4/19/2018

!URGENTE! Deducir el 5% de las pensiones es inconstitucional

Además de que el Decreto Ejecutivo sobre Reformas al INSS es inconstitucional por pretender reformar "leyes" mediante "decretos", y es contraproducente, ineficaz e injusto, el pueblo tiene derecho a manifestarse para oponerse sin ser agredido, y los medios de comunicación tienen derecho a informar sin ser reprimidos. Aquí expongo -en forma muy breve- específicamente la inconstitucionalidad de la deducción a las pensiones vigentes.


Adolfo Miranda Sáenz
Abogado





Imponer una contribución forzosa del 5% al monto de las pensiones del INSS a las personas que ya las reciben, es inconstitucional, porque va contra el principio de irretroactividad de la ley al afectar un derecho adquirido y una situación jurídica consolidada. Un principio universal del derecho es la irretroactividad de la ley. La Constitución Política de Nicaragua establece en el Art. 38: La ley no tiene efecto retroactivo, excepto en materia penal cuando favorezca al reo. 

Esta irretroactividad establece claramente que cuando en virtud de una ley se adquiere un derecho, se goza de una situación jurídica consolidada. Una ley posterior no puede suprimir ni modificar ese derecho en perjuicio de quien lo tiene. Un derecho adquirido existe cuando una cosa material o inmaterial es exigible por el titular del mismo. Por otra parte, una situación jurídica consolidada, es un estado de cosas definido plenamente en cuanto a sus características jurídicas y sus efectos. En otras palabras, si ya están cumplidos los presupuestos necesarios para que surtan los efectos, se puede tener seguridad de que estos efectos deberán darse de la manera esperada. La garantía constitucional de irretroactividad implica que, aun cuando en el futuro venga una nueva ley (o la reforma de una ley ya existente) que cambie las reglas bajo las cuales se adquirió el derecho o se consolidó la situación jurídica, estos ya no podrán ser afectados en perjuicio de la persona, sino solo en su beneficio.

Los pensionados del INSS ya tienen adquirido el derecho a recibir el monto de su pensión calculado conforme la ley que estaba vigente al momento en que el derecho a dicha pensión fue adquirido. Igualmente, ya tienen adquirido el derecho a gozar de la atención a la salud establecida en la ley para los pensionados. Ninguna ley posterior (menos una disposición de rango jurídico inferior) puede afectar tales derechos. El monto de la pensión y la atención a la salud, son derechos adquiridos que devienen en una situación jurídica consolidada y no pueden ser modificados. Imponer una contribución forzosa del 5% del monto de las pensiones, es modificar el monto de las mismas que se reducirían en ese 5%. Así mismo, vincular la atención de salud de los pensionados a que éstos paguen una contribución, es modificar su derecho adquirido a dicha atención, que también es una situación jurídica consolidada. En ambos casos estamos ante una violación de la garantía constitucional de irretroactividad de la ley, y, por consiguiente, tal disposición es inconstitucional

Estos conceptos son relevantes porque van de la mano de otros que son pilares básicos de todo Estado de Derecho, como son la confianza legítima y la seguridad jurídica. Si los derechos adquiridos o las situaciones jurídicas consolidadas pudiesen ser afectados negativamente, estaríamos permanentemente sujetos a un estado inadmisible de incertidumbre y zozobra al pensar que nos puedan o pretendan quitar en el futuro lo ya obtenido legítimamente. Por eso es que la protección que se otorga a estas figuras jurídicas es del más alto nivel, o sea, el constitucional. Esto es especialmente importante en el caso del INSS, porque cuando el derecho ha sido otorgado o reconocido por el Estado o por una de sus dependencias, entonces es todavía más necesario evitar cualquier arbitrariedad y no ir más lejos de lo que la ley faculta hacer a los gobernantes. En este caso, la disposición inconstitucional citada deberá ser urgentemente derogada y el pueblo tiene derecho a demandarlo pacíficamente, sin represión de grupos de choque ni de la policía, y sin que se atente sobre el sagrado derecho a la libertad de información. 

4/17/2018

¿Qué líderes políticos tenemos?

Adolfo Miranda Sáenz



En otros países puede ser diferente, pero en Nicaragua me parece que siempre se ha necesitado tener un líder fuerte y carismático para que el pueblo respalde a un partido. Nuestro pueblo parece seguir solo a líderes fuertes con suficiente carisma para atraer y entusiasmar. Algunos prefieren llamarles caudillos (asumiendo que todo caudillismo es siempre malo, lo cual no es cierto). Yo prefiero llamarles “líderes carismáticos fuertes”. Nadie pudo gobernar realmente en Nicaragua antes del fuerte liderazgo del carismático e implacable Fruto Chamorro, patriarca del conservatismo y su figura predominante en vida y aún después de muerto, al pundo de heredar su apellido a la política conservadora, pues, además de él, fueron presidentes sus hermanos Pedro Joaquín Chamorro y Fernando Chamorro, y posteriormente sus familiares Diego Manuel Chamorro, Emiliano Chamorro y Violeta Barrios de Chamorro. Le sucedió otro militar conservador con carisma y liderazgo, Tomás Martínez, pero la sombra de don Fruto quedó guiando al conservatismo aún más allá de los llamados 30 años conservadores.

