10/17/2017

La oposición, la Nica Act y la OEA

Adolfo Miranda Sáenz


Como he escrito en otros artículos, los dirigentes de un sector de la oposición, sus analistas y comentaristas, son personas mayores de 50 años, ilustrados y de nivel económico alto, cuyo discurso es atrayente casi únicamente para personas de su misma edad, nivel de educación y estatus económico y social. Así, están alejados de la mayoría del pueblo que es diferente económica y socialmente y compuesto en su inmensa mayoría por gente joven. Esto produce la mala “estrategia” (si es que existe alguna) de una oposición que se niega a ver la realidad.

Los analistas y estrategas de mercado, de la política o de temas sociales en el mundo, que se precien de ser responsables y serios en su trabajo, utilizan siempre las encuestas como un instrumento importante en su trabajo. No son infalibles ni exactas; pero dan una aproximación a la realidad si son hechas por empresas serias. En Nicaragua un sector opositor rechaza las encuestas simplemente porque no les favorecen, a pesar de que son hechas por tres encuestadoras diferentes, dos extranjeras y una nacional (Borge y Asociados, Cid-Gallup y M&R Consultores), que desde hace años coinciden en sus resultados y estos se repiten constantemente, lo cual da una fotografía muy aproximada de la realidad.

Yo reconozco el valor y el resultado de las encuestas como instrumento de aproximación a la realidad y voy a referirme a cómo —según la última encuesta de M&R Consultores— un sector de la oposición se aleja de lo que la mayoría del pueblo siente y quiere. Este sector es el abstencionista que se limita a hacer política figurando en la TV, en las radioemisoras y en un medio escrito que los promueve, y a viajar a Washington a impulsar la Nica Act. Aunque también algunos partidos opositores que concurren a las elecciones, como CxL, también cometen los mismos errores estratégicos y están alejados del pueblo; sin negar que el principal partido opositor con mayor respaldo en las encuestas durante años, mayor representación parlamentaria, mejor organización nacional, mejor estructura electoral y más experiencia política, como es el PLC, también cometió estos mismos errores y ahora tiene poco a poco que recuperar el terreno perdido.

Como he dicho, los dirigentes de un sector de la oposición, sus analistas y comentaristas afines, son personas mayores de 50 años, ilustrados y de nivel económico alto, y su mayor clientela política está en un pequeño grupo social que tiene sus mismas características. Ellos han estado impulsando el proyecto de la Nica Act, pero el 77.6% de los nicaragüenses está en contra, el 14.9% se declara indiferente y solo el 7.4% está de acuerdo. Ahora pregunto: ¿esa oposición quiere conformarse con obtener las simpatías solo de alrededor de ese 7.4% que ya tiene a su favor, o al resto de ciudadanos? El nicaragüense por naturaleza, por atavismo histórico, por un sentido de dignidad nacionalista, rechaza la intervención de extranjeros en nuestra política y estos resultados lo confirman.

Sectores opositores se niegan a ver la realidad y se alejan de un pueblo nacionalista y mayoritariamente joven. Contrario al discurso opositor de que la Nica Act es para corregir la institucionalidad, el sistema democrático y el sistema electoral, el 82.3% considera que la Nica Act perjudica la democracia nicaragüense y el 89.9% estima que perjudica a todos los nicaragüenses, no solo al gobierno. (Personalmente creo que perjudicaría poco al país y beneficiaría bastante políticamente al gobierno, pero eso es otro tema).

He expresado muchas veces mi opinión de que el gobierno es autoritario, que se cometen abusos y arbitrariedades, y que nuestras últimas elecciones observadas por la OEA y la Unión Europea fueron con razón cuestionadas por estos organismos. Mi posición como opositor es clara. Pero es exagerado el discurso de algunos opositores al comparar a Nicaragua, por ejemplo, con la dictadura de Venezuela. Creo que exagerar no beneficia a la oposición, pues se aleja de la opinión popular: el 94.5% de los consultados dice no conocer que alguna persona en el país haya sido perseguida por participar en política; solo el 5.5% dijo que sí. El 96.3% no conoce que se haya cerrado algún medio de comunicación por oponerse o criticar al gobierno. (Personalmente considero que se han dado casos de represión directa e indirectamente, pero no como una práctica general ni constante, y aunque eso -por supuesto- no lo justifica, tampoco justifica que se sobredimensione una persecución política y falta de libertad que el pueblo no las ve).

Finalmente, comparemos el rechazo de sectores opositores a la Misión Electoral de la OEA  con la opinión del 84.2% que considera que va a traer muchos beneficios. Como es notorio, hay sectores opositores que se alejan de la opinión mayoritaria. Si no cambian esa “estrategia”, solo obtendrán -en cualquier elección- unos pocos votos entre las personas mayores, ilustradas y de altos ingresos, principalmente. Esos sectores seguirán siendo una pequeña minoría confirmada ahora ante el mundo por la observación electoral de la OEA, y por eso la rechazan, lo cual se ve como una táctica de perdedores.

10/10/2017

La oposición no tiene estrategia

Adolfo Miranda Sáenz


La mayoría de dirigentes de los partidos de oposición y los analistas y comentaristas políticos de Nicaragua son personas mayores de 50 años; pero el 75% de la población es menor de 40 años. En 1990 el 75% de los actuales nicaragüenses tenía menos de 13 años. No conocieron el somocismo, la insurrección, la contra ni el gobierno de los 80. La vivencia política de ellos es diferente. Los dirigentes políticos, analistas y comentaristas se dirigen inconscientemente a su generación de 50 años o más; así, la mayoría percibe un mensaje que no le interesa ni importa. La apatía política de la que algunos se quejan obedece en gran parte a esto. La “estrategia” de la oposición es reeditar su discurso de los años 80, olvidando que la situación es diferente; las cosas han cambiado y no tiene una estrategia política actualizada. Además, hay una oposición muy débil porque los partidos y grupos opositores se han debilitado ellos mismos con tantas divisiones y ataques mutuos,

Gracias a que no se vive un clima de guerra y al acuerdo entre el gobierno y los organismos empresariales, la economía ha mejorado con inversiones nacionales y extranjeras; hay más empleo, una clase media en mejor situación económica, y se ha reducido la pobreza. El gobierno ha invertido en infraestructura vial, deportiva, entretenimiento, proyectos sociales y otras cosas que le gustan a mucha gente. La oposición reacciona diciendo que la mejoría económica es falsa y que lo que el gobierno brinda a la gente no es bueno. Tal reacción es contraproducente a los intereses opositores, pues hace pensar a la gente así: "Los sandinistas nos proporcionan esto y aquello y si la oposición llega a gobernar suprimiría todo esto  que me gusta y beneficia; estamos mejor con los sandinistas". ¿Cuál sería una buena estrategia? No negar lo bueno que está a la vista, pero como nada es perfecto y todo puede mejorarse, demostrar -con razonamientos convincentes- cómo la oposición podría hacerlo más y mejor.

Hoy a la mayoría de la gente le interesa lo económico y poco o nada lo institucional. El discurso opositor sobre dictadura, corrupción, irrespeto a la institucionalidad, etc., no cala en el pueblo, que mientras ve posibilidades de mejorar su situación económica le interesa poco si el gobierno actúa bien o mal en aspectos institucionales, lo cual no es prioritario para la mayoría de personas menores de 40 años y para los más jóvenes -sin guerra, servicio militar ni racionamiento como en los 80- el tema político, si acaso, ocupa un sexto o séptimo lugar entre sus intereses. El discurso opositor debería ser 90% sobre economía, empleo, educación, salud, vivienda, y quizá un 10% sobre democratización. Pero no con una estrategia de “Don Me Opongo Criticón”, sino de propuestas inteligentes y viables. La gente sabe que criticar es fácil; para ser convincente deben presentarse propuestas sobre cosas por hacer o mejorar. Pero no se utilizan buenos estrategas… ¡se improvisa!

