4/05/2017

Se nota el progreso económico

Independientemente de nuestras posiciones políticas tenemos que reconocer el progreso que Nicaragua está desarrollando 

Adolfo Miranda Sáenz

Numerosos edificios se construyen en Managua

Hay cosas que uno no puede negar porque están a la vista y todo el mundo las puede ver. Objetivamente tengo que reconocer que el progreso económico de Nicaragua es evidente. Eso a todo nicaragüense debería alegrarlo independientemente de las opciones políticas de cada cual. El Banco Mundial y el FMI le dan buenos números a nuestro país que crece económicamente en su agricultura, ganadería, diversas industrias, turismo, exportaciones, inversión nacional y extranjera, infraestructura, etc., con un crecimiento anual sostenido entre 4 y 5%, teniendo el tercer puesto de mayor crecimiento económico anual en toda América solo superado por Panamá y República Dominicana.

Pero independientemente de los números el progreso se nota con solo salir a la calle y ver los nuevos edificios que se levantan: centros comerciales, financieros, edificios de oficinas, de apartamentos, nuevas urbanizaciones con casas que van desde viviendas populares de 20 mil dólares hasta mansiones de medio millón de dólares para arriba. Personalmente logré contar hasta 96 nuevas urbanizaciones iniciadas en el último año, sin contar un buen número de edificios de apartamentos. Se proyecta vender unos 25 mil autos nuevos en 2017. Managua tiene un vehículo por cada cuatro habitantes, entre autos y motos. Los restaurantes de todos los niveles y calidad, desde los más lujosos hasta los más populares se mantienen llenos. Lo importante es que cada vez más gente tiene dinero para comprar casas, vehículos, ir a restaurantes, comprar en centros comerciales, etc., y por lo que observo la gran mayoría son personas de clase media, lo cual es un buen signo para la economía de cualquier país.

Se ha construido en Managua un hermoso malecón, se están inaugurando varios parques para diferentes diversiones como el parque de juegos infantiles y el parque acuático, nuevos estadios y otras atracciones. Para descongestionar el tráfico de Managua ya se
El paso a desnivel de Las Piedrecitas está próximo a
terminarse y ya están presupuestados cuatro más
presupuestaron cinco nuevos pasos a desnivel, dos nuevas pistas de circunvalación y más ampliaciones de calles y avenidas. En otras ciudades igualmente se nota el progreso; por ejemplo, en Granada y León aumentan los turistas y los hoteles tienen gran demanda, mientras Estelí se transforma con un crecimiento comercial extraordinario, restaurantes, hoteles, centros comerciales, y San Juan del Sur se ha convertido en un balneario de categoría y atractivo internacional. Y así por todas partes. Las carreteras están excelentes y hay nuevas para la Costa Atlántica y otros sitios antes aislados. El progreso está frente a nuestros ojos y no lo podemos negar.

Como nicaragüense me alegra ver que mis compatriotas adquieran empleos; obreros que hoy están construyendo diferentes obras y tienen cómo llevar dinero a sus familias para comprar alimentos, ropa, calzado, etc. Me alegra ver los nuevos edificios ya construidos y operando en los que hermanos nicaragüenses, profesionales, comerciantes y empleados trabajan en oficinas, almacenes y otros negocios, y tienen ingresos para sustento de su familia. Es decir, hay cada vez más dinero circulando. Aunque el progreso todavía no llega a todos y aún tenemos un alto índice de pobreza. Ciertamente Nicaragua sigue siendo un país empobrecido, pero avanza, y la diferencia se nota. Algunos economistas me explican que para hacer que la riqueza llegue a todos primero hay que crearla,  y que en esa etapa está el país. Seguramente ya empezó a bajar la pobreza al crearse nuevas fuentes de trabajo, pero no hay que descuidar el pago de salarios justos y que todos se beneficien del seguro social, que por cierto he comprobado que funciona bastante bien en cuanto a la atención de la salud y las pensiones, aunque -por supuesto- no sea perfecto y tenga algunas fallas. 

Este progreso se logra en un ambiente de paz y estabilidad. Qué bueno que existe una concertación entre el gobierno y los empresarios que también favorece el desarrollo económico. Aunque hay problemas que superar en instituciones que en vez de ayudar perjudican la economía, sobre todo la Dirección General de Ingresos, DGI; la Dirección General de Aduanas, DGA; y las concesionarias privadas  distribuidoras de energía eléctrica DISNORTE y DISSUR. En esas instituciones se dan malas actuaciones a veces por burocracia o negligencia, y a veces por arbitrariedad o abusos, perjudicando a personas y empresas honestas y a la economía del país. Hay en Nicaragua ciertos niveles de corrupción que deben corregirse.

Especialmente debemos cuidar nuestra valiosa estabilidad la cual está vinculada con la necesidad de mejorar la democracia en todo sentido, incluyendo  los procesos electorales; pero no solo los procesos electorales, sino mejorar todo el sistema de institucionalidad democrática. Por eso celebro los acuerdos con la OEA esperando que el gobierno los cumpla para bien de todos, y por otra parte que cesen las voces extremistas que por intereses políticos procuran la desestabilización del país. Las voces de aquellos a quienes les molesta el progreso económico de nuestro país y niegan lo que está a la vista por puros sentimientos partidistas, porque ellos o sus opciones políticas no son los que están gobernando y quisieran que todo lo dicho aquí no fuera cierto y que nada bueno pasara en Nicaragua.