7/17/2018

Por qué no cae Maduro

¿Su situación es similar a la de otros dictadores? Si no es así, ¿por qué?
Adolfo Miranda Sáenz


Venezuela es un país productor de petróleo. La política aplicada por los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro ha causado una gran fuga de cerebros. Las personas con mayor capacidad profesional y técnica se fueron del país porque el gobierno no les garantiza una vida digna ni sus legítimas aspiraciones. En los pozos y refinerías venezolanas los profesionales y técnicos fueron sustituidos por personal con una capacidad muy por debajo de los niveles necesarios para hacer funcionar bien los equipos y darles mantenimiento, y los anteriores gerentes fueron sustituidos por administradores ineficientes. Gran parte de la infraestructura petrolera está inutilizada. Según el US Energy Information Administration, EIA (www.eia.gov), la producción petrolera disminuyó de 3.400 millones de barriles diarios en 1998 a 1.500 millones a junio de 2018, es decir, 1.900 millones de barriles menos por día. Como Venezuela tiene una economía basada en el petróleo, esta merma es la causa principal de la inmensa pobreza y escasez que hace miserable la vida del pueblo venezolano. Según fuentes consultadas de Unopetrol (hondureña) y Puma (suiza), petroleras privadas que operan en Nicaragua, las condiciones especiales de venta bajo el ALBA a nuestro país fueron casi totalmente suspendidas. El trato de pagar el 50% de la factura en 60 días y el otro 50% en 25 años, no está funcionando. Nicaragua casi no está importando petróleo de Venezuela, sino comprando combustible refinado en los EE. UU. Aunque subsiste el acuerdo Petrocaribe, del que forman parte Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Haití, Jamaica, San Vicente y Granadinas, El Salvador, Guyana, Grenada, Honduras, Nicaragua, República Dominicana, Surinam y Venezuela que financia hasta el 40% de la factura petrolera de uno a dos años y acepta que parte del pago se realice mediante trueque.

Aunque Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, por la gran disminución de su capacidad exportadora prefieren venderlo a quienes le pagan cash: EE.UU. e India; y a China, que ya le pagó por adelantado. Según informa la citada EIA, los EE. UU le compran a Venezuela un promedio de 790 mil millones de barriles diarios, que es más del 50% de su producción. Venezuela es un importante proveedor de petróleo para los EE. UU. Además, dado el deterioro de las refinerías venezolanas, Venezuela compra parte de su combustible a refinerías de EE. UU, igual como Nicaragua vende maíz a Costa Rica y luego se lo compra hecho Corn Flakes. La estatal empresa Petróleos de Venezuela, PDVSA, es la única dueña de CITGO, una importante empresa petrolera de EE. UU., con sede en Houston, Texas, propietaria de 3 refinerías, 48 terminales de almacenamiento y distribución, 6 mil estaciones de servicio, y con ingresos de 32 mil cuatrocientos millones de dólares anuales. (www.citgo.com).

Independientemente de que su producción petrolera hoy sea muy baja, Nicolás Maduro recibe de EE. UU. suficientes dólares para mantenerse en el poder, vivir muy bien, igual que sus familiares y funcionarios, y mantener felices a sus militares, a pesar de tener un país quebrado. Si el Gobierno de los EE. UU. congelara durante algunos meses las compras de petróleo venezolano, la venta de productos refinados a Venezuela y los activos de CITGO, ahogarían económicamente al gobierno de Maduro obligándolo a renunciar, pero eso les costaría muchos millones de dólares, porque importar ese petróleo de Arabia Saudita, por ejemplo, aumentaría muchísimo el costo del flete iniciando una cadena inflacionaria; cambiarlo por el petróleo mejicano implicaría un bajón de calidad y mayores costos porque contiene un nivel elevado de azufre y genera un bajo octanaje en la gasolina; por otra parte, CITGO brinda 3.700 empleos directos e incalculables empleos indirectos, y paga millones de dólares en impuestos; y, finalmente, provocar una mayor baja en la venta venezolana subiría el precio internacional del crudo y golpearía la economía de EE. UU. Estas son algunas razones por las que, independientemente de las condenas y sanciones políticas a la dictadura venezolana, ambos países mantienen una importante relación como socios comerciales. Algunos analistas han dicho que esto sucede por el respeto a la libre empresa de parte de EE. UU. Sin embargo, el respeto a la libre empresa no ha sido obstáculo para bloquear, embargar y sancionar económicamente a otros gobiernos cuando EE. UU lo ha considerado necesario. El flujo millonario de dólares de EE.UU. hacia Venezuela, por el petróleo, hace que la situación política de Maduro no sea comparable con la de ningún otro dictador en la mira de los EE. UU. que no cuente con esos recursos o algo parecido.

Esto no es una crítica ni un reclamo a los EE. UU. cuyo gobierno —como todo gobierno— se comprende que debe velar primero por su propio pueblo, y tanto Obama como Trump han tenido que valorar primero los efectos en su economía —que necesita generar empleos y evitar la inflación— en el caso de Venezuela. Solo pretendo explicar una realidad que nos puede ayudar a entender que si algunos dictadores del mundo piensan que pueden resistir la presión de los EE. UU. como la Ley Magnistsky u otras similares que puedan promulgarse ad hoc, y sostenerse en el poder como Maduro, están equivocados. Aunque si sigue el deterioro cada día mayor de la producción petrolera de Venezuela, Maduro caerá más temprano que tarde. Pero la situación es muy distinta para otros dictadores. A propósito, Cuba es otro caso muy diferente también. Pero eso es otra historia que se las contaré un día de estos.

Publicado en El Nuevo Diario (Managua) el 17 de julio de 2018 y en otros medios
Se autoriza la reproducción citando al autor
-------------
Lea a continuación: Quiénes son los cinco obispos mediadores

7/12/2018

Quiénes son los cinco obispos mediadores


Qué estudiaron, cómo ha sido su vida, qué hacen ahora, sus diferentes personalidades...

Adolfo Miranda Sáenz

Los Mediadores y Testigos del Diálogo Nacional son los diez obispos de la Conferencia Episcopal, quienes nombraron una comisión de cinco para desempeñar esta misión. ¿Quiénes son?