La oposición tiene sus mayores seguidores entre gente instruida, de ingresos altos y mayores de 40 años, y el discurso opositor va dirigido a agradarle a este sector; ¡pero no se trata de convencer a los convencidos, sino a los otros! La estrategia opositora también debería dejar de supeditarse temerosamente a la dictadura que cierto medio de comunicación ejerce como “supremo juez político decidiendo sobre el bien y el mal”. Más del 90% de la población no se informa por ese medio que solo llega a un reducido grupo de edad, nivel económico y educacional. Está sobrevaluado pues su impacto no es igual al de otros tiempos y son un freno para desarrollar una estrategia opositora efectiva pues tiene otros intereses (comerciales). Ahora vamos a elecciones municipales y la estrategia global de los partidos influirá en sus resultados; pero también -siendo elecciones locales- influirá la estrategia y simpatía de los candidatos de cada municipio. Esperemos un mejor desempeño opositor, sobre todo del PLC que tiene mejor organización y estructura.

10/02/2017

La ciudad de las cinco banderas

Adolfo Miranda Sáenz


Los primeros europeos en llegar a los Estados Unidos no fueron los ingleses sino los españoles. La pequeña pero preciosa ciudad de San Agustín, al Noreste de La Florida, junto a Jacksonville, tiene unos 20 mil habitantes y es la primera ciudad fundada por europeos en los Estados Unidos de América. También fue la primera capital de La Florida. Los españoles llegaron allí por primera vez en 1513 comandados por Juan Ponce de León y “San Agustín de La Florida” fue fundada el 8 de septiembre de 1565 por Pedro Menéndez de Avilés. La primera lengua europea que se habló en ese país fue el español y la primera ciudad no indígena fundada en los Estados Unidos fue San Agustín, cuarenta y dos años antes de que los ingleses fundaran Jamestown (1607) en la futura Virginia, y cincuenta y cinco años antes de que desembarcaran los colonos ingleses conocidos como “los peregrinos” (1620) en la denominada “Nueva Inglaterra”, donde fundaron “Plymouth”.

La cercanía geográfica de San Agustín con las colonias inglesas de Carolina del Sur propició un fenómeno muy poco conocido: el establecimiento de un verdadero santuario de libertad para los negros que huían de la esclavitud británica. Aunque en las colonias españolas era legal la esclavitud africana las condiciones de los esclavos británicos y españoles no eran las mismas. El régimen de servidumbre español permitía, por ejemplo, que los esclavos tuvieran dinero propio que podían usar para comprar su libertad, los autorizaba a llevar a sus señores ante los tribunales, impedía que se rompieran familias por motivos de venta y constituía, en definitiva, un sistema menos cruel (aunque siempre repudiable) preferible para los esclavos que padecían el riguroso ordenamiento británico. Muchos esclavos negros huían hacia San Agustín, que fue también el primer territorio de Estados Unidos en que los negros vivieron en libertad.

San Agustín quiso ser conquistada por los ingleses, cuyas tropas, corsarios y piratas nunca pudieron lograrlo. Por ironías de la política, la imbatida San Agustín vino a ser pacíficamente otorgada a la Corona británica cuando por el Tratado de París de 1763 se entregó pacíficamente La Florida al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. Pero San Agustín retornaría a España al derrotar las tropas
españolas a las inglesas en la batalla de Pensacola en 1781. El 17 de octubre de 1812 el Gobernador español de La Florida, Sebastián Kindelán, caballero de la Orden de Santiago, inauguró en San Agustín un obelisco y bautizó una plaza en honor a la primera Constitución Española. Aún hoy existe la Plaza de la Constitución y dicho obelisco. En 1821 las presiones militares estadounidenses provocaron que España le vendiera La Florida a Estados Unidos, forzadamente, por 5 millones de dólares. La Florida se convirtió en un Estado de la Unión en 1845.

Hoy por las calles y plazas de San Agustín ondean cinco banderas vinculadas a su origen y a su historia: la antigua bandera española, la española actual, la británica, la del Estado de La Florida y la de Estados Unidos. La bandera española antigua es la Cruz de San Andrés (en forma de X) color rojo
sobre fondo blanco, pero cada travesaño lleva varios “picos” como si fueran “aletas” de varias puntas de flechas superpuestas. La Florida hace honor a la antigua bandera de España adoptándola como suya, pero con los travesaños lisos (como aspa) y su sello o escudo en el centro, reconociendo así el origen hispánico del Estado. Los habitantes de San Agustín no esconden el orgullo por su pasado español. Se ve en sus banderas, en la fortaleza de San Mateo (Monumento Nacional), en el Hospital Militar, en su arquitectura, en los nombres de las calles: Granada, Córdoba, Valencia, Cádiz, Zaragoza, Avilés, De Soto; en las casas con blasones como la casa de los Mesa, de los Peso de Burgo, de los Ximénez-Fatio, de los Hita, de los Gallegos; o en la bellísima Catedral en la que campean los escudos español y estadounidense.
Bandera del Reino de España

Antigua Bandera Española

Bandera Británica


Bandera del Estado de La Florida
Bandera de EEUU

9/25/2017

¿Cómo está Nicaragua?

Adolfo Miranda Sáenz


Mi familia reside unos en Managua y otros en Estados Unidos, donde paso algunos meses al año. Aquí me preguntan cómo está Nicaragua, y trato de responderles objetivamente.

Nicaragua ha recuperado mucho del retraso de 50 años que nos dejó la década de los 80. Los nicaragüenses somos un pueblo trabajador y nuestra tierra es generosa, fértil, y hemos tenido buenas cosechas. Hay abundancia de arroz, frijoles y maíz, que es la base alimenticia de Nicaragua, incluso exportamos al resto de Centroamérica. La ganadería es ahora la mayor de Centroamérica y exportamos lácteos a El Salvador y Honduras, y carne a EE. UU. y otros países. Nuestras exportaciones de café, azúcar, oro, maní, mariscos, tabaco y otros productos también han crecido. El turismo se ha desarrollado mucho y crece anualmente. En Corinto y San Juan del Sur atracan cruceros y sus pasajeros realizan giras por los ingenios, viendo cómo se produce el azúcar y el ron; visitan León que luce muy elegante y señorial con diferentes tours culturales. Hay tours a Ometepe, a fincas y beneficios de café en Carazo, al Mombacho, recorridos por Granada, a las isletas, a ver la lava ardiente en el cráter Santiago o al Mercado de Artesanías de Masaya, que está muy bonito. Granada es una preciosidad bien cuidada donde un buen número de jubilados estadounidenses y de otros países han decidido retirarse, y no es exagerado decir que en Granada te encontrás con un turista cada diez pasos, y no solo “mochileros” como al principio, pues hay al menos cinco hoteles lujosos con buena demanda.

Yo veo a los nicas en general contentos y al país tranquilo y seguro, sin la delincuencia y violencia de otros países. Los fines de semana no hay un solo restaurante en Managua que no esté repleto de gente, sobre todo de clase media, jóvenes profesionales, empleados de oficina, etc. Los veo contentos en familia… millares de personas. La juventud en sus discotecas de todos los niveles. Los veo contentos en el Malecón de Managua con su puerto, paseos en lancha… El lago está casi totalmente descontaminado pues desde hace años ya no recibe desechos del alcantarillado, funcionando bien las plantas de tratamiento. Hay muchos parques con variadas diversiones, juegos modernos, parque acuático… La gente se divierte y se ve contenta. Pronto se inaugurará el nuevo Estadio Nacional y se construye un gran complejo deportivo para las próximas Olimpíadas Centroamericanas y del Caribe. Hoy la clase media es más numerosa y tiene más dinero que antes. Eso significa que ha disminuido el número de pobres y desempleados. Hay inversión nacional y extranjera, florecen nuevos negocios. Managua se transforma con decenas de nuevos edificios por todos lados, hoteles, centros comerciales, megatiendas de cadenas internacionales, edificios de oficinas, de apartamentos, etc. Nuevas urbanizaciones con casas desde 20 mil hasta más de 500 mil dólares, financiadas. En los últimos tres años en Managua se venden unos 20 mil carros nuevos por año; el congestionamiento en las calles es enorme, pero se están ampliando las avenidas y construyendo varios pasos a desnivel. Las carreteras están excelentes. El país va bien económicamente creciendo más del 4% anual durante varios años.