Aunque los liberales tenían valiosos políticos como Jerez, Castellón y Madriz, y a pesar de que Jerez tuvo gran  carisma y liderazgo, fue hasta que surgió José Santos Zelaya, un líder carismático fuerte y de mano dura, que el liberalismo pudo subir al poder. Al volver los conservadores con Adolfo Díaz —no por ser ningún líder, sino impuesto por Estados Unidos— el liderazgo conservador fue disputado entre varios, entre ellos el eminente jurista Carlos Cuadra Pasos, pero ninguno tuvo el carisma de Emiliano Chamorro Vargas, que con su gran popularidad, además de su "manu militari", impuso su liderazgo al conservatismo y lo llevó de nuevo al poder. Los liberales volvieron al poder cuando surgió otro líder carismático, Moncada; pero mientras Moncada ejercía su liderazgo, Anastasio Somoza García ya venía consolidando el suyo, hasta lograr posicionarse como hombre fuerte e indiscutible líder liberal. Juan Bautista Sacasa, Julián Irías, Adolfo Altamirano y otros no pudieron competir con la inmensa simpatía que —hasta entre los conservadores— despertaba Somoza García, líder del liberalismo hasta su asesinato en 1956. Sus hijos, Luis y Anastasio, heredaron, en parte, su personalidad carismática y su liderazgo, hasta que Anastasio Somoza Debayle, después del terremoto de 1972, lo perdió por cegarlo la ambición. Antes, en el conservatismo, había surgido Fernando Agüero, líder carismático que arrastraba multitudes. Sin embargo, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal —héroe y mártir— en vida nunca tuvo carisma ni liderazgo, y desde su periódico se empeñó en acabar con Agüero, aunque de paso arruinó también a su Partido Conservador. Después vino el triunfo sandinista. ¿Cree usted que el Frente Sandinista estaría hoy en el poder sin el liderazgo de Daniel Ortega? Yo creo que no; creo, además, que estaría fraccionado en pequeños grupos parecidos al MRS.

¿Cree que el PLC existiría hoy sin el liderazgo de Arnoldo Alemán? ¡Creo que ya no existiría! Arnoldo se consolidó como el líder fuerte de la oposición al sandinismo, con un inmenso carisma, después de la derrota electoral de Daniel Ortega. Recordemos que la gente más que votar a favor o en contra de Daniel o doña Violeta, lo hizo por el miedo a un sistema fracasado, al hambre, a la guerra y al servicio militar obligatorio, y posteriormente, desde la Alcaldía de Managua y la presidencia del PLC, Arnoldo surgió con una simpatía arrasadora. Después le “echaron la vaca” para acabarlo —a él y al PLC— sumándose los que se le voltearon, los sandinistas, los dos periódicos y casi todas las radios y la TV, más el gobierno de Estados Unidos encabezado por Bush hijo (que creyó que con Montealegre los Estados Unidos consolidarían “su partido” antisandinista, leal, dócil e invencible).  Pero a pesar de que el PLC estuvo “en la lona” y algunos lo daban por muerto, hoy aparece como el partido opositor más alto en todas las encuestas, obteniendo el segundo lugar en las elecciones municipales avaladas por la OEA (aunque todavía sea muy por debajo del primero), y se ve permanentemente activo, organizándose y capacitando a su gente, presentando iniciativas interesantes con sus diputados en la Asamblea Nacional, con el liderazgo —más discreto ahora— de Arnoldo Alemán.

Fuera del Frente Sandinista y del PLC, ¿existe otro partido que se mantenga consolidado y trabajando permanentemente por todo el país? ¿Qué hacen ahorita los partidos opositores Social Cristiano, Socialista, Social Demócrata, Conservador, PRONAL, ALN, APRE, MRS, PLI, CxL y algún otro? Fuera del PLC ninguno está haciendo nada. Bueno, algunos ya ni existen. Es que yo no he visto un líder fuerte y carismático en ninguno de estos partidos, capaz de atraer y entusiasmar al pueblo, como vi a Emiliano Chamorro, Fernando Agüero, los Somoza, y recientemente a Daniel Ortega y Arnoldo Alemán. ¿Esto es bueno o malo? Podrá ser bueno o ser malo… la cosa es que todo indica que solo bajo un fuerte liderazgo político, carismático, pueden fortalecerse las opciones políticas en Nicaragua. Entonces, para ganarle a Daniel, que es un líder fuerte y con carisma (al menos veo a millares que lo siguen) la lógica me dice que necesitamos un líder fuerte y carismático en la oposición, no necesariamente como candidato, pero sí como un líder que pueda hacer ganar a un candidato. ¿No sería lógico pensar que debería la oposición estar unida con el PLC y contar con el apoyo de Arnoldo? Yo no veo a nadie más en el horizonte político... no lo veo... ¿Usted sí? ¿A quién?