Cardenal Leopoldo José Brenes, Arzobispo Metropolitano de Managua y Presidente de la Conferencia Episcopal. Como cardenal, es colaborador inmediato del Papa en el gobierno de la Iglesia y elector en caso de sede vacante. Es teólogo graduado en la Pontificia Universidad Gregoriana y en la Pontificia Universidad Lateranense, en Roma. Fue Obispo Auxiliar del Cardenal Miguel Obando y Bravo y luego Obispo de Matagalpa. Trabajó intensamente en el proceso de reconciliación nacional posterior a la guerra civil de la década de los 80, pues el Departamento de Matagalpa fue “el último bastión de la guerra” donde las enconadas pasiones de grupos confrontados lograron ser reconciliadas mediante su difícil mediación y trabajo pastoral. Como arzobispo y cardenal de la Iglesia se le han confiado, además de las responsabilidades propias de su arquidiócesis, otras de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM), del Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC), y por el Santo Padre Francisco nombrándolo Miembro de la Pontificia Comisión para América Latina y Miembro del Consejo Pontificio de Justicia y Paz, dos dicasterios del Vaticano. Preside la Comisión de Mediación y Testigo y el Plenario del Diálogo Nacional. Persona muy bien preparada y con amplia experiencia en cargos de suma importancia, aunque extraordinariamente humilde y sencillo. Naturalmente conciliador, trata de mantener las puertas abiertas para poder mediar y conciliar con eficacia, tanto en conflictos matrimoniales, familiares o de grupos entre sus fieles, como en conflictos de mayores niveles, siempre privilegiando el diálogo. Durante la crisis actual ha ordenado abrir las iglesias como centros de refugio, atención médica y asistencia humanitaria, y ha intervenido personalmente y mediante sus presbíteros para evitar acciones de violencia, liberar detenidos y socorrer a quienes lo necesitan. Fue agredido por turbas y paramilitares en Diriamba.


Monseñor Silvio José Báez, de la Orden de los Carmelitas y Obispo Auxiliar de Managua. Experto en Sagradas Escrituras. Estudió en la Pontificia Universidad Lateranense, en la Pontificia Universidad Gregoriana y en el Pontificio Instituto Bíblico en Roma, y en la École biblique et archéologique en Jerusalén. Fue Vicepresidente de la Pontificia Facultad de Teología de los Padres Carmelitas en Roma. Ha publicado valiosas obras sobre temas bíblicos. Tiene facilidad para comunicarse con el público en los medios y redes sociales, lo que ha utilizado para elevar su voz profética contra las injusticias y en defensa del pueblo. Por su intervención en respaldo de los reclamos populares ha sufrido ofensas, calumnias y amenazas. Fue agredido, incluso herido, por turbas y paramilitares en Diriamba.


Monseñor Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa. Estudió en el Istitutum Sacrum Ministerium de la Congregación para el Clero de la Santa Sede en Roma y tiene un Máster en Doctrina Social de la Iglesia de la Universidad Pontificia de Salamanca, España. Excelente comunicador, fue Director de Radio Católica, Secretario de Información y Prensa de la Curia Arzobispal de Managua y Secretario de Medios de Comunicación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua. Fue Secretario Ejecutivo del Secretariado del Episcopado de América Central (SEDAC). En la actual crisis ha salido valientemente a recorrer con el Santísimo Sacramento las calles amenazadas por la violencia y a hacer gestiones en favor de detenidos. Ha recibido amenazas por su recta actuación.


Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de León. Fue Obispo Auxiliar del Cardenal Miguel Obando y Bravo y su “mano derecha” en la época dura de la hostilidad hacia la Iglesia de parte de la llamada “iglesia popular” y del gobierno de los 80. Vivió el episcopado en momentos de guerra y luego trabajó por la reconciliación entre hermanos nicaragüenses. Es teólogo bíblico graduado en la Universidad Pontificia Gregoriana, Roma. Fue también Administrador Apostólico de Juigalpa. Es actual Vicepresidente de la Conferencia Episcopal y un sabio consejero de gran experiencia.

 .
Monseñor Jorge Solórzano, Obispo de Granada. Fue Obispo Auxiliar del Cardenal Miguel Obando y Bravo y posteriormente Obispo de Matagalpa. Después de sus estudios de filosofía y teología se graduó en Liturgia en el Pontificio Ateneo de San Anselmo, Roma. Como Obispo de Matagalpa realizó más de mil 600 misiones en comunidades rurales, viajando a pie, en mula y vehículo, propagando la fe católica entre los campesinos. Es persona humilde, prudente, calmo, introvertido, pero con preclara inteligencia y un gran sentido del humor que a veces sorprende.

Publicado en El Nuevo Diario (Managua) el 12 de julio de 2018 y en otros medios
Se autoriza la reproducción citando al autor
---------------
Lea a continuación: Importantes históricos acuerdos de paz en el mundo

7/10/2018

Importantes e históricos acuerdos de paz en el mundo


Adolfo Miranda Sáenz



NICARAGUA: Después de una década de guerra que causó entre 20 y 30 mil muertos, y un arduo trabajo de mediación nacional e internacional, ante los testigos Cardenal Miguel Obando y Bravo y Joao Clemente Baena Soares, Secretario General de la OEA, los representantes del gobierno y la resistencia, en Sapoá, firmaron el Acuerdo de Paz del 23 de marzo de 1988, suspendiendo por 60 días las operaciones militares mientras negociaban en detalle la celebración de elecciones anticipadas, amnistía para ambos bandos, libertad de expresión, el regreso de exiliados y otros puntos. Posteriormente se dio el cese total al fuego, el desarme de la contra, su inserción en la sociedad y las elecciones que ganó Violeta Chamorro.

EL SALVADOR: El gobierno salvadoreño y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) firmaron en 1991 un acuerdo de paz en México, pactando reformas constitucionales sobre la tenencia de la tierra, los sistemas judicial, militar y electoral, y los derechos humanos. Además, se creó la comisión de la verdad para investigar los hechos más graves de violencia que dejaron más de 75 mil muertos. El FMLN se convirtió en un partido político.

SUDÁFRICA: El gobierno del presidente Frederik Willem de Klerk y el Congreso Nacional Africano liderado por Nelson Mandela, tras años de negociaciones, firmaron un Acuerdo Nacional de Paz en 1994, para poner fin al Apartheid. Convocaron a elecciones generales y Nelson Mandela se convirtió en el primer presidente negro de la Nación. Convocó una Asamblea Constituyente y una Comisión para la Verdad y la Reconciliación. Se aprobó la nueva Constitución que ayudó a desarrollar la Sudáfrica del siglo XXI.

GUATEMALA: El 29 de diciembre de 1996, en el Palacio Nacional de la Cultura, el gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca pusieron fin a una guerra de 36 años que dejó un saldo de 250 mil víctimas, entre muertos y desaparecidos. 

ANGOLA: Desde 1975 la guerra enfrentó a las fuerzas gubernamentales del Movimiento Popular de Liberación, apoyadas por la ex URSS, Europa del Este y Cuba, con los rebeldes de la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), poyados por Estados Unidos, Sudáfrica, Zaire y otros gobiernos africanos. Tras la muerte del líder de UNITA, Jonas Savimbi, en 2002, se decretó un alto al fuego y la conformación de un Gobierno de Unidad Nacional. En abril de ese año, con el Memorando de Luena, la UNITA se desmovilizó oficialmente, abandonó la lucha armada y se convirtió en un partido político.

NEPAL: La guerrilla maoísta y la monarquía de ese país decidieron en noviembre de 2006 poner fin a una guerra de 10 años, que dejó más de 10 mil muertos. Una alianza entre ese movimiento guerrillero y siete partidos políticos acordó con el gobierno realizar unas elecciones supervisadas por la ONU y convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Nepal dejó de ser una monarquía y se convirtió en una República Federal Democrática.

