por la represión, falta de democracia, de libertad y de reconocimiento de los vascos cómo una nación con su propia identidad, idioma, cultura y derechos autonómicos. Con la llegada de la democracia en España se reconocieron las diferentes nacionalidades y autonomías y se dio un proceso de negociación con los líderes de partidos políticos vascos que por la vía cívica y pacífica luchaban por el derecho a su autonomía. En 2011, tras las negociaciones que culminaron con satisfactorios acuerdos para los vascos, terminó el terrorismo de ETA.

En el origen de Hamás está la creación del Estado de Israel en territorio palestino, como un enclave en medio del milenario territorio árabe y musulmán. Aunque Israel tiene derecho a existir, también Palestina, hoy reducida y avasallada por Israel que continúa quitándole territorio. En 1993 Isaac Rabin (Israel) y Yasser Arafat (Palestina), con la mediación de Bill Clinton, lograron un acuerdo de paz reconociendo dos Estados independientes y soberanos conviviendo pacíficamente. Pero los extremistas judíos asesinaron a Rabín y aceptan solamente un Estado Palestino sometido militarmente a Israel. Si se cumplieran los acuerdos de paz, dejaría de existir Hamás.

Al Qaeda fue creada por Reagan para luchar contra los soviéticos en Afganistán y después se volvieron contra sus creadores, volaron las Torres Gemelas y dieron origen a ISIS. Con la invasión de Bush a Irak eliminando al régimen de Sadam Husein (feroz e implacable enemigo de ISIS que los tenía reprimidos), ISIS salió fortalecida al desaparecer su “muro de contención”. Aunque proclaman que su fin es crear un Estado Islámico y “conquistar el mundo”, ellos realmente se fortalecen alimentándose del odio contra EE.UU. y sus aliados creado por las intervenciones e invasiones militares contra países musulmanes. Si EE.UU. cambiara su política hacia esos países y presionara a Israel a cumplir el acuerdo de paz de 1993, se acabarían Al Qaeda e ISIS porque no encontrarían jóvenes islámicos motivados con resentimientos para reclutarlos como terroristas. 

El terrorismo no se puede exterminar combatiéndolo como a un ejército enemigo al que se tiene ubicado territorialmente, que se sabe dónde están sus tropas, sus bases militares, sus centros de operaciones. El terrorismo opera en la sombra, oculto y está por todas partes. Ellos no se identifican, se camuflan entre los demás. Se pueden localizar líderes y centros de operaciones y aniquilarlos, pero surgen otros en otra parte. Aunque sus métodos sean criminales y abominables ellos están convencidos de su causa y por cada terrorista muerto surgen dos que pueden ser sus hijos, padres, hermanos, amigos o parientes, que se llenan del mismo odio que los impulsa, clamando venganza por las muertes de los demás, odio que se alimenta y crece debido también a medidas ofensivas o discriminatorias. Por eso digo: solamente eliminando lo que genera el odio se puede acabar con el terrorismo. Es verdad que ISIS tiene territorios ocupados en Irak y Siria y se pueden detectar concentración de tropas, pero atacarlos para acabar con ellos militarmente no es la manera de acabar con ISIS. Allí no están todos sus fanáticos terroristas y esos ataques tendrían un alto costo en muertes de inocentes, lo cual siempre crea resentimientos, odio. 

Son decisiones políticas inteligentes y no acciones militares las necesarias para terminar con Al Qaeda e ISIS. No se puede negociar con los terroristas porque son criminales y fanáticos. Pero se puede lograr la paz en el Medio Oriente cumpliendo los acuerdos de 1993 y mediante negociaciones con los líderes políticos que gobiernan los países de aquella región, para que los EE.UU. y sus aliados retiren su presencia militar y dejen de involucrarse en los conflictos entre ellos apoyando a uno u otro bando. Entre musulmanes sunitas y chiitas, árabes, persas, turcos, kurdos, etc., tienen sus conflictos y rivalidades que llevan siglos. ¡Que los resuelvan ellos mismos! Ellos también tienen su modo de gobernarse y de hacer política que no tiene por qué ser una copia del sistema de EE.UU. o Inglaterra. ¿Por qué imponer formas de gobierno a otros pueblos? No tiene que "abandonarse" a Israel pues con los acuerdos de 1993 se garantiza su seguridad y la paz en toda la zona garantizando también un Estado Palestino libre, soberano e independiente. ¡Fin del problema para el resto del mundo! Bueno, las cosas no son tan simples, por supuesto. Ni es asunto de un día para otro. Este es solo un breve artículo de opinión. ¡Pero esa es la ruta a seguir! ¡Y es la única ruta efectiva!