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4/16/2018

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POLÉMICO TESTIMONIO


En POLÉMICO TESTIMONIO Adolfo Miranda Sáenz, abogado, periodista y escritor nicaragüense, refleja aspectos de su vida refiriéndose a destacados sucesos de Nicaragua y el mundo sobre los que hace comentarios controversiales. 
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DEL OCASO AL AMANECER
Novela 


Una novela romántica en la que además del amor y la pasión surgen controversias entre valores y principios que hoy se debaten intensamente, como el matrimonio, el aborto, el sentido de la existencia y la fe religiosa, cuya discusión forma parte del mundo actual y está presente en muchas situaciones reales de la vida moderna.
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UNA IGLESIA CATÓLICA RENOVADA
Propuestas de un laico sobre cambios en nuestra Iglesia
Un ensayo de
Adolfo Miranda Sáenz
En espíritu de unidad y obediencia al Magisterio de la Iglesia.
Simplemente propuestas, sugerencias, algunas ideas, opiniones personales sujetas al discernimiento final de nuestros pastores
Las propuestas de un laico.
Necesidad de Renovación. Posibilidad de renovación según criterios expresados por el Papa Benedicto XVI y el Papa Francisco.
Aclaración del concepto “Infierno”.
Aclaración del concepto “Purgatorio”. 
Cómo entender un doble juicio: privado y público. 
Necesidad de clarificar a los fieles sobre las devociones populares. 
Opción Fundamental y el Sacramento de la Reconciliación. 
Actualizar los conceptos sobre el cuerpo y la sexualidad humana. 
Necesidad de nuevas normas sobre el celibato. 
Mayor participación de los laicos. 
El caso de los divorciados y vueltos a casar. 
Situación de los homosexuales. 
La ordenación de mujeres.
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CURSO BÁSICO SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS


Los conocimientos elementales
sobre Derechos Humanos
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CURSO BÁSICO SOBRE LA DOCTRINA 
SOCIAL DE LA IGLESIA

Los conocimientos elementales 
sobre la Doctrina Social de
la Iglesia Católica
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4/11/2018

Los grandes imperios de ayer y hoy

Adolfo Miranda Sáenz



Muchos han sido los imperios poderosos que han aspirado a la dominación mundial desde la antigüedad hasta hoy. Ningún imperio e imperialismo son buenos: someten, saquean, explotan. Algunos, como el Imperio Romano, a pesar de su iniquidad, han dejado aportes culturales y tecnológicos a la civilización. El Imperio Romano fue el más esplendoroso e influyente de todos, dejando una profunda huella en la humanidad. Hoy, por ejemplo, se estudia el Derecho Romano como clase obligatoria en todas las escuelas de derecho del mundo y es la base de la legislación de los países latinos de Europa y América. Heredero de la filosofía y cultura griegas, estableció el fundamento de la Civilización Occidental. El Imperio Romano duró 417 años (241 a.C.-476 d.C.) a los que hay que agregar los más de mil años del Imperio Romano de Oriente establecido en Constantinopla, antigua Bizancio, donde hoy es Estambul (Turquía), para sumar más de 1800 años de influencia romana.

Han existido y existen otros imperios poderosos, como el Antiguo Egipto, el Imperio Persa, el Asirio, el Macedónico de Alejandro Magno, el Mongol de Genghis Khan, el de la Antigua China, el Sacro Imperio Romano Germánico que, aunque duró más de 800 años (962-1806), nunca fue un Estado propiamente dicho, sino una confederación de principados germanos aglutinados bajo un emperador político electivo que no tenía poder militar sobre sus territorios. Más recientes han sido el Imperio Otomano (turco) (1453–1914), el Imperio Español (1492–1898) bajo cuya égida se formó nuestra mestiza Nicaragua, el Imperio Ruso de los zares (1721-1917), el Imperio Alemán (1871-1918), el Imperio Japonés (1895-1945), el Imperio Francés (1605–1962) incluyendo al de Napoleón Bonaparte (1799-1804), el Imperio Británico (1620–1968), el Imperio Soviético (1922-1991), el de la actual China, iniciado por Mao Tse Tung (1949-Actualmente). China, un país comunista de partido único, pero con economía de mercado, va tras la conquista del primer lugar como potencia económica mundial; posee el tercer territorio más grande de la Tierra (solo detrás de Rusia y Canadá); es -con mucho- el país más poblado del planeta con sus mil cuatrocientos millones de habitantes y una potencia nuclear con un ejército de 620 millones de soldados.