IRLANDA DEL NORTE: El conflicto norirlandés arrastraba motivaciones religiosas y políticas desde antaño (modernamente principalmente políticas). Los norirlandeses católicos fueron forzados a integrar el Reino Unido anglicano, pero deseaban unirse en una sola nación con la católica República de Irlanda, por lo cual luchaba el Ejército Republicano Irlandés (IRA).  Luego de más de una década de negociaciones, el 10 de abril de 1998, el IRA y el gobierno británico firmaron el acuerdo de Belfast, también conocido como el pacto del Viernes Santo, formando un Consejo Ministerial británico-irlandés, un Consejo Ministerial Norte-Sur y una Comisión de Derechos Humanos. En 2005 el IRA renunció a la lucha armada y en 2008 se desmanteló oficialmente.

INDONESIA: La guerra entre el gobierno y el Grupo Armado de Oposición (GAM), se inició en 1976 y dejó 15 mil muertos. En agosto de 2006, con mediadores internacionales, las partes acordaron un Memorando de Entendimiento para acabar la guerra. Pactaron el desarme y amnistía para el GAM, y su incorporación a la vida política, el cese de la represión del gobierno, y el establecimiento de una comisión de la verdad y la reconciliación. 

COLOMBIA: El 24 de noviembre de 2016 se firmó en Bogotá el histórico acuerdo final para la terminación definitiva del conflicto entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El presidente Juan Manuel Santos y el comandante de las FARC, “Timochenko”, rubricaron el fin de la mayor guerrilla en la historia de Latinoamérica.

NICARAGUA: ¿2018…? 

Publicado en El Nuevo Diario (Managua) del 10 de julio de 2018
Trasmitido en Radio 800 (Managua) y Radio Managua (San José, C.R.)
Autorizada la reproducción citando al autor
---------------
Lea a continuación: Cómo prepararnos para las elecciones

7/03/2018

Cómo prepararnos para las elecciones


Adolfo Miranda Sáenz


Según la agenda del Diálogo Nacional, de acuerdo con la OEA y las expresiones de la comunidad internacional, la solución que sensatamente se procura acordar son elecciones anticipadas democráticas y honestas, con un tribunal electoral confiable y con observación amplia nacional e internacional. Las señales dadas y la información recibida de fuentes confiables indican que el gobierno estaría dispuesto a adelantar las elecciones. La oposición debería, entonces, formar una gran alianza electoral opositora. ¡Cuidado es sorprendida sin estar preparada!

En Nicaragua los políticos y los partidos, sin excepción, perdieron muchas simpatías. Hicieron bien en guardar sus banderas para enarbolar solo la azul y blanco en la lucha cívica autoconvocada que unió a todos los opositores. Digo “guardar sus banderas” y no “ausentarse”, pues millares de miembros y dirigentes de los partidos políticos han participado en la lucha cívica contra el gobierno de muchas maneras: en las marchas, plantones, medios de comunicación, tranques, etc. Las banderas de los partidos se guardaron, pero su gente ha estado presente y activa en diferentes trincheras cívicas, incluso algunos han sufrido cárcel, heridas y hasta la muerte.

Algunos piensan que los partidos y los políticos deberían excluirse por la pérdida de simpatías de unos años acá. Pero esa idea puede conducir a decisiones excluyentes antidemocráticas. Nadie tiene la representación del pueblo para actuar en su nombre escogiendo “este sí, este no.” Mal se iniciaría una nueva democracia con exclusiones antidemocráticas. Pronto llegará el momento en que la Alianza Cívica, sin dudarlo, deberá dar paso a todos los partidos políticos. No es ningún secreto que, entre los dirigentes de esta alianza, y entre bastidores, participan personas de un partido, aunque sin mostrar su bandera partidista. Sería un craso error para la Alianza “casarse” con un solo partido. Para las elecciones, la Alianza Cívica podrá optar por una de estas opciones: 1) Constituirse en una gran alianza opositora, llamando a integrarse en ella a todos los partidos de oposición, sin excepción. 2) Constituirse ella misma en una alternativa política más, independiente de los partidos, o bajo la hegemonía de un partido. 3) Disolverse totalmente y dejarlo todo sujeto a la participación de los partidos en las alianzas que éstos logren formar.

Lo mejor sería la primera opción, pues las otras llevarían a la división del voto opositor. Ahora, por muy incrédulo de las encuestas que se quiera ser, todo buen político o politólogo las usa como instrumento útil, y según Gallup, el gobierno de Daniel Ortega hace un mes tenía un rechazo del 70%, que hoy puede ser mayor, pero antes de esta lucha cívica, según la misma Gallup, el 70% era de simpatía hacia el gobierno. “Se volteó la tortilla”, pero, ¡cuidado! El Frente Sandinista va a participar en estas elecciones, aunque no sabemos con qué candidato, y ellos tienen gran habilidad, experiencia política, muchos medios de comunicación, dinero y buena organización. Aún con un alto porcentaje de rechazo, arrancarían una campaña de varios meses con una base de personas históricamente disciplinadas y organizadas, y durante la campaña podrían recuperar algo del terreno perdido.

No se debe correr el riesgo de ir con una oposición dividida en dos o tres grupos, aunque se necesite el 50% + 1 para ganar en primera vuelta. En segunda vuelta los sandinistas serían disciplinados con el voto, mientras que con una oposición dividida podría darse cierta reticencia de apoyar al que califique de la parte opositora. La oposición necesita de una gran alianza, sin exclusiones, que derrotaría al Frente Sandinista en la primera vuelta. Dejar de fuera a algunos partidos pudiera llevarlos a crear otras alianzas. 

Se leen y oyen en algunos medios y redes sociales virulentas campañas contra uno u otro partido, condenas, descalificaciones, por cosas que pasaron hace más de 20 años y que no tiene sentido seguir discutiéndolas y atizar divisiones en este nuevo escenario histórico. Debe valorarse la realidad de que ningún partido ni político opositor ha dejado de enfrentar al gobierno y ha apoyado a la Alianza Cívica. La primera gran tarea electoral será escoger de consenso a candidatos a presidente y vicepresidente no comprometidos ni identificados con ningún partido, pero llevando candidatos a diputados y autoridades municipales y regionales a miembros propuestos por todos los partidos, proporcionalmente, incluyendo posibles nuevas opciones políticas. Pasadas las elecciones, cada partido —histórico o nuevo— ganará con sus méritos el respaldo popular que merezca de cara al futuro en la nueva democracia.