¡Claro que todo esto siempre se podría mejorar! Seguimos teniendo mucha pobreza y el progreso aún no llega a todos. Siempre hay desempleo y mucho que cambiar. Estamos rezagados en industrialización. El sistema de seguridad social en general está bien en cuanto a la atención médica, pero tiene sus fallas, sobre todo fuera de la capital. El sistema público de salud ha mejorado mucho pero no ha logrado los niveles que debería. En educación se ha avanzado, pero hay centros de estudio que necesitan urgentes reparaciones y equipamiento.

En cuanto a la política, los partidos opositores están débiles. Han perdido credibilidad por las divisiones y pleitos entre ellos, y por no tener una buena estrategia. No pasan de criticar al gobierno, pero no proponen alternativas convincentes. Fuera del PLC, que mantiene una buena organización nacional y una estructura electoral experimentada, los otros partidos opositores, incluyendo el de Eduardo Montealegre respaldado por La Prensa como "la verdadera oposición", llamado Ciudadanos por la Libertad (CxL), ni siquiera logran completar las nóminas de sus candidatos para las elecciones municipales y de sus fiscales para las juntas receptoras de votos. El gobierno sandinista ahora no es igual a la dictadura de los 80; no existen las persecuciones y la falta de libertad que entonces hubo, y se puede vivir y trabajar tranquilo. Pero nuestras últimas elecciones no han sido limpias, el gobierno es autoritario y se dan abusos y arbitrariedades. Creo que esto mejorará con el nuevo acuerdo entre el gobierno y la OEA y porque al mismo gobierno -por inteligencia- le convendría parar los abusos y arbitrariedades que se han dado a conocer ampliamente, sobre todo en la Aduana, la Dirección General de Ingresos y en algunos conflictos de propiedad.

Algunos sectores opositores tratan de desprestigiar el papel de la OEA, y a mí me parece muy evidente por qué lo hacen: es porque saben que no tienen organización ni popularidad para ganar unas elecciones y buscan excusas para no reconocer un resultado electoral muy desfavorable para ellos en elecciones que resultaran certificadas como libres y justas por la OEA, lo que descalificaría incluso sus esfuerzos por la Nica Act que le solicitan a los congresistas estadounidenses. Por otra parte, la prensa opositora también ha perdido credibilidad por haberse parcializado y radicalizado demasiado, aunque hay todavía quienes creen todo lo que publica, sobre todo las personas mayores de 50 años y los que viven fuera del país. A estos últimos les aconsejo darse una vuelta por Nicaragua para ver la realidad que es muy distinta a la que algunos medios de prensa pretenden mostrar por falta de objetividad y por apasionamiento político.

Aunque el gobierno sandinista no es igual al de los 80 y ha hecho cosas buenas (sería tonto no reconocerlo) los liberales, o mejor dicho social liberales, lo harían mucho mejor -como ha sido siempre en nuestra historia- y con democracia y respeto a la institucionalidad indiscutibles. En eso trabaja el PLC, pero “con los pies en la tierra” sabiendo que el sandinismo está muy fuerte en cuanto a simpatía popular, mientras el PLC ha sido muy golpeado por sus propios errores, por las traiciones, y por los ataques internos y externos de algunos sectores de la oposición llamados “democráticos” que  lo adversan y lo acusan injustamente de ser "aliado del gobierno". El PLC tiene una estrategia para ir ganando espacios y crecer, para después poder ganar. Como yo lo veo, el PLC es la única alternativa real a los sandinistas, pero a mediano plazo; y francamente es el único partido que realmente se puede llamar partido, aparte del FSLN. Los demás son pequeños grupos que no tienen presencia nacional, ni sólida organización, ni estructuras bien formadas, ni experiencia en la lucha política. Yo invitaría a los opositores a dejar de ver el pasado del PLC (que tiene grandes aciertos y muchos logros, junto con sus errores y culpas) y tratar de sumar y no restar atacando al único partido capaz de derrotar al FSLN como ya lo hizo varias veces en varias elecciones. ¡No nos equivoquemos! 

Pero tenemos que estar claros que a la mayoría de los nicas no les interesa ni les importa la política como antes; sobre todo a los menores de 40 años que son el 75% de la población en general y el 60% de los posibles votantes. ¡¡¡Estas personas tenían menos de 13 años o no habían nacido cuando triunfó doña Violeta!!! Esta falta de interés es simplemente porque ya pasó la época de efervescencia que vivimos antes y después de la revolución y de la contrarrevolución, ahora ya no estamos en situación de preguerra, guerra, ni posguerra, sino en paz y sin mayores conflictos sociales. Aquella época ya pasó y no la vivió la mayoría de la población. Esto hay que saberlo entender y saberlo asimilar por quienes quisieran un cambio "violento" de gobierno. La falta de interés en la política por las nuevas generaciones de nicas es similar a la de otros países que viven en paz y la política no es algo prioritario para la gran mayoría de la gente pues consideran que no afecta significativamente sus vidas. En la mayor parte del mundo, si en un país logran que vote un 50% de ciudadanos es un éxito. Claro que es una manera de actuar equivocada, pero es una realidad. ¡Obviamente, como en todo, hay excepciones! Algunas personas mayores todavía preguntan: ¿Y será posible una insurrección? ¿Ver masivamente al pueblo protestando en las calles contra Ortega como en Venezuela contra Maduro? El que piense que eso es posible en Nicaragua, ¡estaría confundiendo los deseos de algunos con la realidad! Entre Venezuela y Nicaragua no hay comparación; es otra cosa, muy diferente, a pesar de la amistad entre ambos gobiernos que yo la veo más por conveniencia de los sandinistas (por el petróleo) que por afinidad ideológica. Además, una cosa es el "discurso" y otra los hechos. Pero hay algunos que andan muy seguros de sus errores, y algunos políticos opositores cometen por eso más y más errores políticos. El que hace política sin saber reconocer la realidad, ¡se equivoca y comete errores!

9/18/2017

¿Por qué existen la maldad, el sufrimiento y la muerte?

Adolfo Miranda Sáenz


Después de millones de años ni la ciencia ni la filosofía han podido encontrar una respuesta sobre el por qué de la existencia de la maldad, el sufrimiento y la muerte.  Hay teorías científicas, pero no pasan de ser teorías. Hay razonamientos filosóficos, pero ninguno llega a conclusiones definitivas. Tampoco la religión tiene una respuesta suficiente para solo la lógica humana. La pregunta de que, si Dios existe y es bueno, por qué creó o permite la maldad, el sufrimiento y la muerte, sigue sin respuesta para la sola razón. Es un misterio. Reconocerlo no es un triunfo de la ciencia sobre la religión, pues tampoco la ciencia tiene las respuestas. Ni es un triunfo del ateísmo sobre los creyentes, pues negar a Dios no resuelve esos interrogantes, ni otros tan importantes como: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Para que existo? ¿A dónde voy? ¿Qué sentido tiene mi vida?  Los cristianos encontramos respuesta en nuestra fe, que no es la fe en una religión, doctrina o filosofía, ni en las enseñanzas de un difunto gran maestro. Tenemos fe en una persona viva que normalmente no vemos pero que podemos conocer, con la que en algún momento tenemos un primer encuentro, a veces desde niños y no recordamos cuándo; o bien de adultos; y posiblemente también hemos tenido alejamientos y reencuentros. Una persona que nos convence y atrae, nos da confianza y certeza, nos llena de alegría y de paz. Creemos en la persona de Jesús, quien nos ama y a quien amamos.