El imperio más poderoso actualmente es los Estados Unidos de América. Fue imperialista desde su independencia en 1776 expandiéndose hacia el Oeste conquistando los territorios de los pueblos nativos (indígenas), exterminándolos y sometiendo a los pocos sobrevivientes, y conquistando otros territorios mediante guerras contra España y México. Desde muy temprano, con la tesis del “Destino Manifiesto”, se implantó en la conciencia colectiva del pueblo estadounidense y sus gobernantes la convicción de que Estados Unidos estaba destinado por Dios para dominar a todo el Continente Americano, y hoy consideran a las naciones de Latinoamérica y el Caribe como su “zona de influencia”, aunque sus bases militares y tropas están por todo el planeta; ha librado 48 guerras y desde su independencia hasta hoy no ha pasado un solo día sin estar en alguna guerra.  Su poderío militar y económico se consolidó cuando las dos guerras mundiales devastaron Europa y favorecieron el desarrollo industrial, comercial y militar de los Estados Unidos. Nacieron de 13 colonias de inmigrantes europeos blancos, anglosajones, raza que hasta hace poco caracterizaba al típico habitante de ese país; pero hoy los Estados Unidos son el país más diverso, multiétnico y multicultural del mundo, con mezcla de todas las razas y habitantes provenientes de todos los países del planeta. Es una nación integrada por inmigrantes de todas partes, más los descendientes de los antiguos esclavos negros. El Imperio de los Estados Unidos ha durado 242 años. Sus aportes a la ciencia y tecnología son indiscutibles. Su hegemonía no es disputada más que por el Imperio Chino que va tras el dominio de la economía mundial. En lo militar China y Rusia (como heredera del armamento soviético) no dejan de hacerle cierto contrapeso, pero la rivalidad está hoy más en el campo económico.

No sabemos cuánto durará la hegemonía de los imperios estadounidense y chino, pero, igual que los anteriores, un día dejarán de serlo, aunque subsistan como naciones prósperas. Aunque no hemos citado -evidentemente- todos los imperios, como, por ejemplo, el Imperio Austro-Húngaro, el Imperio Azteca o el Imperio Inca, hemos hecho un breve recorrido por la Historia, maestra de la vida.

4/04/2018

¡Atención Policía y Alcaldía de Managua!

5 problemas para los ciudadanos de Managua, que deben ser resueltos urgentemente por las autoridades correspondientes

Adolfo Miranda Sáenz




1. Se ha vuelto costumbre poner cadenas, cuerdas, conos, cajillas, cajones y hasta piedras para reservar parqueos exclusivos en la calle, enfrente de establecimientos comerciales o casas particulares. Son abusos en calles de libre circulación y libre parqueo (excepto cuando hay garajes). Algunos llegan al atrevimiento de pintar —por su propia cuenta— líneas amarillas y rótulos de “No Estacionar”. Esta costumbre, sin contar con permiso escrito de la Alcaldía de Managua (que debería darse —si acaso— solo en casos excepcionales y limitado, por ejemplo, para ciertas horas de descargue, nada más); a veces esa costumbre abusiva la practican hasta los “cuida-carros” para su “bisne”. ¡Nadie tiene ese derecho en la vía pública! Recientemente se dio un peligroso incidente en un negocio de venta de pacas de ropa propiedad de unos guatemaltecos, frente al costado Sur del Registro Central del Estado Civil de las Personas, cuando un ciudadano reclamó con educación su derecho a estacionarse y fue agredido verbalmente e intimidado con una posible agresión física, con desproporcionada agresividad de los dueños. Esto debe ser investigado por la Policía Nacional y ALMA, y, además, examinar la legalidad del negocio dada la condición de extranjeros extrañamente muy agresivos, pues este caso pudo terminar en tragedia. Abusos como éste, con el parqueo, se dan por toda la ciudad sin control.

Recientemente leí que, en una ciudad de México, el gobierno municipal y la policía realizaron un operativo conjunto por la ciudad y recogieron en varios camiones toneladas de “basura” usada para reservar áreas de parqueo ilegalmente. Igual deberían hacer en Managua, pues la Ley de Urbanismo permite decomisar y/o deshacer (incluso a costa del que lo puso) todo lo que esté ilegalmente en la vía pública.