Publicado en El Nuevo Diario (Managua) del 3 de julio de 2018
Trasmitido en Radio 800 (Managua) y Radio Managua (San José, C.R.)
Autorizada la reproducción citando al autor

---------------
Lea a continuación: Podrían venir los cascos azules

7/01/2018

Podrían venir los cascos azules

Adolfo Miranda Sáenz



Diario se dan muertes violentas de civiles inocentes incluyendo niños y bebés. El Estado mediante la policía no es capaz de ofrecer seguridad a los ciudadanos, sino, al contrario, la ciudadanía les teme. En violación de la Constitución Política actúan paramilitares, un ejército irregular apoyado por la policía, causando terror y creando un “toque de queda” de hecho todas las noches. El Ejército de Nicaragua no cumple con su función de defender la soberanía defendiendo al soberano, el pueblo, y permite violaciones a los derechos humanos y un cuerpo armado inconstitucional paralelo al suyo, sin desarmarlo, alegando una estrecha y mal entendida condición de “apolítico y no deliberante”. La ley y la justicia no existen. La delincuencia impera impunemente, incluso con complicidad de las autoridades al punto de invadir y ocupar propiedades privadas urbanas y rurales a la vista de todo el mundo. Cuando esto ha sido visto en innumerables medios por el mundo entero, verificado, y condenado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, sin que la situación mejore sino empeore cada vez, es natural preguntarse si no es conveniente la intervención de los cascos azules de la ONU para evitar una guerra civil, pues es claro que ante cada acción represiva, ante la frustración por una paz que no llega y ante el aumento de la inseguridad y la situación económica precaria, la ira popular aumenta.

En el Diálogo Nacional con la Iglesia Católica como mediadora y testigo, tanto el gobierno como la Aianza Cívica, dicen buscar una solución pacífica, constitucional y electoral a la grave crisis nacional; pero el diálogo se traba cuando al momento de abordar el tema fundamental, el de las elecciones, el gobierno se niega a abordarlo mientras no sean levantados los tranques puestos por la población en ciudades y carreteras expresando que son un medio para defenderse de policías y paramilitares. La Alianza Cívica dice que no propiciará desmontar los tranques si primero el gobierno no desarma a los paramilitares y deja de atacar y perseguir a estudiantes y población civil, pues temen quedar desprotegidos y vulnerables. Pero ese primer paso no lo da el gobierno, quien alega que la violencia también viene del sector opositor. Entonces no se logra un consenso para que el Diálogo Nacional produzca los acuerdos necesarios para resolver el conflicto mediante elecciones anticipadas que, no solo se piden en Nicaragua, sino que organizaciones como la OEA y la comunidad internacional consideran la única vía de solución pacífica. Ante este impase cabe pensar que, si los mediadores del Diálogo Nacional y las misiones internacionales de Derechos Humanos de la OEA y la ONU, no tienen capacidad para detener la violencia, a pesar de su buena voluntad, sea necesaria una fuerza de paz internacional, como los cascos azules, que lo hagan.

Según el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad puede enviar una Fuerza Militar Multilateral de Paz a Nicaragua, conocida como cascos azules, que ha demostrado ser una de las herramientas más eficaces a disposición de la ONU para ayudar a los países a transitar del conflicto a la paz, con la capacidad de desplegar y mantener efectivos militares y de policía en cualquier lugar del mundo. El último antecedente en nuestra región fue el envío de una Fuerza de Paz a Haití en 1994. Para que vengan es necesario el consentimiento del gobierno, pero sería la forma en que éste evite enfrentar una guerra civil que no conviene a nadie y destruiría al país. Así podríamos lograr la salida pacífica constitucional y electoral que el gobierno dice también querer. Si el gobierno se siente impedido o temeroso de detener los actos delincuenciales, desarmar a los paramilitares y ordenar a la policía el “cese al fuego” que los obispos católicos le han pedido reiteradamente, pues que autorice venir urgentemente a los cascos azules a poner orden, dar seguridad y tranquilidad a los ciudadanos, detener la violencia y proteger los derechos humanos; los que actuarían con imparcialidad, sin usar la fuerza excepto en legítima defensa y en defensa de su mandato. Así tendríamos un ambiente de tranquilidad para dialogar, acordar y realizar las elecciones anticipadas donde el soberano, el pueblo, decida su destino. Teniendo aquí los cascos azules, y como el ejército no quiere desarmar al ejército irregular de paramilitares, ni defiende la paz ni los derechos humanos, que se queden sin hacer nada, no sea que repriman a la población civil.

Publicado en El Nuevo Diario del 1 de julio de 2018
Trasmitido por Radio 800 (Managua) y Radio Managua (San José, C.R.)
Autorizada su reproducción citando al autor
---------------
Lea a continuación: Organismos internacionales y su misión en Nicaragua

6/26/2018

Organismos internacionales y su misión en Nicaragua

CIDH - MESENI - GIEI - ACNUDH - UE - 
Cuál es su misión en Nicaragua y qué impacto tendrán

Adolfo Miranda Sáenz
Publicado en El Nuevo Diario del 26 de junio de 2018
Trasmitido por Radio 800 (Managua) y Radio Managua (San José, C.R.)
















CIDH: Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Estuvo presente en Nicaragua recabando información sobre las violaciones de los Derechos Humanos y los actos de violencia. Al retirarse físicamente continuaron monitoreando la situación día a día. Presentaron su Informe Final ante la Sesión Especial de la OEA el viernes 21 de junio, y lo harán también ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Suiza, el 29 de junio, y en esa misma semana también en el Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica. La CIDH ha procedido a crear dos instrumentos como consecuencia del Informe: el MESENI y el GIEI.

MESENI: Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua. Investigará todos los hechos de violencia, represión, muertes, heridos, secuestros, detenciones, vejámenes, humillaciones, amenazas, intimidaciones, de todas las víctimas de la violencia en Nicaragua desde el 18 de abril, así como la destrucción y daños a la propiedad. Realizará monitoreo en tiempo real de los hechos, procesará medidas cautelares y peticiones, apoyará a la Mesa de Trabajo de Verificación y Seguridad que ha creado el Diálogo Nacional y que tiene entre sus objetivos formar mecanismos para verificar el cese de toda forma de violencia y amenaza en el territorio nacional, un plan para la remoción de los tranques y favorecer un ambiente de paz y seguridad.

GIEI: Grupo Internacional de Expertos Independientes. Coadyuvará en las investigaciones para tipificar conductas delictivas, identificar responsables y generar un plan de atención integral a las víctimas. El GIEI y el MESENI trabajarán articulados para buscar la justicia y la paz en Nicaragua, apoyando la Mesa de Verificación y Seguridad del Diálogo Nacional.

ACNUDH: Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Es el máximo funcionario de las Naciones Unidas responsable de los Derechos Humanos, tiene rango de Secretario General Adjunto. Actualmente es Zeid Ra'ad Al Hussein (Jordania). Podría nombrar un “Relator Especial de la ONU” para la situación de los Derechos Humanos y presentar un informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Aunque, probablemente, el Alto Comisionado podría optar por apoyar el Informe ya presentado por la CIDH ante la OEA, el Parlamento Europeo y la misma ONU, e igualmente respaldaría el trabajo que ya hace la CIDH y las subcomisiones creadas por ésta, dándoles así mayor peso, autoridad e influencia mundial. No obstante, es su facultad optar por su propia relatoría, si así lo considera mejor.