Él nos dijo que es Dios, que antes de él nada existía y que creó todas las cosas; que nos creó por amor y para vivir felices toda la eternidad, sin maldad, sin sufrimiento ni muerte; pero que nos creó libres, y usando nuestra libertad pecamos -que es no hacer el bien- y como consecuencia existe en el mundo la maldad, el sufrimiento y la muerte. Que hasta la naturaleza misma está trastornada y “gime con dolores de parto”. Que por eso él se hizo hombre para vivir, sufrir y morir igual que nosotros, para redimir a la humanidad de sus pecados y vencer al sufrimiento y la muerte. Que igual que nosotros la maldad la sufrió en carne propia, que sufrió hasta llorar, y que también sudó sangre; que murió crucificado, pero resucitó como resucitaremos nosotros para vivir una vida eterna de felicidad inmensa sin sufrimiento alguno junto a él, en “un nuevo cielo y una nueva tierra” donde “no habrá más llanto ni dolor ni clamor”. ¿Nos parece lógico? ¿Es un razonamiento convincente? Suena razonable... quizá es razonable, pero... ¡Hummm! ¡No lo es de manera contundente y absoluta para nuestra mente! Nos quedan muchísimos interrogantes; siempre podemos preguntarnos: ¿y por qué lo hizo así y no de otra manera? No lo sabemos, pero lo creemos; aceptamos lo que nos dice porque confiamos en él y lo creemos porque le creemos a él. Esa es nuestra fe. Para quien solo ve esto con la razón es una locura. Aunque miles de millones de personas, incluyendo gente muy inteligente y muy preparada intelectual y culturalmente han creído y creen en Jesús. Ninguno por razonamientos lógicos, sino porque lo han encontrado con el corazón.

Pero… ¿Existe realmente Jesús? ¿No es un mito? Hoy la ciencia histórica no tiene dudas al respecto; la existencia histórica de Jesús está probada aparte de toda consideración religiosa. ¿Es Dios? Él lo dijo claramente. ¿Estaba loco? No encontramos en su vida y enseñanzas las anormalidades y desequilibrio de los dementes. Su sensatez y compostura son incompatibles con la esquizofrenia. Él predicó las enseñanzas más profundas y bellas de la historia. Su inmensa sabiduría al hablar y actuar no indican paranoia alguna, sino que denotan una mente extraordinariamente lúcida. ¿Era un embustero? Habría sido estúpido dejarse crucificar por una mentira. Además, el perfil de Jesús, con su carácter tan noble y puro, tan lleno de amor y misericordia, no coincide con el de un burdo impostor. ¿Fue tan solo un gran maestro? ¡Él afirmó claramente ser Dios! Si no lo fuera, sería un loco o un embustero, y ya vimos que no lo es. ¿Está vivo? No sería Dios si no hubiese resucitado, y muchos murieron martirizados por decir que lo vieron vivo después de que murió en la Cruz. Podemos saber quién es y cómo es Jesús leyendo la Biblia, especialmente los Evangelios. Pero lo más importante es que millones afirmamos haberlo encontrado y aunque no lo hemos visto, escuchado o tocado con los sentidos limitados de nuestra corporalidad material, lo hemos sentido, lo hemos percibido y hemos establecido una relación personal con él.

Por supuesto que entre razón y fe no hay contradicción, pues uno puede llegar a conocer a Dios por medio de la razón. A mí la razón me conduce a Dios, y aceptar como Palabra de Dios a la Biblia no va contra mis razonamientos; igualmente, aceptar a Jesús como Dios y mi Señor, me parece razonable, lógico, igual que creer en su Iglesia. Los ateos y agnósticos lo son por su lógica, porque les parece lo más razonable; a mí me parece más lógico y razonable creer. Pero eso no significa que mi mente tenga todas las respuestas, ni que la sola razón me baste para no tener interrogantes. Después de leer la Biblia, especialmente los Evangelios, he podido conocer a Jesús y tener con él una relación de persona a persona; y a él le creo, él me convence. Tengo fe en Jesús. Sigo sin tener todas las respuestas, pero no me preocupan, quizá Dios a propósito y por algo que no sé, no quiere que las tenga. Aunque estoy absolutamente seguro de que cuando lo vea cara a cara comprenderé todo claramente, porque él es, como dijo, “el camino, la verdad y la vida”. 

Pero no se puede encontrar a Jesús intelectualmente sino con el corazón. Algunos quieren encontrar un Jesús de cuentos de hadas, que sea como un “genio de la lámpara” que les conceda sus deseos o utilice “poderes mágicos” para hacer que les vaya bien en la vida; entonces no buscan a Jesús sino a un mago que les sirva y complazca sus deseos, y ese Jesús no existe. Pero quienes busquen a Jesús con el corazón, no por interés, sino reconociendo que él es el Señor (y no al revés), lo encontrarán y tendrán una relación con él de amor verdadero; tendrán una fe que los acompañará a vivir felices aún en medio de tanta maldad, sufrimiento y muerte, y tendrán la esperanza de los cristianos que es la certeza de una vida de dicha y de gozo para toda la eternidad. En resumen, ser “creyente” es tener una relación personal con Jesús, una relación de fe, esperanza y amor. Viéndolo así, uno sabe que ¡Jesús es la respuesta! ¡Es lo que necesitamos! ¡Jesús basta!

8/15/2017

¿Por qué fue Jesús al infierno?

Adolfo Miranda Sáenz


El tema del infierno sigue siendo fundamental para la fe de 2.000 millones de cristianos, de 1.300 millones de islámicos y de 16 millones de judíos. Un tema, por lo tanto, actual. El milenario Credo de los Apóstoles proclamado por millones de cristianos dice que después de su muerte natural, Jesucristo “descendió a los infiernos” antes de resucitar de entre los muertos. ¿A qué infiernos descendió Jesús?

Al traducir La Biblia, la palabra hebrea sheol, que indica “el lugar de los muertos” (indistintamente usada para sus cuerpos en el sepulcro o para su morada espiritual), fue traducida al griego como hades, luego al latín como infernum, y finalmente al castellano como infierno o infiernos. Evidentemente, sheol ó hades no indican una situación de condena, pues entre los muertos podrían haber condenados y también salvos (Hechos 2. 24; 2. 31; Flp. 2. 10; 1 Pedro 3. 19-20, Ap. 1. 18; Ef 4. 9).  Otra palabra hebrea, gehenna, que designaba el lugar donde se quemaba la basura en Jerusalem, fue utilizada por Jesucristo para explicar la condenación (Mt. 5. 22, 29; 13. 42, 50; Mc. 9. 43-48). Guehenna fue traducida al latín también como infernum y al castellano como infierno. Por eso, la palabra infierno tiene en nuestras Biblias dos significados diferentes: 1) Lugar donde van todos los muertos (sheol ó hades), lo que equivaldría tanto al "mundo espiritual" como a los sepulcros. 2) La condenación, o en sentido simbólico el “fuego donde se quema la basura” (guehenna).

El Credo de los Apóstoles resume la fe cristiana tal como los Apóstoles la enseñaron diciendo que  Jesús "descendió a los infiernos", refiriéndose al encuentro de su espíritu con los espíritus de los muertos mientras su cuerpo estaba en la supultura, o sea que estuvo en el sheol ó hades. El Cuarto Concilio Lateranense, en el 1215, definió como Doctrina de Fe que Jesucristo después de su muerte y antes de su resurrección fue al lugar de espera de las almas de los justos de la era pre-cristiana que esperaban su redención, entre ellos estarían los patriarcas, los profetas, el rey David, San José y San Juan Bautista. Algunos Padres de la Iglesia ya habían reafirmado esta doctrina, como San Justino, San Ireneo, San Ignacio de Antioquía, San Hipólito y San Agustín. También Santo Tomas de Aquino enseña que Cristo fue a los infiernos a aplicarle a los justos los frutos de la Redención  (S. Th. III, 52, 5). El Catecismo de la Iglesia Católica se refiere a esta doctrina en los párrafos 633-637.

