EL SOCIAL LIBERALISMO EN NUESTROS GOBIERNOS LIBERALES


Adolfo Miranda Sáenz


 
En Nicaragua los gobiernos liberales de Jerez, Zelaya, Madriz, Sacasa, Moncada, los Somoza, Benjamín Lacayo Sacasa, Carlos Brenes Jarquín, René Shick, Arnoldo Alemán… (independientemente de las actuaciones de cada cual en el tema de la institucionalidad democrática, que sería objeto de otro análisis) implementaron siempre en lo social y económico un liberalismo social o social liberalismo, es decir, libre empresa con intervención moderada del Estado. Este tipo de política social liberal -cercana a la social democracia- es de izquierda moderada o centro-izquierda. O sea que ningún gobierno liberal en Nicaragua ha sido de derecha.

Esa intervención del Estado -característica de la izquierda- se realizó a través de impuestos progresivos a la renta y al capital, con más impuestos a los que ganan más y tienen más, y menos o ningún impuesto a los que ganan y tienen menos, para poder brindarle los servicios básicos
gratuitamente a toda la población. También con el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) que es un sistema de atención médica accesible, subsidios y pensiones, en base a la solidaridad expresada con cuotas del empleado, del empleador y del Estado. Además de leyes laborales que protegen al trabajador con jornadas máximas de trabajo normal, pago de horas extras, séptimo día descansado, vacaciones pagadas de un mes al año, goce de aguinaldo navideño o décimo tercer mes, pago de preaviso en caso de despido, derecho a la indemnización por antigüedad y otras garantías laborales consignadas en el Código del Trabajo.  Con el Instituto Nicaragüense de Comercio Exterior e Interior (INCEI) que trabajaba en la regulación de los precios de los alimentos básicos acopiando o vendiendo según la situación; el Banco Nacional de Nicaragua como banca de desarrollo financiando la producción; el servicio universal gratuito de salud en los hospitales y centros de salud del Estado, la educación pública gratuita desde la primaria hasta la universidad, el Instituto de la Vivienda, etc. Todas estas, políticas de izquierda que hoy han quedado como conquistas sociales irreversibles con origen en los gobiernos social liberales de nuestra historia.

A la par se desarrollaba la banca privada, escuelas, colegios y universidades privadas, se ejercía la medicina privada, etc. Es decir coexistían un sistema privado para el que pudiera pagarlo y un sistema público con el cual el Estado garantizaba los servicios básicos al pueblo. El liberalismo que conocemos los nicaragüenses es un liberalismo social de izquierda moderada, no es un neo liberalismo de derecha. En Nicaragua solo ha gobernado la derecha en los gobiernos 
conservadores. Modernamente y por lo general cuando se habla de "la izquierda" se refiere a los que promueven algún tipo de intervención del Estado en la economía y la política social (hay diferentes izquierdas, desde radicales de un absoluto estatismo o comunismo, hasta moderadas y democráticas de centro-izquierda) y cuando se habla de "la derecha" se refiere al "individualismo" (que el Estado no intervenga o intervenga lo mínimo solamente para la defensa nacional y el orden público, lo que se conoce como "Estado policía", y que todo se rija por las leyes del mercado). Según estas definiciones (que es lo generalmente aceptado) el social liberalismo es un liberalismo de izquierda moderada o de centro-izquierda, porque promueve una intervención moderada del Estado. El liberalismo "clásico" y el neo-liberalismo son de derecha porque se oponen a que el Estado intervenga y actúe estableciendo más impuestos a los ricos para dar atención social a los pobres; se oponen a que el Estado brinde atención universal a la salud, educación gratuita a todos los niveles y seguridad social obligatoria, pues lo ideal -según la mentalidad de la derecha- es que todo sea privado o privatizado y que cada cual resuelva sus propias necesidades. La derecha dice: "No tenemos que pagar con nuestro dinero (impuestos) para cubrir las necesidades de otros. Pero la izquirda defiende la solidaridad humana (por cierto, un principio elemental en la doctrina cristiana y otras religiones).  Pero la intervención del Estado en todas esas cosas mencionadas, ha sido la política que siempre han propiciado los gobiernos liberales en Nicaragua, pues todos ellos han sido de centro-izquierda o izquierda moderada. 

El social liberalismo es una corriente política que rescata los ideales originales del liberalismo con sus grandes principios proclamados en la Revolución Francesa de libertad, igualdad y fraternidad (traducida en solidaridad social), sin olvidar la implementación de un Estado democrático con elecciones libres pluripartidistas y separación e independencia de Poderes. La diferencia respecto al "liberalismo clásico" y al "neo liberalismo" es que el social liberalismo de izquierda moderada entiende que para ejercer la libertad política son indispensables la igualdad efectiva (no teórica) de oportunidades económicas y sociales y la eliminación (o disminución significativa) de la pobreza. Para ello, busca armonizar el mercado libre con una moderada intervención reguladora del Estado a fin de garantizar la sana competencia del mercado libre pero al mismo tiempo reducir las desigualdades.  El liberalismo siempre ha proclamado LIBERTAD, IGUALDAD y FRATERNIDAD. El social liberalismo ha entendido que los pobres no pueden ser REALMENTE LIBRES pues su voluntad suele estar comprometida por su propia precariedad, por lo que es necesario garantizarles lo básico a fin de que puedan ser realmente libres. Y que la fraternidad debe concretarse en la SOLIDARIDAD. Solo así habrá verdadera IGUALDAD DE OPORTUNIDADES. Este liberalismo social o social liberalismo que se ubica en el centro-izquierda del espectro político se acerca a la social democracia europea, pero promoviendo menos intervención del Estado que los socialdemócratas. 

Los social liberales se oponen tanto a la izquierda comunista como a la ultra
Histórica bandera liberal en Nicaragua
derecha
 representada por lo que la Doctrina Social Católica reiteradamente llama el capitalismo salvaje de marcado individualismo egoísta, del "¡sálvese quien pueda!" o del "que cada cual resuelva su situación". Los social liberales conjugan los principios democráticos del liberalismo con los principios socioeconómicos de un socialismo moderado. Rechazan los extremos tanto del estatismo como del individualismo egoísta en que se considera que 
los más pobres no deben recibir beneficios de las riquezas, del éxito empresarial o profesional, de las grandes ganancias de otros, sin ningún sentido de SOLIDARIDAD HUMANA... o de "SENSIBILIDAD HUMANA". 


Por todo lo anterior,  sostengo que la ideología política del social liberalismo es la de un liberalismo de izquierda moderada o centro-izquierda. Creo, además, que esos principios políticos coinciden en mucho con el cristianismo, pues veo que los principios políticos social liberales son los que más coinciden con la Doctrina Social de la Iglesia Católica (cuyo fundamento es el Evangelio de Jesucristo), particularmente con la doctrina de la Iglesia sobre "EL DESTINO UNIVERSAL DE LOS BIENES" y la "SOLIDARIDAD SOCIAL".