6/06/2017

Ni son lo mismo ni actúan igual

No todos los socialistas son dictadores o corruptos como algunos de la derecha suelen afirmar

Adolfo Miranda Sáenz




Mi amigo y excelente analista político, Orlando López-Selva, publicó recientemente un artículo en el cual cometió el error de meter en el mismo saco a todos los socialistas. Puso a las dictaduras comunistas inspiradas en el socialismo marxista-leninista junto con los partidos democráticos socialistas como la social democracia, el social liberalismo, el laborismo, etc. Su comentario “Siempre hacen lo mismo” califica a los socialistas generalizando sin hacer obligatorias diferencias, llevándose en el saco a grandes líderes socialistas auténticamente demócratas como Emmanuel Macron (Francia) y Pepe Mujica (Uruguay), de quien el Papa Francisco dijera que “es un hombre sabio.”

Copio partes de su comentario: “Los socialistas siempre hacen lo mismo y donde quiera que toman el poder les pasa igual. En cuanto los socialistas o los neo-socialistas toman el poder, siguen a pie juntillas el manual marxista-leninista: Cómo destruir un país enfrentándose a Estados Unidos para ser enemigos de todo el mundo y erigir una dictadura feroz. ¿En qué país el modelo socialista ha dejado de ser dictatorial e intolerante?”

Orlando debió aclarar que no todo socialismo (ni toda izquierda) es igual. En plena guerra fría un ícono de la izquierda, el social demócrata Willy Brandt, gobernó de 1969 a 1974 en la Alemania ubicada al Occidente del Muro de Berlín confrontando a la otra Alemania, la comunista, la que levantó el muro; y mientras el socialismo comunista luchaba contra el capital y el libre mercado estatizando los medios de producción e imponiendo una dictadura, el socialismo democrático de Willy Brandt hacía florecer la libertad y la democracia, devolviéndole a Alemania su vigoroso fulgor con un progreso extraordinario después de la tragedia del nazismo y la II Guerra Mundial. ¿Cómo afirmar que todo socialismo termina en dictadura o esté contra la libertad, ante este grandioso ejemplo histórico? Por otra parte, Rusia aportó a un gran líder para el desarrollo de la democracia en el mundo: Mijaíl Gorbachov, un auténtico socialista democrático que llegó al poder en la Unión Soviética y con la Perestroika acabó con el sistema comunista impuesto por sus antecesores, acabó también con la forzada unidad de la ex URSS, con el Tratado de Varsovia que implantó “la cortina de hierro”, derribó el Muro de Berlín y acabó con la absurda Guerra Fría, peligrosa para el mundo e inútil y muy cara tanto para Rusia como para EE.UU. ¿Se puede decir acaso que el socialismo de Gorbachov sea igual al de Stalin o Bréhznev?
                                                                                                                                  
En el siglo XIX surgió en Europa la revolución industrial ideológicamente sentada sobre el viejo liberalismo clásico del “laissez faire, laissez passer” (dejar hacer, dejar pasar) que permitía la explotación de los trabajadores, produciendo -en una reacción radical o extremista- un socialismo que propugna porque la propiedad de los medios de producción y la distribución de los bienes estén en manos del Estado. Así definieron los marxistas el socialismo comunista en la Primera Internacional Obrera en 1866. Pero en 1889 surgió la Segunda Internacional (reorganizada en 1920) por partidos socialistas (social demócratas, laboristas, etc.) que no pretenden acabar con la propiedad privada de los medios de producción ni con el mercado libre, sino moderar los excesos del capitalismo con la intervención del Estado, y que además defienden la libertad y la democracia pluralista. El liberalismo también evolucionó hacia un social liberalismo inspirado por ideólogos como John Stuart Mill (cuyas ideas implementó F.D. Rooselvet para sacar a EE.UU. de la gran crisis de los años treinta) que propugnan por un socialismo liberal de izquierda moderada que también defiende la intervención del Estado para hacer lo que sólo el mercado no puede hacer en beneficio de la sociedad (lo que por cierto coincide con la Doctrina Social de la Iglesia Católica, según señalaron San Juan Pablo II y el Papa Francisco). Los partidos social demócratas, laboristas o social liberales no deben confundirse con el socialismo comunista del marxismo-leninismo y sus posibles variantes.

Como gobernantes ejemplares menciono –para aclarar mejor el punto- tan solo algunos socialistas, entre muchísimos otros, como François Mitterrand, de Francia; Felipe González, de España; Olof Palme, de Suecia; el laborista británico Tony Blair; Lázaro Cárdenas, de México; Ricardo Lagos, de Chile; Tabaré Vázquez, de Uruguay; y Justin Trudeau, de Canadá. ¿Los socialistas son enemigos de EE.UU., como dice Orlando? No lo fueron ni lo son ninguno de los aquí señalados, y además presidentes de EE.UU. como F.D. Roosevelt, Kennedy, Johnson, Clinton y Obama fueron socialistas, social liberales. El político más carismático y popular de EE.UU., Bernie Sanders, es social liberal. Incluso en Nicaragua el liberalismo siempre ha desarrollado políticas social liberales, de izquierda moderada, tales como la educación gratuita desde primaria hasta la universidad, sistema de salud universal, seguridad social obligatoria y solidaria, Código del Trabajo (salario mínimo, séptimo día, vacaciones, aguinaldo, antigüedad, preaviso, etc.) Curiosamente a estas conquistas se oponen en EE.UU., en pleno siglo XXI, los republicanos, llamándoles –con razón- “políticas socialistas”. En Nicaragua se fueron desarrollando e implementando por los liberales  -social liberales- a lo largo del siglo XX, iniciándose con el gobierno de José Santos Zelaya desde el siglo XIX. Tenemos esas grandes conquistas sociales gracias a nuestro socialismo liberal de izquierda moderada.