También la fe cristiana enseña que existe un infierno en el sentido de condenación que Jesús comparó con el gehenna (Catecismo de la Iglesia Católica 1033-1037).  El Papa Juan Pablo II en su Catequesis del 28 de Julio de 1999 expresó: “El infierno, más que un lugar, indica la situación en que llega a encontrarse quien libre y definitivamente se aleja de Dios, manantial de vida y alegría...” “La condenación sigue siendo una posibilidad real, pero no nos es dado conocer, sin especial revelación divina, si los seres humanos, y cuáles, han quedado implicados efectivamente en ella.”  Juan Pablo II no dijo que el infierno no existía, simplemente aclaró que no es un lugar sino una situación, un estado; lo cual Benedicto XVI y el Papa Francisco lo reafirman, recordándonos que, por su propia elección, hay seres humanos que viven desde ahora separados de Dios en un infierno, al excluirse del gozo eterno "sin llanto, clamor ni dolor" al cual todos estamos llamados. 

Nuestra doctrina nos enseña que por el sacrificio de Cristo se recibe "la vida eterna" y quienes conscientemente la rechazan se quedan sin esa "vida eterna" escogiendo la "no-vida eterna", o sea la "muerte eterna" a lo que cada cual es destinado en el juicio particular al morir, y es ratificado en el juicio final. No quisiera ahondar ahora en el tema del doble juicio y dónde estaremos entre uno y otro, o sea entre el juicio particular y el juicio final; solamente quisiera señalar que los conceptos de espacio y tiempo en nuestro mundo material no son iguales a los de la dimensión espiritual, donde el espacio y el tiempo no existen igual que aquí, por lo que nuestro juicio personal y juicio final pueden darse allá en el mismo instante, aunque aquí pasaran miles o quizá millones de años entre nuestra muerte (y nuestro inmediato juicio particular) y la resurrección de los muertos (y el juicio final). Ya Albert Einstein se encargó de demostrar que el tiempo y el espacio tal como los conocemos son relativos y vinculados a la materia.

Lo importante de este tema es que esa pequeña frase del Credo nos enseña grandes cosas basadas en la Sagrada Biblia y en la Tradición Apostólica: que los seres humanos somos unos seres materiales y espirituales que estamos aquí "de paso"; que cuando morimos en la carne continuamos vivos y conscientes en espíritu esperando la resurrección y el mundo futuro y definitivo; que Jesucristo nos redimió en la Cruz para obtener la "vida eterna" todos los que consciente, deliberada y definitivamente no la rechacemos, y que Cristo al morir llevó los frutos de su redención a los que murieron antes que Él. Todo esto el Credo de los Apóstoles lo expresa con la breve frase "descendió a los infiernos".

6/21/2017

Lo bueno y lo malo de EE.UU.

Es un gran país con muchas cosas buenas, admirables, ejemplares, y también tiene su lado negativo.

Adolfo Miranda Sáenz



Estados Unidos es un gran país digno de admiración y respeto. Un país de inmigrantes, un crisol de razas que le da una inmensa riqueza y diversidad cultural. Fundado sobre los nobles principios del Acta de Independencia que recoge ideales de libertad y respeto a los Derechos Humanos, tiene una sólida Constitución que establece frenos y contrapesos al poder político, equilibrio, independencia y respeto entre los Poderes del Estado y gran fortaleza institucional. Un país con una cultura de respeto a la ley y vocación democrática. Un país rico y próspero, con oportunidades para quien trabaja duro y honestamente. Su sistema electoral, aunque no sea el mejor (comparado con países de Europa como Suiza, Francia, Holanda… o con su vecino Canadá) es bueno porque se respeta. Entre sus fallas tiene la desproporcional distribución de electores (Colegio Electoral) según la población de cada Estado, lo cual resulta en que no siempre es electo presidente el candidato con más votos populares; pero al fin y al cabo esas son sus reglas y todos las respetan.

Tuvo EE.UU. etapas históricas repudiables con la esclavitud y posteriormente la segregación racial, logrando hasta en1964, después de sangrientas luchas, la Ley de Derechos Civiles que dio igualdad a los negros. Pero aunque hoy encontramos actitudes racistas, este gran país eligió un presidente negro dos períodos seguidos. Por todo esto y otras razones EE.UU. es admirado entre las naciones del mundo.

Lo negativo de EE.UU. se refleja a lo interno en el individualismo egoísta, la falta de solidaridad y de conciencia social que tienen algunos sectores de su población, heredada del antiguo liberalismo económico absoluto que sustenta un “capitalismo salvaje” que hoy todavía los conservadores republicanos  defienden, lo cual resulta en cosas penosas como que EE.UU. sea el único país desarrollado del mundo que no tiene un servicio de salud universal para su pueblo y el acceso a la universidad sea caro y difícil. En lo internacional lo negativo se refleja en la mentalidad prepotente de aquellos que prefieren ser temidos por su poder que respetados por sus virtudes. Eso los ha llevado a desarrollar una política intervencionista y belicosa.

EE.UU. comenzó a expandirse justificándose en una idea llamada Destino Manifiesto, la que resumió en 1845 el  periodista John L. O'Sullivan en Democratic Review de Nueva York: “El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino.” Es decir, hubo un sentimiento colectivo de que era voluntad de Dios que EE.UU. poseyera todo el continente americano.

La Florida fue colonizada por España y en 1817 se declaró independiente creándose la República de Florida, pero el presidente James Monroe ordenó una operación militar para anexarla a EE.UU. En 1819 sellaron el asunto con cinco millones de dólares no pagados, sino destinados a abonar “reclamaciones estadounidenses contra España”. Posteriormente se dio la intervención en México con la creación de la República de Texas separándola del Estado mexicano de Coahuila. Texas fue anexada a EE.UU. quien con el pretexto de defenderla invadió a México quitándole más territorio: Nuevo México, California, Arizona, Nevada, Colorado y Utah.

No es posible relatar aquí más de 500 conflictos bélicos en los que EE.UU. ha participado. Para tener una idea menciono que después de la Primera y Segunda Guerras Mundiales EE.UU. ha participado en el 87% de los conflictos armados del mundo: 215 de 248. Los más mencionados son las guerras de Corea, Vietnam, Afganistán, Irak, Libia y Siria. Alrededor del 90% de las muertes en estas guerras son de civiles.  Solo en Irak murieron más de un millón de personas, la mayoría civiles. EE.UU. es responsable del 41% del gasto militar del mundo. Le siguen China con 8.2%, Rusia con 4.1%, el Reino Unido y Francia con 3.6% cada uno. EE.UU. mantiene unas 1.000 bases militares en alrededor de 100 países. Algunos expertos afirman que EE.UU. provoca sus gastos militares pues la industria armamentista la forman grandes corporaciones políticamente muy influyentes. Esto incluye la amplia política de venta de armas a lo interno del país y el tráfico de armas utilizando terceros países. Hay críticos que señalan que mucho de ese armamento termina en manos de terroristas.

No se puede negar que existen aspectos negativos de EE.UU. Pero su pueblo es en su inmensa mayoría gente buena y han tenido gobernantes que son admirables: en sus comienzos presidentes como Washington, Jefferson, Jackson, Lincoln; y modernamente Franklin D. Rooselvet, Kennedy, Johnson, Clinton, Obama; todos ellos con grandes virtudes y también con sus defectos y errores por circunstancias del momento. Las bondades y grandeza de EE.UU. (no todas aquí mencionadas por limitaciones de espacio) no se pueden minimizar por los aspectos negativos. Además, dichosamente hay políticos demócratas, social liberales, y la mayoría de sus ciudadanos, especialmente de la nueva generación, los jóvenes, deseosos de desarrollar más lo bueno y cambiar lo malo, interna e internacionalmente, en este bello y grandioso país.

5/31/2017

El resistente PLC

¿Qué futuro tiene este partido que ha sufrido los ataques más feroces de poderosos adversarios?

Adolfo Miranda Sáenz

Asamblea de la Juventud del PLC


Pocos partidos han sufrido ataques con tanta saña como el Partido Liberal Constitucionalista, PLC. Este partido surgió en 1968 como un movimiento dentro del gobernante Partido Liberal Nacionalista del cual luego se separó, como Movimiento Liberal Constitucionalista, MLC, liderado por un prominente líder liberal, Ramiro Sacasa Guerrero, en rescate del liberalismo y de la democracia, oponiéndose al gobierno de Anastasio Somoza Debayle que adoptando posiciones antidemocráticas y represivas llevaba a Nicaragua al caos. Fui Secretario del MLC en Granada y lo representé dentro de la alianza Unión Democrática de Liberación, que después a la vez se integró con sindicatos, el COSEP y el FSLN en el Frente Amplio Opositor. En 1979 celebramos con la mayoría del pueblo la victoria militar conducida por el FSLN y apoyamos como aliados un programa revolucionario de un socialismo moderado que respetaría la propiedad privada y el libre mercado, pluralista y democrático.

Posteriormente el MLC sufrió divisiones internas en cuanto a la estrategia de continuar o no apoyando la conducción sandinista del proceso revolucionario. Esos desacuerdos sumados al fallecimiento de su líder Ramiro Sacasa Guerrero y la ausencia del país de la mayoría de los directivos afectó notablemente al MLC. En 1989 Arnoldo Alemán lideró una iniciativa junto con José Rizo, Lorenzo Guerrero y José Antonio Alvarado, para relanzar al MLC, ahora como partido: PLC. Se integró a la Unión Nacional Opositora que llevó a la presidencia a Violeta Chamorro y a la Alcaldía de Managua a Arnoldo Alemán, aglutinando a los antiguos miembros del MLC con otros liberales y aliados. El PLC ganó durante varios años consecutivos todas las elecciones, fueran elecciones presidenciales, de diputados, municipales o regionales del Atlántico, con el fuerte y popular liderazgo de Arnoldo Alemán. El gobierno de Arnoldo (1997-2002) llegó a ser el más progresista en la historia del país proporcionalmente a los cinco años de su período.

El entonces opositor FSLN realizaba constantes protestas con morterazos y tranques que impedían gobernar al PLC. El FSLN se sentía relegado de las posiciones que le correspondían como segunda fuerza política y que ocupaban -como herencia del gobierno anterior- el Movimiento de Renovación Sandinista y otros pequeños grupos. El PLC convocó a un diálogo al FSLN reconociéndolo como segunda fuerza mediante un pacto que permitió gobernar al PLC y que Nicaragua progresara en paz. Los principales diarios, radioemisoras y TV estaban entonces en manos del MRS y de otros pequeños grupos que orquestaron una feroz campaña llena de medias-verdades y exageraciones contra el pacto, el PLC y Arnoldo. Pero sin el pacto no se hubiera podido gobernar y Nicaragua hubiera caído en el caos.

En 2001 –estando vigente el pacto- Arnoldo Alemán y el PLC llevaron a la presidencia a Enrique Bolaños, quien traicionándolos se alió con los grupos minoritarios y con el FSLN para acusar de corrupción y encarcelar a Arnoldo. La única emisora liberal, La Poderosa, fue dictatorialmente clausurada por orden de Bolaños y brutalmente desbaratada a garrotazos. Convencieron a la administración de George Bush de que Arnoldo y el PLC eran aliados del FSLN y que debía destruirlos. Eduardo Montealegre fue financiado por la administración Bush para encabezar un partido que aniquilara al PLC (ese grupo ha tenido varios nombres,  hoy se llaman CxL). En los juicios contra Arnoldo Alemán y otros PLC en Nicaragua, Panamá y EE.UU. no lograron probar la corrupción que les atribuían y obtuvieron sentencias absolutorias. Pero el daño estaba hecho. El más fuerte adversario que ha tenido el FSLN había sido golpeado. Seguramente hubo corrupción durante el gobierno de Arnoldo, como corruptos hay en todo gobierno, lo cual no lo justifico; pero la corrupción debe combatirse por parejo, no solo contra el PLC inventándole una corrupción de dimensiones fantasiosas.

En 2006 el PLC llevó como candidato al vicepresidente José Rizo, y Bush a Eduardo Montealegre. Cada uno obtuvo más del 30% de votos (sumados serían más del 60%) pero la división (¡no el pacto!) le dio el triunfo al FSLN con el 37%. Desde entonces la oposición al FSLN vino auto destruyéndose, desprestigiándose; el pueblo se desilusionó de ellos y el FSLN ha venido ganando muchas simpatías. Sin embargo el PLC nunca se ha dado por vencido, aumentó su bancada parlamentaria y se prepara para ganar alcaldes y concejales en noviembre. Sigue adelante como el principal partido de oposición, aunque lo nieguen algunos por envidia y a pesar de las calumnias. Hoy es un partido que ha dejado de ser pequeño (por las traiciones y divisiones que ha sufrido) y que crece, fuerte, organizado, con experiencia política y electoral, llamado a reconquistar la mayoría que el liberalismo ha tenido en distintas épocas de nuestra historia; una mayoría que así como la ha perdido varias veces siempre la ha recuperado porque ha demostrado saber gobernar, hacer progresar al país, corregir lo malo y mejorar lo bueno, manteniendo la paz y la concordia nacional.

5/03/2017

Las rosas tienen espinas

Es verdad que se sufre, pero aun así... ¡hay cosas bellas para disfrutar en esta vida!

Adolfo Miranda Sáenz



A veces nos fijamos solo en las cosas tristes y dolorosas que tiene la vida y quizá por costumbre y rutina no apreciamos los inmensos tesoros que tenemos. No son las  fortunas materiales, el dinero, sino aquellas cosas cuyo valor no puede pagarse con ninguna fortuna por grande que sea. Estamos acostumbrados a vivir y por eso a veces no apreciamos el inmenso tesoro que es la vida misma. ¿Cuántos reos condenados a muerte luchan hasta el último segundo para conmutar su pena por una cadena perpetua? ¡Prefieren pasar toda la vida en prisión con tal de vivir! Muchos enfermos terminales estarían dispuestos a pagar mucho por un año o unos meses más de vida. Un padre o una madre estarían dispuestos a dar su propia vida para salvar la de un hijo. ¿Cuánto vale la vida? ¡No tiene precio! Por eso, apreciemos tener el tesoro de vivir y apreciemos la vida de nuestros seres queridos. La vida es bella aún con sus problemas y por eso nadie en sus cabales quiere morir, ni siquiera aquellos que creemos en una vida mejor después de ésta, como quien no desea abandonar la comodidad de su sillón viendo su programa favorito aunque lo espere un delicioso banquete.

Si tenemos ojos para ver, oídos para escuchar, piernas para andar, manos para tocar, olfato para oler y boca para gustar, pensemos en lo dichosos que somos pues muchos carecen de algunos de estos sentidos. Pensemos en la belleza de los paisajes, la belleza del ser humano, del sol, la luna y las estrellas, de todo cuanto disfrutamos con nuestra vista. Pensemos en la maravillosa música que podemos escuchar, en la voz de nuestros familiares y amigos, en los sonidos del campo, el rumor del oleaje del mar y del transitar de los ríos. Pensemos en el perfume de las flores, en el olor de los alimentos y el sabor de las comidas que podemos gustar. Pensemos en la facultad de caminar y en las caricias que podemos dar con nuestras manos. ¡Cuántos tesoros maravillosos tenemos para disfrutar con nuestros sentidos! Pero por costumbre y rutina a veces no caemos en la cuenta de estas maravillas.

¿Y qué decir del amor? El amor de un padre o una madre es invaluable. El amor de los hijos, nietos, hermanos. El abrazo inocente de los niños. Sus sonrisas. Un buen esposo o una buena esposa a nuestro lado. El placer sexual. Tener amigos que nos aprecian. ¡Son tesoros inmensos! ¿Y el valor de las cosas sencillas, de las cosas simples de la vida? Disfrutar de un café con nuestra familia en un hogar donde reine la  paz. Tomar un refresco bien helado en un caluroso día al hacer una pausa en nuestro trajín diario. Contemplar la puesta del sol junto a la persona amada. Dormir plácidamente con la conciencia tranquila por el deber cumplido y el bien realizado. Un momento de intimidad con Dios en el silencio de una oración. ¡No tienen precio!