UE: Unión Europea. Es un organismo supranacional de integración de 28 países de Europa, incluyendo algunos muy vinculados con Nicaragua, como España, Francia, Alemania o Italia. Una misión especial de la UE en Nicaragua significa la presencia de los 28 países comunitarios. Los informes que una misión especial de la UE presente serán determinantes en la política de la UE como tal, y de cada uno de sus 28 países miembros, hacia Nicaragua, en materia de colaboración, sanciones y diferentes acciones conjuntas o individuales, además de las decisiones que pueda tomar el Parlamento Europeo. La delegación de la UE en Nicaragua testificaría ante Europa (y ante el mundo) las violaciones a los Derechos Humanos y la falta de cumplimiento (en su caso) de los compromisos y acuerdos contraídos con la OEA, la CID, el MESENI, el GIEI, el Alto Comisionado de la ONU y el Diálogo Nacional.

Valor de sus Informes: En materia de sanciones a gobernantes y funcionarios por violación a los Derechos Humanos e incumplimiento de compromisos o acuerdos en ese sentido o en temas de democratización, los Estados Unidos y los países europeos más fuertes económicamente, tienen mecanismos de sanciones económicas que pueden afectar gravemente a dichas personas. Sabemos que la “Ley Magnitsky” es, en ese sentido, devastadora, pero no se puede aplicar a Jefes de Estado. No obstante, lo que los organismos citados dictaminen puede ser decisivo para que el Congreso de EE. UU. apruebe o no una ley similar a la Magnitsky aplicable, si fuera el caso, a Daniel Ortega, familiares y funcionarios. En palabras sencillas sería un bloqueo económico internacional a estas personas, sus empresas, acciones, bienes, cuentas, etc., y a las personas o empresas que realicen transacciones con ellos. Por sí sola sería devastadora, aunque sus efectos se multiplicarían por las acciones que tomarían también otros países. Como digo, esto pudiera suceder en el supuesto caso de incumplimiento.
---------------
Lea a continuación: ¿Para qué sirve el ejército?

6/19/2018

¿Para qué sirve el ejército?

Adolfo Miranda Sáenz
Publicado en El Nuevo Diario el 19 de junio de 2018
Trasmitido por Radio 800 (Managua) y Radio Managua (San José, C.R.)




¿Entrarán en guerra Nicaragua contra Honduras o Brasil contra Paraguay? ¡Claro que no! Es inconcebible una guerra entre países latinoamericanos. Entonces, ¿para qué tenemos ejércitos? Los ejércitos de todo el mundo tienen su razón de ser en la defensa de la soberanía nacional, la integridad del territorio y la protección de su población. Pero la soberanía nacional e integridad territorial de los países latinoamericanos no está en peligro, y si existiere algún conflicto fronterizo, ahora son asuntos que se resuelven con negociaciones y arbitrajes internacionales, no con guerras. Así que, al menos en nuestros países latinoamericanos, la única razón de ser de los ejércitos es la protección de la población. Hoy la mayoría de los ejércitos de América Latina --con muy pocas y raras excepciones-- existen para proteger al pueblo. Y el pueblo paga con sus impuestos esa protección. ¿Quién paga al ejército? El pueblo. Hoy los ejércitos latinoamericanos tienen como parte esencial de su doctrina, no solo el respeto y defensa de la Constitución, sino también de los derechos humanos; pero no solo el respeto, sino la protección de los derechos humanos; y como bienes supremos bajo su protección, la soberanía, la seguridad y el bienestar del pueblo. No siempre fue así. Muchos ejércitos latinoamericanos fueron represores al servicio de dictaduras, temidos y odiados. En su libro sobre Doctrina Militar, Roberto Calvo, de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas (1979), relata la evolución de los ejércitos latinoamericanos citando a varios destacados militares: El Coronel Elio Bacigalupo (Chile) afirma que los ejércitos de América Latina adoptaron durante décadas la doctrina de la “seguridad nacional” entendida como la defensa de la Nación ante el comunismo, en el marco de la Guerra Fría, lo cual después fue descartado. El General Alejandro Medina (Chile) recuerda que los ejércitos de Brasil, Argentina y Chile se definían explícitamente como anti comunistas y tenían suscritos convenios con los Estados Unidos para la defensa del Continente Americano en una alianza anti soviética, lo cual dejó de existir. El General Juan Gugliamelli (Argentina) indica que la evolución de los ejércitos latinoamericanos sustituyó  --entre lo que justifica su razón de ser-- la “defensa contra el comunismo” por “la defensa contra la vulnerabilidad ante los desastres y la violación de los derechos humanos”.

El ecuatoriano Mario Ramos, con Maestría en Seguridad y Desarrollo dice: Las fuerzas armadas latinoamericanos son hoy instrumentos para la defensa de la soberanía y la preservación de la paz, y proteger las libertades y garantías de los ciudadanos. En la Constitución ecuatoriana se define a las fuerzas armadas como una institución que protege las libertades y garantías de los ciudadanos bajo los fundamentos de la democracia y los derechos humanos. Por su parte, el ejército de Guatemala señala en su doctrina que funciona bajo los principios de disciplina, jerarquía y obediencia dentro del respeto de la Constitución Política, los derechos humanos, el Acuerdo de Paz, el derecho internacional humanitario y los instrumentos internacionales firmados y ratificados por Guatemala. En su obra, Doctrina Militar y Relaciones Ejército/Sociedad, publicada por Naciones Unidas, Prudencio García relata que el nuevo ejército de El Salvador se fundó, entre otras, sobre las siguientes ideas-eje:
Un concepto de “disciplina estricta", basado en el cumplimiento de las órdenes dentro del estricto marco de las Leyes. 
Idea básica: ninguna orden puede ser dada ni obedecida al margen de la Ley
Un concepto del "honor militar" inseparablemente unido al respeto a los derechos humanos
Idea básica: toda violación de los derechos humanos constituye una violación del honor militar.

Según nuestra Constitución el Ejército de Nicaragua defiende la soberanía, la independencia y la integridad territorial, y también puede actuar ante grandes desórdenes internos, calamidades o desastres naturales. Es profesional, apartidista, apolítico, obediente y no deliberante. Se rige en estricto apego a la Constitución Política, a la que guardará respeto y obediencia. El Presidente de la República es su Jefe Supremo. Su Código de Organización agrega que se rige “en estricto apego a los convenios y tratados internacionales ratificados por Nicaragua en materia de derechos humanos." Es decir, que la doctrina de nuestro ejército sigue la línea de la gran mayoría de los ejércitos latinoamericanos que ponen en primer lugar y como el bien supremo que deben proteger, al pueblo y como normas supremas la Constitución y los derechos humanos 

Es importante destacar que los principales tratados internacionales sobre derechos humanos están incorporados como parte de nuestra Constitución en su artículo 46, por lo cual los derechos humanos en nuestro país son DERECHOS CONSTITUCIONALES, y por lo tanto, en Nicaragua, violar los derechos humanos es VIOLAR LA CONSTITUCIÓN. En otros países no es tan claro como en Nicaragua, pero generalmente en toda latinoamérica los derechos humanos están bajo protección constitucional.