2. Otro caso que merece atenderse es el cambio que recientemente hicieron sobre cómo girar para entrar al Centro Comercial Managua viniendo por la calle de la Colonia Centroamérica, del triángulo y monumento a Salvador Mendieta, circulando de Oeste a Este, en el carril derecho. Después de hacer el “alto” señalado, dándole preferencia a los vehículos que vienen de la Iglesia de Ntra. Sra. de Fátima, normalmente los vehículos siempre giran a la izquierda “en su propio carril derecho” para caer en “el mismo carril derecho”. Pero últimamente se colocan policías a multar a quien doble “siguiendo su propio carril” —lo que absurdamente llaman “invasión de carril” —-. Es decir, según los policías el conductor debe doblar pasando del carril derecho (donde viene) al carril izquierdo, pues alegan que solo deben doblar cayendo en su mismo carril cuando es doble vía, pero deben cambiar de carril cuando es de una sola vía. ¡Un enredo innecesario! O sea, que se debe “invadir el carril” para evitar la multa de “invasión de carril”. ¡Eso va contra toda lógica y nunca ha sido así en esa intersección! Si ahora han cambiado las reglas —lo cual deberían aclarar los superiores— los policías, en vez de ponerse a multar, deberían pasar un par de meses explicando amablemente el nuevo cambio a los conductores.

3. Otra anomalía es que hay policías multando en varios lugares por doblar viniendo en el carril derecho y caer en el izquierdo, o viniendo en el carril izquierdo y caer en el derecho. La razón: invasión de carril. La medida es correcta en situaciones normales; pero, está sucediendo con 
frecuencia que hay vehículos parqueados hasta casi en la propia esquina, abarcando todo el ancho del carril donde se supone debe seguir transitando el vehículo que dobla, no teniendo más remedio que doblar cruzando al otro carril. Un ejemplo frecuente es la esquina viniendo de la rotonda Jean Paul Genie, de Este a Oeste, para doblar “hacia el lago” en la calle principal de Villa Fontana. Los policías implacablemente ponen la multa sin considerar que existe un notorio “obstáculo en la vía”. A veces ese “obstáculo” son vehículos que ellos mismos tienen detenidos allí. Son multas que violan la ley de dos maneras: 1) Por tener más de dos vehículos detenidos simultáneamente. 2) Por no respetar que hay un “obstáculo en la vía”.

4. Un problema terrible es circular por ciertas calles estrechas, como por ejemplo en Altamira D´ Este, de donde fue La Vicky al antiguo Registro de la Propiedad; o de la esquina Sureste del Hospital Militar hacia el Este. Son calles angostas de doble vía y los vehículos se parquean en ambos lados. En la calle caben solo tres vehículos a lo ancho, no alcanzan cuatro, por lo cual el embotellamiento es automático. ALMA y la Policía de Tránsito deben prohibir el parqueo en ambos lados y limitarlo solo a un lado, o dejar una sola vía.

Esperamos respuestas de la Policía y de ALMA a estos problemas expuestos como crítica constructiva. 

5. Que no pase como con el problema de la basura que expusimos, también constructivamente, hace varias semanas, y de lo cual hasta ahora continuamos esperando una respuesta, pues los camiones recolectores siguen pasando irregularmente acumulándose basura en las calles y ni siquiera han dado alguna explicación al público sobre el artículo que publicamos. El silencio es la peor respuesta, pues se puede interpretar como un “no me importa”.

3/20/2018

¿Solo los creyentes se salvan?

Adolfo Miranda Sáenz


Jesucristo dijo: “El que crea y sea bautizado, obtendrá la salvación; pero el que no crea, se condenará.” (Marcos 16:16). La Constitución Dogmática de la Iglesia Católica, “Lumen Gentium”, en el No. 14, dice: “Cristo, presente para nosotros en su Cuerpo, que es la Iglesia, es el único mediador y la única forma de salvación. En términos explícitos, él mismo afirmó la necesidad de la fe y el bautismo y, por lo tanto, afirmó la necesidad de la Iglesia, porque a través del bautismo, a través de esa puerta, los hombres entran a la Iglesia. Por lo tanto, quien sabiendo que la Iglesia Católica fue hecha necesaria por Cristo, se niegue a entrar o permanecer en ella, no podría ser salvado.”

Lo anterior pudiera llevarnos a la conclusión equivocada de que solo los bautizados que permanecen en la Iglesia, pueden salvarse. Pero, claramente lo anterior se refiere a los que “sabiendo” se “niegan”. Jesús se refiere a creer en Él y no rechazarlo, pero ¡una vez conocido!, porque no se puede rechazar a quien no se conoce. Dios, que es bondad infinita, no niega la salvación a quien deja de hacer algo “porque no sabe o no comprende que debe hacerlo”. Saber no significa solo haber oído o conocer superficialmente, sino conocer bien y entender correctamente. Muchos no conocen de verdad a Cristo, a veces por culpa nuestra y no de ellos, porque no siempre evangelizamos bien. Ser debidamente evangelizado no es haber recibido solo el catecismo de Primera Comunión y conocer superficialmente unas pocas cosas de Jesús y la Iglesia. Muchos bautizados desde niños hoy no creen o se alejan de la Iglesia, porque no les enseñamos bien nuestra doctrina, o les hemos enseñado algunos errores que no son la verdadera doctrina. Hay quienes no creen en Dios porque lo presentamos mal, como terrible, castigador, implacable, vengativo, cruel, etc. (yo tampoco creo en un Dios así); y no como el verdadero Dios, padre de amor y misericordia. Muchos se alejan de la Iglesia porque la presentamos como una institución represiva dedicada solo a imponer leyes y obligaciones, a ser —como critica el Papa Francisco— una “aduana” (yo también me alejaría si así fuera); y no como una comunidad de amor, que para eso la fundó Cristo.

