7/03/2017

Los enemigos del Papa Francisco


El Consejo de Cardenales ha tenido que expresar públicamente al Santo Padre “su apoyo pleno” ante lo que algunos recientemente llaman una “clara oposición” a su Pontificado.

Mercedes De La Torre
Corresponsal en el Vaticano de Religión Confidencial



¿Qué ha originado esta declaración cardenalicia sin precedentes? El coordinador del Consejo de Cardenales (C9), el cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, reiteró al Santo Padre -a nombre de todo el Consejo de Cardenales - “su apoyo pleno a la obra del Papa asegurando al mismo tiempo adhesión y sostén total a la persona del Pontífice y a su magisterio”.

Guste o no, es un dato innegable que desde a principios de su Pontificado, el Papa Francisco ha sido recibido positivamente en numerosas partes del mundo. No solo por las Conferencias Episcopales y las iglesias locales, sino también incluso en ambientes alejados de la Iglesia Católica. Y ha sido así, porque ha conseguido manifestar con signos concretos la esencia del Evangelio y del mensaje de la Iglesia, transmitiendo un mensaje humano comprensible y muy enfocado en la pastoral.

Carteles en contra del Papa  
Sin embargo, hace unos días varias calles de Roma despertaron con carteles (200 en total) que mostraban el rostro serio del Papa Francisco y lo criticaban. Entre las acusaciones se encontraban el haber “intervenido congregaciones, removido sacerdotes, ignorado cardenales” y le preguntaban que dónde estaba “su misericordia”. 

Obviamente, en pocas horas personal del Ayuntamiento de Roma los retiró porque, tal parece, fueron colocados sin pagar el impuesto previsto, pero al mismo tiempo se convirtió en el tema de conversación de muchos habitantes de la capital italiana. La gran mayoría estaban sorprendidos y, como es natural, en los alrededores del Vaticano estaban sobre todo indignados.

Reacción del Santo Padre
Se ha conocido también la reacción del Papa, gracias a que el sustituto de la Secretaría de Estado, monseñor Giovanni Angelo Becciu, ha revelado que al escuchar la noticia y saber que estaba escrito en dialecto romanesco Francisco lo ha tomado “con humor”. No obstante, la Gendarmería vaticana ha comenzado una investigación para conocer al autor de los hechos, y empezaron los rumores de quien habría hecho esta broma de mal gusto.

A pesar de ser un hecho de crónica local, los mencionados carteles tuvieron eco mundial gracias a que lo informaron importantes medios de comunicación, y en algunos casos, daban por cierto el nombre de alguna realidad eclesial o de uno o varios cardenales como autores directamente implicados. 

Conflicto interno vaticano
Desde ese día, cobra fuerza la idea de que hay algunos sectores dentro de los muros vaticanos que no comparten algunas decisiones del Papa. En concreto, algunos analistas los denominan “conservadores” o “tradicionalistas” y obtienen resonancia sobre todo en algunos blogs que critican constantemente las decisiones del actual Pontífice. En palabras sencillas: se incrementa lo que podría parecer un “roce interno” ante la poca conflictividad externa objetiva que había tenido este Pontificado.

Ante esta cuestión, el cardenal Reinhard Marx, miembro del C9 y presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania ha explicado públicamente que ellos no quieren “hacer un gran drama” y es por eso que el C9 ha repetido que apoyan al Papa y que están con él. “Está claro que tenemos discusiones dentro de la Iglesia, son discusiones normales, tensiones y siempre será así. Pero en momentos como este también está claro que para nosotros como católicos la lealtad al Papa es sustancial”, ha remarcado el cardenal Marx.

¿Después de tal manifestación de solidaridad al Papa por parte del Consejo de Cardenales, se podría esperar que otros obispos hagan lo mismo? es la pregunta que algunos vaticanistas se hacen. Por otro lado, otros buscan en las intervenciones del Santo Padre una “respuesta” e interpretan las palabras del Papa en otro contexto. Para citar solo un ejemplo, pocos días después, durante la homilía en la casa de Santa Marta algunos argumentaban que se dirigía a sus “opositores” al decir que la envidia, los celos y la avidez son “semillas” de la guerra y que la “declaración de hostilidades” nace en el corazón de los seres humanos.

Una portada falsa de L’Osservatore Romano 
Después de los carteles, se supo la noticia del envío por email a miembros de la Curia de una supuesta portada del diario oficial de la Santa Sede L’Osservatore Romano, en el que venía enfatizado una vez más el conflicto interno mencionado anteriormente.

En esta ocasión, con el encabezado “Ha respondido” los autores del falso documento retomaron algunas de las preguntas dirigidas al Papa por cuatro cardenales después de los dos Sínodos de los Obispos sobre la pastoral familiar y la posterior Exhortación Apostólica Amoris Laetitia -La alegría del amor- y que fueron publicadas. En concreto, en este falso documento, los cardenales Raymond Burke, Carlo Caffarra, Johachim Meisner y Walter Brandmueller habrían recibido por parte del Papa “respuestas” ante las cuestiones acerca de la comunión para los divorciados y vueltos a casar. 

Unido a esto, otro hecho que se puede citar y que ha sido interpretado por muchos como conflicto. Ha sido el envío a una misión lejana del Vaticano: la isla de Guam, a uno de estos cuatro cardenales implicados en el tema, el cardenal Raymond Burke. Muchos lo califican como uno de los “máximos opositores” del Papa, otros en cambio consideran que esta tarea ha sido un “acto de confianza”.

El Papa está en contra del conflicto
Como respuesta al hecho de los carteles en Roma o a la falsa portada de L’Osservatore romano, merece la pena recordar que las personas que conocen de cerca al Papa Francisco aseguran que es una persona de diálogo y que precisamente Jorge Mario Bergoglio no cae en estas lógicas de conflicto interno, sino que más bien, busca la unión entre los diferentes puntos de vista, porque está convencido en que enriquecen la visión de la Iglesia.

Una prueba se ve claramente en el reciente encuentro que tuvo con los superiores de las órdenes y congregaciones religiosas en Roma - y que la transcripción completa ha sido publicada por la revista Civiltà Católica-. El Papa ha asegurado que no le importan las críticas pues “hace bien que le critiquen a uno” y ha agregado que “la vida está llena de incomprensiones y de tensiones” pero ha confesado que “cuando son críticas que sirven a crecer, las acepto, respondo”.

Posteriormente, el Papa Francisco ha reiterado que en ciertas estructuras de la Iglesia se puede encontrar “una atmósfera mundana y principesca” y ha precisado que “no hay necesidad de convertirse en cardenales para creerse príncipes”. 

Afirmaciones como estas, permiten intuir que no son del agrado de todos, pero tampoco es de esperarse que unos cuantos carteles o una falsa portada de un diario vayan a “modificar” el estilo del Papa, pues ciertamente su claridad desde el inicio de su Pontificado hace que cobre fuerza el indudable “efecto Francisco”.