¿Qué pasa en aquellos casos en que el bien supremo que estos ejércitos deben proteger -el pueblo- estuviera siendo atacado o violentado por el mando superior o autoridad suprema del ejército, violando la Constitución y los derechos humanos que también son derechos constitucionales? En tales casos, el mando superior o  supremo del ejército, pierde su legitimidad y por consiguiente pierde su autoridad, porque los ejércitos deben estricto respeto y obediencia a la Constitución que está siendo violada, y tales "autoridades" violatorias de la Constitución y los derechos humanos no deben seguir siendo reconocidos como tales autoridades, pues se auto excluyeron de sus funciones. Los ejércitos, aunque no son deliberantes, obedecen solamente las órdenes dictadas “en estricto apego, respeto y obediencia” a la Constitución y a los tratados sobre derechos humanos que la Constitución incorpora.  La Constitución está por encima de las personas, por más rango que estas tengan. Más bien, los ejércitos, deben cumplir con su principal misión y deber de proteger al pueblo, que es el bien supremo cuya protección se les ha encomendado. Incluso, no actuar (mantenerse al margen, no hacer nada) en estos casos sería no cumplir con su deber de PROTEGER los Derechos Humanos del pueblo, que es un mandato constitucional. Para eso sirven hoy nuestros ejércitos latinoamericanos, para proteger y defender al pueblo de la Nación que juraron defender.
---------------
Lea a continuación: ¿Es confiable la Iglesia Católica?

6/12/2018

¿Es confiable la Iglesia Católica?


Adolfo Miranda Sáenz
Publicado en El Nuevo Diario el 12 de junio de 2018
Trasmitido por Radio 800 (Managua) y Radio Managua (San José, C.R.)



Los católicos sabemos que nuestra Iglesia, como cuerpo cuya cabeza es Jesucristo, es santa y asistida por el Santo Espíritu. Pero también es humana porque sus miembros -incluso la cabeza visible, el Papa- todos somos humanos, todos somos pecadores y a veces actuamos mal, cometemos errores. la Iglesia ha cometido errores en la historia, por los cuales los papas han pedido perdón a la humanidad, y hoy algunos hijos de la Iglesia también han actuado mal, y la Iglesia lo reconoce y corrige. Muchos se fijan en nuestros errores humanos y nos condenan. Con humildad aceptamos las críticas, pero es injusto que algunos solo vean lo reprochable de la Iglesia e ignoren, o traten de ignorar, todo lo bueno que ha aportado y sigue aportando la Iglesia a la humanidad. De paso digamos que ninguna religión, denominación, institución internacional, movimiento altruista, humanitario u organismo internacional está exento de errores y acciones censurables. Es bueno recordar lo que Jesucristo dice: quien esté libre de culpa que tire la primera piedra, y no miremos la paja en el ojo del hermano sino la viga en el nuestro.

Sabemos que no existe en el mundo ninguna organización que preste mayores servicios humanitarios que la Iglesia Católica. Cáritas Internacional (una de las varias instituciones sociales de la Iglesia) da asistencia, servicio social y ayuda al desarrollo en más de 200 países y territorios. Una muchedumbre de monjas de diversas congregaciones trabaja gratuitamente en hospitales, asilos de ancianos, orfanatos, leprosorios, comedores, etc., en los cinco continentes. Tan solo las Misioneras de la Caridad forman un ejército de 4.500 hermanas en 134 países donde atienden de todo corazón a los más pobres entre los pobres. La Iglesia tiene centros de asistencia médica, escuelas, refugios de guerra y para inmigrantes, reformatorios y un sinnúmero de obras sociales, más que ninguna otra organización del planeta. Donde hay desastres naturales, pobreza o cualquier necesidad, allí la Iglesia Católica está presente. Estamos hablando de asistencia material, pero la ayuda espiritual es más grande e importante.

El papel decisivo de la Iglesia Católica en distintos conflictos que ha tenido la humanidad pone de relieve su capacidad de mediación para cumplir con el mandato de promover la paz. Pío XI salvó de morir bajo los nazis a más de medio millón de judíos; San Juan XXIII ayudó a evitar una guerra nuclear entre EE.UU. y la URSS durante la crisis de los misiles en Cuba; San Juan Pablo II fue decisivo para derribar el muro de Berlín y las dictaduras comunistas de Europa, y para impedir una guerra entre Chile y Argentina por el Canal de Beagle; el Papa Francisco logró reestablecer las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU. con los beneficios humanitarios que eso conlleva para los cubanos de la isla y los del exilio.

El papel de los papas lo realizan los obispos a nivel nacional. En muchos países la Iglesia guiada por sus obispos ha sido mediadora, es refugio e intercesora. En Nicaragua el Cardenal Miguel Obando y Bravo (que Dios lo tenga en su Gloria) fue mediador efectivo para resolver la toma de la Casa de Chema Castillo y la toma del Palacio Nacional. Gracias a la mediación del Cardenal Obando pudo terminar la guerra entre el gobierno sandinista y los contras, tener elecciones libres y establecer la democracia en 1989. ¡Cuántas vidas salvó el Cardenal Obando! Los actuales obispos Cardenal Leopoldo Brenes, Mons. Vivas, Mons. Mata, Mons. Schmidt, y el obispo emérito Mons. Hombach, colaboraron con el Cardenal Obando en el desarme, la reconciliación y la paz. En la crisis actual es mediadora la Conferencia Episcopal delegando en una comisión integrada por su Presidente, el Señor Cardenal Brenes, y los obispos Mons. Vivas, Mons. Álvarez y Mons. Báez. En Managua el Cardenal Brenes y su auxiliar Mons. Silvio Báez, han abierto los templos como sitios humanitarios de refugio y de atención de emergencia, y han intercedido por la liberación de personas encarceladas; igual hacen los otros obispos en sus diócesis. Los sacerdotes, en comunión con sus obispos, heroicamente han salido desafiando todo peligro a interceder por la vida de las personas, a mediar en acuerdos locales, a abogar por los detenidos y actuar como promotores de la paz. Millones de laicos católicos en el mundo de muchas maneras apoyamos el trabajo de la Iglesia y colaboramos con nuestros obispos y sacerdotes de diferentes formas. Las ofensas, calumnias y amenazas, no detienen la vocación de servicio de la Iglesia Católica, con sus obispos, sacerdotes, religiosos y laicos.
---------------
Lea a continuación: Comandante, ¡por favor, ceda!

6/07/2018

Comandante, ¡por favor, ceda!