El bautismo en la Iglesia y permanecer en ella es necesario para poder salvarse, sí; pero, para quienes han sido adecuadamente evangelizados y comprenden su necesidad. Los que conscientemente, sabiendo su necesidad, rechazan bautizarse o abandonan la Iglesia, no podrían ser salvados; igual no se pueden salvar quienes con pleno conocimiento rechazan a Dios, a Jesús y a la Iglesia, o se apartan por seguir a los ídolos del mundo. Pero aquellos que no han sido verdaderamente evangelizados, o que han sido evangelizados mal, que no conocen realmente al verdadero Dios, a Jesús y a su Iglesia, sin ser su culpa, y hacen lo bueno según su conciencia, pueden salvarse. Muchas veces en el mal testimonio que a veces damos los cristianos recae la culpa de quienes se alejan. Pero —que quede claro—  que no se salvan tampoco quienes utilizan estas fallas como excusas, pretextos o justificación para alejarse de la Iglesia; eso es diferente a no estar consciente de la necesidad de permanecer en ella. La Iglesia la integramos todos los bautizados católicos y todos somos humanos, con fallas, pecadores. Siempre habrán fallas en la Iglesia, pero usar a propósito estas fallas como pretexto no justifica a nadie. Diferente es "estar en un error" de buena fe, que "querer permanecer en el error" voluntariamente.

La salvación que viene de Cristo efectivamente llega a todos los que se salvan, por la Iglesia. ¡Dichosos los miembros de la Iglesia por tener la plenitud de los medios de salvación! Pero Cristo reconoce en otras personas distintas formas de vincularse con la Iglesia y con el bautismo, por el poder del Espíritu Santo, y no quedar excluidos de la salvación. La “Lumen Gentium” en el No. 16 dice: “Los que sin culpa no conocen el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan a Dios sinceramente e intentan, con ayuda de la gracia, hacer su voluntad, según les dice su conciencia, pueden conseguir la salvación eterna.” Además, agrega: “La Divina Providencia no les niega la ayuda necesaria para la salvación a aquellos que, sin culpa de su parte, aún no han llegado a un conocimiento explícito de Dios, pero, con su gracia, se esfuerzan por vivir una vida de bien.” Esas personas están vinculadas a la Iglesia por medio del Espíritu Santo, porque Dios, en su infinita sabiduría, sabe que si hubiesen sido “bien evangelizadas”, hubieran creído y se hubieran bautizado. (Catecismo 846-848 y 1257-1261).

En la Sagrada Biblia leemos: “(Los que sin conocer la ley) hacen por naturaleza lo que la ley manda, ellos mismos son su propia ley, pues muestran por su conducta que llevan la ley escrita en el corazón. Su propia conciencia lo comprueba, y sus propios pensamientos los acusarán o los defenderán el día en que Dios juzgará los secretos de todos por medio de Cristo Jesús, conforme al Evangelio que yo anuncio.” (Romanos 2:14-16). ¡Pero hay que evangelizar siempre! Porque si no evangelizamos, por nuestra culpa muchos se perderán de los preciosos tesoros que nos quiere dar Dios, Jesús, por medio de su Iglesia; por ejemplo: la lluvia de gracias, bendiciones y felicidad que les darían los sacramentos; el poder de la Palabra de Dios; la dicha de tener “donde sostenerse” en los momentos difíciles de su vida, etcétera. Se puede llegar al mismo destino caminando un largo y penoso camino árido, polvoso, caluroso y en soledad, sin nadie que te guíe y ayude, con peligro de perderte; pero es mejor ir acompañado por alguien que te guía, te apoya, te acompaña, te anima y te consuela, y viajando junto a otros que comparten la sed y el agua, el cansancio y el descanso, el camino y la meta.

2/21/2018

¿Vida después de la muerte?

