8/01/2017

“Lo que es bueno para el ganso…”

Algunos reclaman derechos que ellos niegan a otros

Adolfo Miranda Sáenz



Dice el dicho popular que “lo que es bueno para el ganso es bueno para la gansa”, porque existen quienes reclaman para sí derechos que ellos le niegan a otros. Un periódico nacional publicó el 22 de julio en su editorial que la función de una prensa auténtica y libre es mostrar las cosas tal como son para bien o para mal, sin importar a quien favorece o perjudica que se diga la verdad, de conformidad con el principio irrenunciable e imperecedero de que en la información se debe contar invariablemente la verdad, sin manipularla. ¡Estoy de acuerdo con eso! Pero, ¿ese periódico lo practica? ¡Ciertamente no! Dicho diario se queja de que el gobierno no respeta la libertad de prensa porque no les da acceso a la información. Pero así como la libertad de prensa es un derecho, la prensa en todo el mundo tiene la obligación de respetar el derecho de las personas a que se les informe lo que pasa, sin manipulaciones ni ocultando información. El Código Internacional de Ética Periodística de la UNESCO establece que: “El pueblo y las personas tienen el derecho a recibir una imagen objetiva de la realidad por medio de una información precisa y completa.”

El periódico del caso publica solo lo que favorece a sus simpatías políticas y lo demás lo oculta o lo manipula. Sus dueños y los que están en la dirección del diario son simpatizantes o miembros de CxL o de la coalición que encabeza el MRS (dos grupos que estuvieron unidos hasta hace poco) a quienes ellos consideran como “la única oposición”. Pero hay otros partidos que a pesar de ser opositores y no formar parte de ninguna alianza con el FSLN, ese diario no publica nada de sus actividades si no es para sistemáticamente atacarlos como “aliados del gobierno y zancudos” con afán de denigrarlos y así favorecer a sus propias opciones políticas, o sea a los grupos políticos de los que ellos son miembros o simpatizantes.  El periódico al que me refiero embarga la información de los otros partidos, o la manipula, minimiza o tergiversa. Esos partidos, PLC, PLI, PC, UDC, ALN, APRE, PRD, PRN, YATAMA, los integran o tienen como simpatizantes a ciudadanos que tienen derecho a escoger su propia opción política diferente a la de dicho diario, y merecen que se respete su derecho, sean partidos grandes, medianos o pequeños; y todo el pueblo tiene el derecho de recibir sobre esos partidos una información veraz, completa, objetiva y no manipulada por ese periódico. 

Al llamarles “aliados del gobierno y zancudos” no están informando, sino expresando su propia opinión motivada por sus simpatías y antipatías. No es lo mismo informar que opinar. Según la ética periodística no se debe expresar la opinión de un periódico en las noticias, solo en su editorial y en las caricaturas que asume como reflejo de su línea editorial, o en los artículos de opinión de sus columnistas (que a diferencia del editorial pueden reflejar también opiniones diferentes a la del periódico). El periodismo profesional debe ser honesto, objetivo y ético, y para eso debe diferenciar claramente lo que es informar, o sea suministrarle al lector una noticia para que sea el lector quien juzgue y se forme su propia opinión, y jamás meter opiniones del diario dentro de las noticias o informaciones para guiar subrepticiamente al lector a formarse una opinión que ya prefabricó el diario. 

Aquí tenemos un periódico que reclama al gobierno por no dar información veraz y oportuna, pero dicho periódico no cumple con su obligación de dar información objetiva a sus lectores en varios temas, entre otros sobre estos partidos, sus actividades, sus propuestas, etc., sin “descalificarlos”; destacando noticias solo de SUS PROPIOS PARTIDOS: CxL y la coalición del MRS, a quienes califican como “única oposición”, faltando así también a la ética al expresar de esa manera que los otros no son oposición. Muy raramente publican algo sobre otros partidos que no sean los de ellos, y las pocas veces que lo hacen sus redactores obligados por órdenes de la dirección del diario le ponen una coletilla, tal como: “este partido es aliado del gobierno”, u otra cosa similar.

Dicho periódico debe informar, no hacer propaganda partidista negativa ni positiva. Debe dejar que los lectores juzguen cada noticia y se formen su propia opinión, sin pretender condicionar sus mentes con manipulaciones constantes de la información. No deben violar a otros los derechos que ellos reclaman para sí. Están violando los derechos de los partidos a quienes les embargan su información o mezclan opiniones denigrantes sobre ellos en las noticias en vez de limitarse a su obligación de informar de manera objetiva. Y violan el derecho de sus lectores de recibir las noticias tal como son, sin tergiversaciones, manipulaciones, mezclando sus opiniones y tratándolos como si fueran tontos que necesitan que les den las noticias ya "digeridas".

Existen periódicos partidistas como fueron Novedades en tiempos de Somoza, Barricada del FSLN, el Völkischer Beobachter de los nazis alemanes o L’Unità de los comunistas italianos, creados para “conquistar” a la gente con su propaganda. Pero si un diario pretende venderse como un medio de información independiente no debe ser partidista, sino imparcial y objetivo en las noticias, y solamente en su editorial expresar su propia línea política. Ellos se ufanan de ser adalides de la libertad de información, defensores de la verdad y la justicia, pero lo que reclaman para sí, no lo practican con otros, ni siquiera con sus lectores a quienes quieren mantener "conquistados" pensando como ellos piensan. Esto resulta más grave para algunos lectores del exterior que a veces no leen otros medios de información de Nicaragua, no están aquí para ver como son las cosas realmente, y asumen que éste es un periódico serio y profesional, y creen -al menos algunos- todo lo que dicho diario les dice.