Adolfo Miranda Sáenz
Publicado en El Nuevo Diario
del 7 de junio de 2018



Comandante Daniel Ortega, usted sabe que he sido, soy y seguiré siendo liberal, y su adversario político, pero nunca he sido su enemigo. Motivado por mi cristianismo y social liberalismo de centro-izquierda, en los años 80 apoyé el proceso revolucionario pensando en el beneficio de los pobres, y creyendo que seguiría una línea social demócrata. Eso no se cumplió, pero di a su gobierno el beneficio de la duda por los abusos que se justificaron por el desorden que había cuando se empezaba de cero, y luego por la guerra del gobierno de Reagan mediante los contras. En esa época, como abogado y periodista, establecí relaciones profesionales con periodistas y otros amigos rusos, con quienes celebré con entusiasmo la perestroika y el final del comunismo. A usted tuve la oportunidad de conocerlo y tratarlo en varias ocasiones cuando visitó organismos religiosos con los que yo trabajaba, y en otras oportunidades. Nunca fui funcionario ni empleado de su gobierno.

He ejercido el periodismo de opinión tratando de ser objetivo y sin apasionamiento partidario. Es el periodismo más difícil porque ser objetivo no siempre es comprendido. Defendí su gobierno en los 80. Pero me opuse cuando vi la crueldad del servicio militar obligatorio, la entrega total a los cubanos, y la política comunista que ya no eran medidas de guerra sino un proyecto de nación. Mi liberalismo me llevó a apoyarlo, y mi liberalismo me llevó a ser su adversario (no enemigo; no soy enemigo de nadie). Fui funcionario en dos gobiernos del PLC. Me encontré nuevamente con usted y nos saludamos cordialmente. Observé su campaña de reconciliación, de unidad nacional, de reconocer errores del pasado, con lo cual nos ganó las elecciones gracias a la triste división de los liberales en dos mitades. Reconocí en mis artículos el buen trabajo de su gobierno sobre la economía, algunos proyectos sociales y la alianza con los empresarios privados. Después vi cómo las siguientes elecciones municipales y nacionales fueron fraudulentas; su gobierno hizo reformas ilegítimas a la Constitución, instauró la nefasta reelección y llegó a forzar su poder absoluto en todos los Poderes del Estado. Yo seguí escribiendo que su gobierno estaba haciendo un buen trabajo en la economía, pero fallaba en lo institucional, y denuncié un gobierno autoritario rumbo a la dictadura. Pero reconocía que el país económicamente progresaba y que usted gozaba de mucha popularidad, según las encuestas. Algunos decían que yo escribía como sandinista y no como opositor, pues hay quienes no comprenden que un periodista debe decir la verdad, aunque no le favorezca a su opción política.

A partir del 19 de abril, la represión desatada por la policía y, peor aún, por los grupos paramilitares y turbas, han cambiado el panorama nacional. Nadie cree que el caos que tenemos en Nicaragua obedece a “grupos delincuenciales de la derecha” como dicen del lado del gobierno; no lo creen sus propios partidarios ni tampoco internacionalmente. Todo el mundo sabe que los muertos en enfrentamientos represivos, los homicidios, las torturas, desapariciones, incendios, saqueos y la libertad con que actúa la delincuencia común, son acciones promovidas por gente del gobierno. Por eso, su anterior alta popularidad se ha venido al suelo. Los tranques se forman por la represión y aumentan por cada nuevo ataque de antimotines y turbas. Por cada ataque, incendio o saqueo crece la furia contra el gobierno. El pueblo no se cansará ni va a reaccionar de otra forma, al contrario. Quien crea que el pueblo “se cansará”, se equivoca. ¡Crecerá la furia contra el gobierno! Se lo dice quien ha sido su adversario, pero no su enemigo; sin odio, pero con mucho dolor por tantos muertos, tantas víctimas, y por la inmensa destrucción del país. Por Dios, comandante, acepte acordar en el Diálogo Nacional una salida pacífica y constitucional con elecciones libres y democráticas adelantadas. Por Dios, ordene inmediatamente parar la represión, los incendios, los saqueos. ¡Devuélvale la tranquilidad al país! ¡Mande a parar las violaciones a los derechos humanos! ¡Mande a controlar la delincuencia común! Usted debe dar esas órdenes primero y verá cómo las cosas se calmarían para llegar a acuerdos justos y democráticos. Tome el camino que tomó en 1989 cuando cedió en favor de la paz y aceptó una salida pacífica electoral. Evite a su familia, a su partido, a las instituciones armadas y a todos los nicaragüenses, una catástrofe que no conviene a nadie.

Un cristiano liberal
---------------
Lea a continuación: ¡No tengan miedo!

5/29/2018

Si hay acuerdos, ¿cómo serían las elecciones?

Adolfo Miranda Sáenz


Ruego a Dios que la solución política de Nicaragua se dé en el Diálogo Nacional acordando elecciones democráticas cuanto antes, en las que sea el pueblo quien decida su futuro eligiendo un nuevo gobierno. Los puntos aquí expuestos por este servidor son coincidentes con la Agenda de Democratización presentada  en el Diálogo Nacional por la Comisión de Mediación y Testigo integrada por los Señores Obispos, y compatibles con el Memorando de Entendimiento y demás documentos sobre materia electoral y democratización suscritos por el gobierno y la OEA. La Agenda presentada por los mediadores del diálogo contiene puntos a discutirse y consensuarse dentro del marco constitucional, sin violar ninguna ley, lo cual está lejos de ser “un golpe de Estado”, como dijeron algunos delegado del gobierno en el diálogo. 

Tendría que acordarse en el diálogo si las elecciones serían solo nacionales o también municipales -lo más conveniente sería aprovecharlas para renovar también a las autoridades municipales-. Habría que acordar si las elecciones se realizarían después de renunciar el presidente y la vicepresidente, o sin su renuncia previa, manteniéndose ellos en sus cargos hasta entregarlos a los nuevos electos -aunque evidentemente, la renuncia de ambos traería inmediatamente paz y tranquilidad a este pueblo que ya sufrió demasiado-. También tendría que acordarse si se realizarían el 7 de noviembre de 2021 como están programadas o se adelantarían -lo cual salvaría al país de una situación caótica que empeora cada día y que no puede esperar dos años sin llevarnos a la ruina total en un mar de sangre y lágrimas-. Adelantar las elecciones se puede hacer mediante una reforma parcial de la Constitución aprobada por la Asamblea Nacional en dos legislaciones. Cada legislación, según la Ley Orgánica del Poder Legislativo, comienza el día nueve de enero y concluye el quince de diciembre de cada año; pero como esta ley puede ser reformada por la Asamblea Nacional, pudiera acortarse la actual legislación y adelantarse la próxima, y así aprobar en corto tiempo las reformas constitucionales en dos legislaturas. En las reformas parciales a la Constitución, entre otros puntos, se podría poner fin al período de los actuales magistrados del Consejo Supremo Electoral, para elegir a personas acordadas en el diálogo. Si se acuerda la previa renuncia del presidente y la vicepresidente -lo cual crearía un ambiente de tranquilidad- la Asamblea Nacional deberá elegir sus sustitutos “de entre sus miembros”, como manda la Constitución. En el diálogo deberá acordarse cual diputado sería presidente interino, mientras se dan las elecciones, y podría dejarse pendiente de elegir al vicepresidente para solo tener que consensuar una persona. Habría que elegir al diputado más aceptable para todos, o con menor rechazo.