Adolfo Miranda Sáenz


El deseo de vivir eternamente, para siempre, es una aspiración profunda del hombre. Todos nacemos hambrientos de eternidad. La ciencia lo comprueba: arqueólogos, antropólogos e historiadores nos dicen que, en todos los continentes, en todas las razas y civilizaciones, hay dos creencias que desde la “edad de piedra” hasta hoy están siempre presentes: creer en la divinidad y creer en la vida después de la muerte. El hombre, por naturaleza, siente la necesidad de adorar y relacionarse de algún modo con la divinidad creadora que rige el universo; y también asume que su vida no acaba aquí, sino que continúa eternamente. Los cristianos tenemos, además, la revelación de Dios escrita en la Biblia, que no es un libro científico ni rigurosamente histórico, sino una colección de escritos inspirados -no dictados- por Dios a lo largo de mil años, que recogen la experiencia religiosa del pueblo de Israel, la vida y enseñanzas de Jesús, y la experiencia religiosa de los primeros cristianos. Una colección de textos escritos con la mentalidad, cultura y circunstancias históricas de diferentes escritores, instrumentos de Dios que, mediante relatos históricos, historietas sencillas, poesía, parábolas y otros recursos literarios nos enseñan grandes verdades: lo que Dios ha querido revelarnos sobre él, sobre nuestro ser y nuestro destino. Una revelación que no se da “de una sola vez”, sino que se va entendiendo de manera progresiva a través de los siglos.

La Biblia nos dice que: “En el comienzo de todo Dios creó el cielo y la tierra.”  (Génesis 1.1) Y nos creó, varón y mujer, a su imagen y semejanza (Génesis 1.27). Dios no creó a los animales a su imagen y semejanza, por eso no tienen cualidades semejantes a las de él. Nosotros sí: tenemos capacidad para razonar y ser creativos; tenemos libertad para decidir y actuar más allá de los instintos. Fuimos creados para vivir felices eternamente: “Lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, es lo que Dios preparó para los que le aman.” (1 Corintios 2.9) Entonces, ¿por qué sufrimos y morimos? No es lo que Dios quiere para nosotros, pero nos dio libertad para hacer el bien o el mal, ¡y decidimos hacer el mal! No podía dejar de crearnos libres, pues no seríamos sus hijos, creados a su imagen y semejanza. Seríamos como cualquier animal, regidos por nuestros instintos. Desde el primero -que cometió el pecado original- hasta el último ser humano (excepto Jesús y su madre María) todos hemos pecado. Pecar es ir contra la voluntad de Dios, rebelarnos contra Dios. Nos separamos de él (no es él quien nos separa). Dios nos da la vida eterna; él es la fuente de la vida y su ausencia es muerte eterna, condenación eterna. “El pago del pecado es la muerte” (Romanos 6.23) Si un bombillo se separa de la corriente, se apaga. “Pecando y faltando a nuestra ley nos hemos apartado de ti. En todo hemos pecado. No hemos obedecido tus mandamientos; no los hemos cumplido ni practicado como tú nos habías mandado que hiciéramos para que fuéramos felices.” (Daniel 3.29, 30) “Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos porque todos pecaron.” (Romanos 5.12) El mal uso de nuestra libertad, el pecado, es la causa del sufrimiento y la muerte.

Pero un padre amoroso no abandona a sus hijos. Él nos dice: “Con amor eterno te he amado.” (Jeremías 31.3) Dios decidió hacerse hombre para morir en la Cruz en lugar de nosotros, pagando él por nuestros pecados y resucitando para darnos la resurrección y la vida eterna. “Cristo ha resucitado. Así como por causa de un hombre vino la muerte, también por causa de un hombre viene la resurrección de los muertos.” (1 Corintios 15.20, 21) “Dios secará todas las lágrimas, y no habrá más muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor; porque todo eso que antes existía dejará de existir. Dios hará nuevas todas las cosas.” (Apocalipsis 21. 4, 5) Hay vida después de la muerte. Y todos podemos - si queremos- tener una vida eterna feliz en el “Reino de Dios”. 

2/09/2018

Qué significa ser feliz

Adolfo Miranda Sáenz

Todos queremos ser felices, pero quizá no sabemos qué significa ser feliz. Pensamos que si logramos tener mucho dinero, la admiración de la gente, vernos más jóvenes o tener una salud excelente, vamos a ser felices. Pensamos que alcanzar grandes metas en cuanto a dinero, belleza, prestigio o poder nos hará vivir en una felicidad plena todo el tiempo, y la frustración de no lograrlo nos deprime y angustia. Pero, hacernos expectativas muy grandes y difíciles de alcanzar es la fórmula para ser “infelices”, pues nos sentiremos frustrados y deprimidos mientras no logremos tales metas, y aunque las lográramos no tendríamos por eso garantizada la felicidad. Quienes tienen todo eso y más pueden ser felices, pero su felicidad no depende de ello. Hay quienes “teniendo todo” no son felices. Tampoco la felicidad es la ausencia de problemas o dolor, pues siempre tendremos problemas y dolor en esta vida. Si esperamos lograr así la felicidad, seremos infelices viviendo en la amargura de no aceptar la realidad de la vida tal y como nos toca vivirla. Muchos sicólogos, sociólogos y teólogos respetables han hecho diferentes estudios y publicado varias obras que coinciden en que la gente es feliz cuando logra estar satisfecha con su persona y su vida, tal cual es; y, al contrario, si una persona no está satisfecha con la vida que está a su alcance vivir en cada etapa de su existencia, es infeliz. De las publicaciones de tales profesionales compartiré aquí algunas ideas en varias entregas semanales.