Es verdad. La vida nos trae a veces tristezas y dolor, así como las rosas tienen espinas. Las rosas por tener espinas no pierden su fragancia, su color, su hermosura. Tampoco la vida deja de ser bella a pesar de los momentos tristes o dolorosos. Todos pasamos por problemas, preocupaciones, decepciones, enfermedades, dolor, tristeza. Pero finalmente todo pasa. Siempre pasa. La vida sigue y no por tener espinas deja de ser linda. El dinero es útil, pero no importa no tener mucho, la felicidad no se compra con dinero pues los mejores tesoros que tenemos valen más que todo el oro del mundo. Valen muchísimo. Son demasiado caros. ¡Pero Dios nos los da gratis! ¿Se lo agradecemos? 

3/28/2017

Cómo acabar con el terrorismo

Como todo, el terrorismo tiene una causa, un origen. La mejor manera de acabar con él es acabar con aquello que lo origina o lo fortalece.

Adolfo Miranda Sáenz


El terrorismo es el uso del terror mediante la violencia como táctica para lograr ciertos objetivos. Grupos terroristas como Al Qaeda, ISIS o Hamás afligen a buena parte de la humanidad. ¿Cómo acabar con ellos? La respuesta es sencilla: acabando con la causa que los origina.  El terrorismo es una forma de lucha absolutamente repudiable que nunca se justifica; pero todo grupo terrorista tiene una causa, persigue un objetivo que no siempre es malo. Lo condenable no siempre es la causa que defienden sino el método utilizado. Han desaparecido grupos terroristas que por mucho tiempo estuvieron activos. ¿Cómo desaparecieron? Eliminando la causa que los originó. No es que el terrorismo haya vencido, sino que otros lucharon por la misma causa con métodos civilizados y pacíficos, y ellos –no los terroristas- lograron sus objetivos. Veamos algunos ejemplos:

El Ejército Republicano Irlandés (Irish Republican Army, IRA) fue un grupo terrorista originado por el avasallamiento de los ingleses protestantes sobre los irlandeses católicos que vieron Irlanda dividida en dos: Irlanda del Norte, obligada a ser parte del Reino Unido en condiciones de sometimiento a los ingleses, y la República de Irlanda, independiente y soberana. En 1988, con la mediación de Bill Clinton, los primeros ministros Tony Blair del Reino Unido, Berthie Aherm de la República de Irlanda, y los líderes de las principales fuerzas políticas de Irlanda del Norte firmaron el “Acuerdo de Viernes Santo” en que se concedieron a los irlandeses del Norte importantes logros sobre su autonomía, gobierno y la forma de relacionarse con el Reino Unido, del que quedaron formando parte voluntariamente. Al desaparecer las causas del descontento irlandés desapareció el IRA.  

El movimiento llamado País Vasco y Libertad (Euskadi Ta Askatasuna, ETA) fue un grupo terrorista originado durante la dictadura franquista por la represión, falta de democracia, de libertad y de reconocimiento de los vascos cómo una nación con su propia identidad, idioma, cultura y derechos autonómicos. Con la llegada de la democracia en España se reconocieron las diferentes nacionalidades y autonomías y se dio un proceso de negociación con los líderes de partidos políticos vascos que por la vía cívica y pacífica luchaban por el derecho a su autonomía. En 2011, tras las negociaciones que culminaron con satisfactorios acuerdos para los vascos, terminó el terrorismo de ETA.

En el origen de Hamás está la creación del Estado de Israel en territorio palestino, como un enclave en medio del milenario territorio árabe y musulmán. Aunque Israel tiene derecho a existir, también Palestina, hoy reducida y avasallada por Israel que continúa quitándole territorio. En 1993 Isaac Rabin (Israel) y Yasser Arafat (Palestina), con la mediación de Bill Clinton, lograron un acuerdo de paz reconociendo dos Estados independientes y soberanos conviviendo pacíficamente. Pero los extremistas judíos asesinaron a Rabín y aceptan solamente un Estado Palestino sometido militarmente a Israel. Si se cumplieran los acuerdos de paz, dejaría de existir Hamás.

Al Qaeda fue creada por Reagan para luchar contra los soviéticos en Afganistán y después se volvieron contra sus creadores, volaron las Torres Gemelas y dieron origen a ISIS. Con la invasión de Bush a Irak eliminando al régimen de Sadam Husein (feroz e implacable enemigo de ISIS que los tenía reprimidos), ISIS salió fortalecida al desaparecer su “muro de contención”. Aunque proclaman que su fin es crear un Estado Islámico y “conquistar el mundo”, ellos realmente se fortalecen alimentándose del odio contra EE.UU. y sus aliados creado por las intervenciones e invasiones militares contra países musulmanes. Si EE.UU. cambiara su política hacia esos países y presionara a Israel a cumplir el acuerdo de paz de 1993, se acabarían Al Qaeda e ISIS porque no encontrarían jóvenes islámicos motivados con resentimientos para reclutarlos como terroristas. 

El terrorismo no se puede exterminar combatiéndolo como a un ejército enemigo al que se tiene ubicado territorialmente, que se sabe dónde están sus tropas, sus bases militares, sus centros de operaciones. El terrorismo opera en la sombra, oculto y está por todas partes. Ellos no se identifican, se camuflan entre los demás. Se pueden localizar líderes y centros de operaciones y aniquilarlos, pero surgen otros en otra parte. Aunque sus métodos sean criminales y abominables ellos están convencidos de su causa y por cada terrorista muerto surgen dos que pueden ser sus hijos, padres, hermanos, amigos o parientes, que se llenan del mismo odio que los impulsa, clamando venganza por las muertes de los demás, odio que se alimenta y crece debido también a medidas ofensivas o discriminatorias. Por eso digo: solamente eliminando lo que genera el odio se puede acabar con el terrorismo. Es verdad que ISIS tiene territorios ocupados en Irak y Siria y se pueden detectar concentración de tropas, pero atacarlos para acabar con ellos militarmente no es la manera de acabar con ISIS. Allí no están todos sus fanáticos terroristas y esos ataques tendrían un alto costo en muertes de inocentes, lo cual siempre crea resentimientos, odio. 

Son decisiones políticas inteligentes y no acciones militares las necesarias para terminar con Al Qaeda e ISIS. No se puede negociar con los terroristas porque son criminales y fanáticos. Pero se puede lograr la paz en el Medio Oriente cumpliendo los acuerdos de 1993 y mediante negociaciones con los líderes políticos que gobiernan los países de aquella región, para que los EE.UU. y sus aliados retiren su presencia militar y dejen de involucrarse en los conflictos entre ellos apoyando a uno u otro bando. Entre musulmanes sunitas y chiitas, árabes, persas, turcos, kurdos, etc., tienen sus conflictos y rivalidades que llevan siglos. ¡Que los resuelvan ellos mismos! Ellos también tienen su modo de gobernarse y de hacer política que no tiene por qué ser una copia del sistema de EE.UU. o Inglaterra. ¿Por qué imponer formas de gobierno a otros pueblos? No tiene que "abandonarse" a Israel pues con los acuerdos de 1993 se garantiza su seguridad y la paz en toda la zona garantizando también un Estado Palestino libre, soberano e independiente. ¡Fin del problema para el resto del mundo! Bueno, las cosas no son tan simples, por supuesto. Ni es asunto de un día para otro. Este es solo un breve artículo de opinión. ¡Pero esa es la ruta a seguir! ¡Y es la única ruta efectiva!

3/02/2017

Quitemos la piedra

Dios quiere ayudarnos... ¡pero nosotros tenemos algo que hacer!