Creo que otros temas como la renovación de instituciones importantes, tales como la Corte Suprema de Justicia, la Contraloría, etc., o de disposiciones constitucionales como restablecer la no reelección, deberían dejarse para que el nuevo gobierno y la nueva Asamblea Nacional que resulten electos, se encargue de ellos y de todos los otros cambios necesarios demandados por el pueblo. En el diálogo se puede acordar seguir el proceso ya iniciado con la OEA, pero pidiendo que se acelere y se informe detalladamente a los ciudadanos, solicitando al Secretario General, Luis Almagro, que nombre como su delegado para este proceso a una persona que goce también de la confianza del sector opositor y no solo del gobierno. Sería un grave error satanizar a un instrumento tan importante en el continente, como es la OEA, o menospreciar el prestigio que a nivel mundial tiene su Secretario General, Luis Almagro. También debemos estar claros que ésta sería una solución pacífica acordada en un diálogo y no producto de una guerra o un golpe de Estado; por lo tanto, el Frente Sandinista -como partido legalmente reconocido en Nicaragua- participaría en las elecciones. Se buscan salidas pacíficas, democráticas y legales, donde los sandinistas en el gobierno no tengan miedo de llegar a acuerdos y celebrar unas elecciones donde -hoy por hoy- seguramente pierdan y tengan que entregar el poder, pero sin violencia ni acciones fuera del marco legal contra nadie. Por eso he dicho en otros artículos que ésta es la mejor salida para todos, incluso para los del actual gobierno. La oposición seguramente hoy ganaría ampliamente las elecciones al Frente Sandinista, pero es importante conformar una "Unión Nacional Opositora", UNO, sin excluir a nadie. Hasta ahora se ha pedido a los partidos políticos mantenerse al margen de las manifestaciones y del diálogo -excepto darles su apoyo- pero no se puede prescindir de ellos en una alianza para las elecciones, porque si son excluidos podrían concurrir en varias casillas y se rompería la unidad opositora cuando cada voto podría ser decisivo. Hasta ahora los partidos han guardado sus propias banderas y han tomado solo la azul y blanco, y así mismo deben tomarse en cuenta todos los partidos para las elecciones, para ir en unidad solo bajo la bandera azul y blanco. Mal se haría al propiciar un cambio para restablecer la democracia empezando por violar un principio democrático, como es la participación de todos los partidos políticos.

Pero esta gran unidad no debería ser solo de partidos, sino de movimientos de estudiantes, sector empresarial y grupos de la sociedad civil; excluyendo, lógicamente, al FSLN y los partidos de su alianza que ellos llaman “Unida Nicaragua Triunfa”, que serían los adversarios de la UNO. Considero lo más conveniente para la UNO seleccionar candidatos a presidente y vicepresidente que no sean políticos actualmente, ni directivos actuales o anteriores de algún partido, ni dirigentes de las organizaciones de la sociedad civil participantes de la unidad. Para candidatos a diputados, alcaldes, concejales, debe hacerse una distribución equitativa entre todos los partidos y agrupaciones. La experiencia de la UNO de 1989 ayudaría en el método. Se debe tener presente que requiere tiempo ponerse de acuerdo en la unidad, escoger a la fórmula presidencial y demás candidatos para diputados y autoridades municipales, donde todos vayan bajo una sola bandera nacional azul y blanco. Por eso debe tenerse mucho cuidado en la fecha que se fije para las elecciones. Antes de algunos meses la UNO no podría estar lista, y luego deberá darse un tiempo corto pero prudencial para una campaña electoral en un ambiente de paz y con presencia -desde ese momento- de los observadores electorales y -como dije arriba- con un nuevo Consejo Supremo Electoral. Después de estas elecciones históricas se podrán reorganizar los partidos actuales con sus respectivas banderas, renovarse, fusionarse o crear nuevos partidos en un escenario nuevo, democrático, con mayor participación política de la ciudadanía, en un país rejuvenecido.
-----------
Abajo: Libros obsequiados por el editor del blog (no es publicidad)

5/21/2018

Libros gratis como obsequio del autor (no es publicidad)

BÁJELOS GRATIS COMO E-BOOKS:

POLÉMICO TESTIMONIO


En POLÉMICO TESTIMONIO Adolfo Miranda Sáenz, abogado, periodista y escritor nicaragüense, refleja aspectos de su vida refiriéndose a destacados sucesos de Nicaragua y el mundo sobre los que hace comentarios controversiales. 
Puedes verlo, leerlo o archivarlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:
Link a: POLÉMICO TESTIMONIO

____________________

DEL OCASO AL AMANECER
Novela 


Una novela romántica en la que además del amor y la pasión surgen controversias entre valores y principios que hoy se debaten intensamente, como el matrimonio, el aborto, el sentido de la existencia y la fe religiosa, cuya discusión forma parte del mundo actual y está presente en muchas situaciones reales de la vida moderna.
Puedes verlo, leerlo o archivarlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:
Link a: DEL OCASO AL AMANECER
____________________

UNA IGLESIA CATÓLICA RENOVADA
Propuestas de un laico sobre cambios en nuestra Iglesia
Un ensayo de
Adolfo Miranda Sáenz
En espíritu de unidad y obediencia al Magisterio de la Iglesia.
Simplemente propuestas, sugerencias, algunas ideas, opiniones personales sujetas al discernimiento final de nuestros pastores
Las propuestas de un laico.
Necesidad de Renovación. Posibilidad de renovación según criterios expresados por el Papa Benedicto XVI y el Papa Francisco.
Aclaración del concepto “Infierno”.
Aclaración del concepto “Purgatorio”. 
Cómo entender un doble juicio: privado y público. 
Necesidad de clarificar a los fieles sobre las devociones populares. 
Opción Fundamental y el Sacramento de la Reconciliación. 
Actualizar los conceptos sobre el cuerpo y la sexualidad humana. 
Necesidad de nuevas normas sobre el celibato. 
Mayor participación de los laicos. 
El caso de los divorciados y vueltos a casar. 
Situación de los homosexuales. 
La ordenación de mujeres.
Puedes verlo, leerlo, archivarlo o imprimirlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:
Link a: UNA IGLESIA CATÓLICA RENOVADA
____________________

CURSO BÁSICO SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS


Los conocimientos elementales
sobre Derechos Humanos
Puedes verlo, leerlo, archivarlo o imprimirlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:
Link a: CURSO BÁSICO SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS



____________________

CURSO BÁSICO SOBRE LA DOCTRINA 
SOCIAL DE LA IGLESIA

Los conocimientos elementales 
sobre la Doctrina Social de
la Iglesia Católica
Puedes verlo, leerlo, archivarlo o imprimirlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:
Link a: CURSO BÁSICO SOBRE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA