8/08/2017

¿Qué partido está libre de culpa?

En Nicaragua hay algunos que dicen ser los únicos honestos y verdaderos opositores. Descalifican a los demás. Pero... ¿qué tan "angelitos" son?

Adolfo Miranda Sáenz



Descalificar a los partidos contrarios a nuestra línea política, por sus errores o acciones censurables del pasado, es una costumbre muy marcada en Nicaragua donde algunos lo practican auto constituyéndose en jueces de los demás como si ellos fueran los únicos dueños de la verdad y libres de toda mancha, sin errores ni acciones políticamente censurables, y los únicos representantes del sentir de todo el pueblo. Veamos el caso del grupo que se aglutinó bajo el PLI presidido por Eduardo Montealegre y que luego se dividió en CxL y la coalición del MRS, a los que un medio escrito califica –y ellos mismos se auto llaman- como “la única verdadera oposición”. Ellos y sus medios de comunicación dicen que el PLC no es verdadera oposición porque en 1998 (hace 17 años) hizo un pacto con los sandinistas; además, porque no les gusta el liderazgo que tiene en el PLC  Arnoldo Alemán y porque participó en unas elecciones donde los que se auto proclaman como “la única verdadera oposición” decidieron que lo mejor era no participar y no votar. De varios otros partidos como ALN, APRE, PLI, PC, etc., dicen que no son verdadera oposición y que son “zancudos” porque también participaron en esas elecciones y porque son partidos pequeños. También aseguran que todos los que no están con ellos son corruptos.

Es oposición todo partido adversario del partido que gobierna. Actualmente gobierna el Frente Sandinista,  ¿por qué no va a ser el PLC “verdadera oposición” si es adversario del gobierno? Yo creo que el pacto de 1997 entre el gobierno del presidente Alemán y el entonces opositor Frente Sandinista fue bueno y necesario para poner fin a un estado de semi-guerra que impedía gobernar al país y hacerlo progresar, y que es una mentira mil veces repetida que por el pacto ganaron los sandinistas las elecciones del 2006 pues después del pacto el PLC ganó con Bolaños las elecciones del 2001. El Frente ganó hasta en el 2006 porque Eduardo Montealegre dividió el voto liberal al ir aparte en la casilla 9 de ALN contra José Rizo, candidato del PLC en la casilla 1. Pero supongamos que ese pacto fuera malo, un error, censurable. ¿Se le va a pasar la cuenta de ese pacto -de hace 17 años- eternamente al PLC?

Enrique Bolaños, Eduardo Montealegre, Kitty Monterrey y una larga lista de los que hoy se auto proclaman “la única verdadera oposición” eran vicepresidente, ministros o funcionarios del gobierno del presidente Alemán antes del pacto, en el pacto y después del pacto, hasta que finalizó su gobierno, y entonces jamás criticaron el pacto. Ellos mismos critican de caudillo y corrupto a Alemán, pero estuvieron con él todo su gobierno y entonces no dijeron ni una palabra. Doña Violeta y Toño Lacayo también hicieron un pacto con los sandinistas para poder gobernar en paz, llamado “Protocolo de Transición”, y muchos que hoy dicen ser “la única verdadera oposición” fueron parte de ese otro pacto. ¿Y los del MRS? ¿Acaso nunca se equivocaron ni actuaron mal? ¿Acaso ellos no gobernaron como miembros importantes y autoridades del gobierno del FSLN durante toda la década de los 80?

Decidir ir o no ir a unas elecciones es una decisión política que obedece a estrategias y tácticas de cada partido, acertadas o equivocadas, pero los otros no tienen derecho de acusarlos por eso de “vendidos”. Además, cada partido es libre de escoger su liderazgo, así como Montealegre lideró la alianza hoy dividida de los auto ungidos como “únicos verdaderos opositores”. Si no les gusta el PLC, o no les gusta su liderazgo, o cualquier otro partido, pues que no se afilien a ellos, que ya otros lo harán. Pero no tienen derecho de acusarlos de “aliados del gobierno” ni de “zancudos”. ¡El que esté libre de culpa que tire la primera piedra!