Adolfo Miranda Sáenz


Cuando Lázaro murió y Jesús quiso resucitarlo pidió primero que quitaran la piedra que cerraba la sepultura, y cuando quitaron la piedra llamó a Lázaro a la vida. ¿Por qué Jesús, que era Dios Todopoderoso, el creador de todo el universo, pidió que la familia y amigos de Lázaro quitaran la piedra? Si tenía el poder de resucitar a Lázaro, ¿no tendría el poder de quitar la piedra Él mismo con solo desearlo? ¿Por qué no lo hizo? Cuando en las bodas de Canaán Jesús transformó el agua en vino pidió primero que llenaran con agua las tinajas vacías. ¿Por qué? ¿Acaso Él no podía poner vino en esas tinajas sin necesidad de que tuvieran agua? ¿Por qué pidió llenarlas de agua primero? En el Evangelio según San Juan se nos narra cómo para curar a un ciego Jesús hizo lodo con saliva y polvo, se lo untó en los ojos y lo envió a lavarse al estanque de Siloé. ¿Necesitaba hacer todo eso? ¿Por qué quiso que el ciego tuviera que ir a lavar el lodo de sus ojos? Podía hacerlo ver con solo una palabra o un pensamiento. ¿Por qué no lo hizo así? Hay otras narraciones en los Evangelios en que Jesús para hacer un milagro quiso que las personas hicieran algo. ¿Por qué?

Esto tiene una lección que Dios quiere darnos a todos. Nosotros no podemos resucitar a un muerto, pero sí podemos remover una piedra. No podemos convertir el agua en vino, pero podemos llenar las tinajas con agua. No podemos ver claramente nuestro camino, pero podemos lavar nuestros ojos. Si en la vida tenemos problemas y pedimos ayuda a Dios es muy posible que Él quiera que nosotros hagamos algo por nuestra cuenta, como remover algunas piedras. Si nuestra vida está vacía, triste, deprimida, o si a nuestro matrimonio, a nuestras relaciones familiares “se les acabó el vino”, Él puede llenarlo todo “del mejor de los vinos”, pero antes puede pedirnos que nosotros llenemos las tinajas del agua que puede estar a nuestro alcance en vez de esperar que Él lo haga todo. A veces queremos ver soluciones, queremos que Dios nos de ideas, que nos señale el camino a seguir. Pero Dios espera que primero nos lavemos el lodo de los ojos; el lodo de nuestros prejuicios, vanidad, soberbia, orgullo, respeto humano… de todo lo que nos impide ver el camino por el que Jesús nos quiere llevar.

Como nos dijo Jesús, en esta vida tendremos aflicciones. La felicidad completa solo la tendremos en la vida eterna después de esta vida pasajera. Por ahora tenemos que soportar vivir en un mundo trastornado por la maldad del pecado y donde buenos y malos sufrimos. Tenemos que convivir con problemas de salud, problemas económicos, conflictos familiares, decepciones, traiciones, injusticias, crímenes, guerras y con el peor enemigo: la muerte; la nuestra y la de nuestros seres queridos. Una muerte que sería definitiva si no fuera porque Dios quiso hacerse hombre y pagar Él en la Cruz por nuestras culpas devolviéndole a la humanidad la vida eterna de felicidad completa que siempre quiso para nosotros desde la eternidad y para la eternidad.

Pero mientras tanto, en este mundo de aflicciones también Dios nos da cosas lindas, momentos de inmensa dicha, detalles grandes y pequeños que podemos disfrutar. No todo es tristeza en esta vida donde también hay alegrías inmensas. Y en medio de las aflicciones Jesús no nos deja solos. Dios escucha nuestras oraciones y nos ayuda a resolver nuestros problemas o nos da sabiduría, fortaleza y paz para enfrentarlos y sobrellevarlos. Pero Jesús, para ayudarnos, espera que nosotros quitemos algunas piedras, que llenemos nuestras tinajas y lavemos el lodo de nuestros ojos.

3/01/2017

Mis respuestas

Una entrevista que me hicieron

Adolfo Miranda Sáenz


El joven estudiante de periodismo Gustavo Alberto Ramírez Escorcia me hizo una entrevista motivado por algunos artículos de opinión donde expreso posiciones liberales de izquierda. La quiero compartir aquí porque me parecen interesantes las preguntas que formuló sobre conceptos políticos que frecuentemente se confunden.

PREGUNTA: ¿Qué es ser liberal?
RESPUESTA: Es promover ampliamente la libertad, la igualdad de derechos y oportunidades, y la fraternidad ejercida mediante la solidaridad social. El liberalismo defiende la separación e independencia de los Poderes del Estado, la democracia representativa y las elecciones libres.

P: ¿Qué es el social liberalismo?
R: Es la evolución del liberalismo clásico individualista al liberalismo social, solidario, de centro-izquierda, reconociendo que el Estado debe intervenir para moderar los excesos del capitalismo y regular lo que no puede hacer el mercado, como es procurar una vida digna para todos, pues las personas que carecen de lo básico no son verdaderamente libres ni tienen verdadera igualdad de oportunidades.

P: ¿Qué es la socialdemocracia?
R: Es una ideología política de izquierda moderada que sin pretender eliminar el capitalismo, la libre empresa y el mercado libre, los modera con políticas socialistas y democráticas que el Estado desarrolla para evitar excesos y promover el bienestar general.

P: ¿Qué diferencia hay entre social democracia y social liberalismo?
R: Muy poca. La social democracia surge como una evolución del marxismo y el social liberalismo como una evolución del capitalismo liberal. Ambos llegan a coincidir en un punto intermedio. Casi no hay diferencias entre partidos social liberales, social demócratas y socialistas como el Partido Socialista de Francia o el Partido Socialista Obrero Español, PSOE. Los social liberales optamos por un poco menos de intervención del Estado que los social demócratas y socialistas.

P: ¿Se puede ser de izquierda y conservador?
R: Los gobernantes comunistas ortodoxos de la ex URSS, antes del gran Mijaíl Gorbachov, eran de izquierda-conservadora. También hay temas concretos en que una persona de izquierda puede tener una opción conservadora. Por ejemplo, se puede ser de izquierda y no estar a favor del aborto voluntario.

P: ¿Es posible ser liberal en un país socialista?
R: Si entendemos por socialista un país con políticas social demócratas o social liberales, evidentemente sí. Pero si hablamos de países con regímenes marxistas clásicos o comunistas, los liberales sufriríamos represión.

P: ¿Los liberales tienen que ser ateos?
R: No. El liberalismo defiende la libertad religiosa junto a la separación de la Iglesia y el Estado.

P: ¿Qué es el liberalismo-conservador?
R: Quienes sostienen hoy el liberalismo político clásico –ya superado por el liberalismo social- son en realidad los conservadores, de derecha. Pero el liberalismo, además de ser una ideología política, es también una actitud ante la vida, y el conservatismo, que esencialmente es una actitud ante la vida, es contrario a la actitud liberal.

P: ¿En Nicaragua tiene futuro el social liberalismo?
R: En Nicaragua el liberalismo siempre ha sido social liberal, desde Máximo Jerez y José Santos Zelaya en el siglo XIX. Veamos algunos ejemplos: educación pública gratuita incluyendo la universidad; sistema universal de salud pública; seguridad social con aportes solidarios; y un Código del Trabajo con grandes beneficios para los trabajadores. Hoy se siguen implementando. Lo que siempre quisiéramos es mayor eficiencia. A Bernie Sanders y a otros demócratas en EE.UU. por proponer estas políticas social liberales les llaman “comunistas” algunos republicanos… ¡Increíble!

P: ¿Cuáles son las deficiencias del actual gobierno?
R: Principalmente están en lo institucional y electoral.

P: ¿Y sus aciertos?
R: En lo económico y social. 
  
P: ¿Tres puntos a favor y tres en contra de Donald Trump?
R: A favor solo veo uno: está contra la burocracia de Washington. Escogiendo tres en contra: 1) Es racista y xenófobo. 2) Ideológicamente fascista. 3) Ignora la geo-política mundial y la historia imprescindible para entenderla.