¿HAY QUE TEMER A LOS MUSULMANES?

Adolfo Miranda Sáenz



El Islam (en árabe, someterse) es una de las tres grandes religiones monoteístas; las otras son el judaísmo y el cristianismo. Es la religión de los musulmanes (muslim: sometido a Dios). Surgió en el año 610 d.C. en Arabia, según la fe islámica, por la revelación del Arcángel Gabriel a Mahoma, reproducida en el Corán (Recitación), que considera a Abraham, Moisés y Jesús como profetas, y musulmanes junto a la Virgen María y otros personajes bíblicos, por hacer la Voluntad Divina. Los musulmanes consideran a Mahoma el último profeta y declaran solemnemente: “No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta”. Alá en árabe significa precisamente Dios, por lo que es igual a decir: “No hay más Dios que Dios”. 

Al fallecer Mahoma, sus seguidores discrepaban sobre su sucesor, y tras luchas violentas se dividieron en dos ramas: los sunitas, seguidores de los primeros califas sucesores de Mahoma y devotos de la colección de dichos y hechos atribuidos a su profeta: la Sunna (Tradición). Y los chiítas, seguidores del yerno de Mahoma y padre de sus nietos, Alí, que reclamó la sucesión como derecho hereditario. Chía es abreviatura de chíat-u-Ali: partidario de Alí. Hay grandes diferencias entre sunitas y chiítas y entre las diferentes ramas en que se subdividen. Diferentes “escuelas” tienen diversas interpretaciones del Corán y diferentes costumbres, que van desde los más conservadores, como los talibanes de Afganistán, hasta los menos estrictos, como los musulmanes egipcios. Algo parecido a lo que sucede en las diferentes ramas del judaísmo y nuestro cristianismo (dividido en católicos, ortodoxos, protestantes y diferentes ramas del protestantismo). 

El Viernes es su día sagrado. Se reúnen en las mezquitas (lugar de culto) para leer el Corán, escuchar un sermón del guía espiritual o imam (predicador de la fe) y orar en comunidad. Los sunitas no tienen un solo líder, sino que se agrupan varios imanes en torno a algunos imanes más prestigiosos. Para los chiítas el último imam fue Muhammad al-Mahdi, nacido en 869 y sin datos sobre su fallecimiento; los mulás son interpretes del último imam. En Irán llaman ayatollah (en persa, señal de Alá) a los clérigos con estudios superiores del Islam. 

Tendemos a identificar a los musulmanes con los árabes únicamente, pero en la actualidad unos 1.600 millones de personas de todas las razas profesan el Islam. Los países con más musulmanes son: Indonesia (209 millones), India (176), Pakistán (167) Bangladesh (133), Nigeria (77), Irán (72), Egipto (70), Turquía (69). En Europa Occidental hay 20 millones y en Europa Oriental 25 (incluyendo la mayoría de bosnios). En EE.UU. hay 5 millones de musulmanes. En Nicaragua hay muchas familias musulmanas de origen árabe, como las hay también de árabes cristianos (especialmente de Palestina); a estos árabes los conocemos cariñosamente como “turquitos” porque llegaron con pasaporte de Turquía durante la invasión turca a los países árabes. Los musulmanes en Nicaragua tienen una mezquita en Managua y son personas prósperas y muy apreciadas por los nicaragüenses. Muchos son comerciantes conocidos, profesionales prestigiosos o empresarios de éxito. 

Los musulmanes cumplen varios preceptos, como orar cinco veces al día; el ayuno del Ramadán, noveno mes del calendario lunar (abstinencia rigurosa de comida, bebida y otras satisfacciones sensuales durante las horas de luz diurna); el zacat: una contribución para los pobres y la causa de la fe; la peregrinación a La Meca, ciudad donde nació Mahoma en Arabia; y el combate por defender la fe. Este combate -Yihad- solo es lícito, según el Corán, en legítima defensa de los valores fundamentales del musulmán. 

Es falso que los musulmanes pretendan hoy imponer su religión a la fuerza o que sean personas violentas; excepto una pequeña minoría de fanáticos motivados por razones políticas o por la venganza, que se dedican al terrorismo, como los miembros y seguidores de Al Qaeda o de ISIS, y que suelen ser religiosamente ignorantes, desconociendo las enseñanzas del Corán en su conjunto. Al Qaeda fue creada e ISIS fue fortalecida por EE.UU. como parte de su política militar en el Medio Oriente. Y la ola de inmigrantes –sobre todo a Europa- es causada por las invasiones e intervenciones de los EE.UU. y de algunos países de Europa. Esos refugiados son gente inocente víctima de la guerra y de sus secuelas de muerte y miseria, que no hubieran abandonado sus tierras de no ser por las guerras causadas por la intervención de Occidente, y que hoy viven muy miserablemente como todo refugiado de guerra.

No es correcto hablar de un “terrorismo musulmán” porque hay una inmensa mayoría de musulmanes que no son terroristas, y los que lo son utilizan la religión islámica para tratar de justificar un terrorismo injustificable y basado en el odio y la venganza. Si un grupo de terroristas profesaran la fe cristiana, no sería correcto llamarlo “terrorismo cristiano”. No podemos decir entonces “terrorismo cristiano, terrorismo católico, terrorismo judío, terrorismo budista, ni terrorismo musulmán”. Eso no es correcto. Ninguna de estas religiones es una religión “terrorista” pues todas predican el amor y la paz. Aunque algunos cristianos, judíos y musulmanes interpreten mal su religión y actúen como terroristas.