Sentirse satisfecho con lo que se es y se tiene, no es “conformismo” ni “falta de metas”; pero, implica tener “metas realistas”, posibles de alcanzar, que nos den logros y autoestima para sentirnos satisfechos y realizados. También implica no envidiar a quienes logran metas más altas (merecidas o no). La envidia en un impedimento total para tener felicidad. Valoremos lo que nosotros somos, lo que hemos logrado y lo que podemos lograr. Una persona es feliz cuando disfruta plenamente de su vida, de sus éxitos, de los momentos de alegría, bienestar o satisfacción que tenga, por simples o pequeños que sean. Y cuando enfrenta problemas o vive situaciones negativas o dolorosas, las sabe enfrentar de la mejor forma posible. Los creyentes, ante esas situaciones, tienen como ayuda inmensa su confianza en Dios. Jesús dice que de nada sirve angustiarnos, pues por mucho que nos angustiemos no podemos prolongar nuestra vida ni un poco. Que ya nuestro Padre Celestial sabe lo que necesitamos (que no siempre es lo que queremos) y Él cuida de nosotros. (Mateo 6. 25-34)

Somos felices cuando gozamos de la sensación de bienestar general como resultado de vivir momentos placenteros relacionados con aspectos simples de la vida diaria, como estar con nuestra familia o con amigos en una convivencia agradable; disfrutar una película, un buen libro, una comida, etc. Somos felices cuando nos ilusiona y entusiasma el trabajo que nos toca hacer; cuando nos sentimos a gusto, con un sentimiento de plenitud y paz interior, viviendo la satisfacción de ser quienes somos. Son momentos en los que no nos estamos comparando con nadie ni pensando en lo que no tenemos, tuvimos o tendremos. Simplemente estamos disfrutando del momento con una sensación de bienestar y tranquilidad que nos llega desde adentro. Si nos sentimos bien con nosotros mismos y desarrollamos una actitud adecuada, podemos solucionar mejor los problemas, superar los momentos dolorosos y seguir adelante. Felicidad es el sentimiento de plenitud que logramos cuando estamos en armonía con nosotros mismos y no nos causa conflicto la relación entre lo que queremos y lo que tenemos.

Pero, la felicidad más profunda, plena de sentido y significado, es la que surge de procurar el bien y la felicidad de otras personas. Cuando dejamos de pensar en nosotros mismos para pensar primero en los demás (en nuestra familia, en personas que necesiten algún tipo de ayuda, en los pobres, etc.) Cuando compartimos algo de lo que tenemos, aunque tengamos poco. Cuando actuamos así, no por buscar algún reconocimiento, sino por nuestra motivación interna, alcanzamos el máximo grado de felicidad. Recordemos las palabras de Jesús: “Hay más felicidad en dar que en recibir.” (Hechos 20.35).
Lea a continuación: Obstáculos a la felicidad (abajo) 

2/08/2018

Obstáculos a la felicidad

Adolfo Miranda Sáenz


Varios sicólogos, sociólogos y teólogos respetables han hecho abundantes estudios y publicado muchas obras que coinciden en que la gente es feliz cuando logra estar satisfecha con su persona y su vida, tal cual es. De algunas publicaciones de prestigiosos profesionales sigo compartiendo algunas ideas. Diariamente tenemos que proponernos ser felices librándonos de los obstáculos para la felicidad. El primer gran obstáculo -les decía en mi comentario anterior- es no estar contentos con lo que somos y tenemos, porque nos hemos propuesto metas demasiado altas de alcanzar. ¡Seamos felices con lo que hemos logrado y pongámonos metas realistas! El segundo obstáculo es compararnos con otros. En la vida siempre habrá personas que han logrado más que nosotros. Quizá esas personas lo merezcan y quizá no, pero eso es secundario. Si nos comparamos con ellas cometemos el error fatal de abrir puertas a la envidia, un veneno terrible para la felicidad. Y aún suponiendo que por cualquier circunstancia lográramos ponernos al mismo nivel de quiénes envidiamos, disfrutaríamos solo un tiempo, pues luego veríamos que existen otros más arriba. ¡Siempre los habrá! Así no podremos ser felices nunca. No nos comparemos con nadie, ¡jamás!

El tercer obstáculo es la “obsesión por la felicidad”. Buscar constantemente cómo ser feliz, puede generar angustia. Esto sucede cuando no sabemos lidiar con la frustración si los resultados no aparecen en el tiempo y la forma que esperamos. La felicidad no vendrá como un asombroso milagro, ni por arte de magia; no hay “recetas” que cumplir, sino “un cambio en el modo de ver nuestra vida”. La felicidad ya está aquí, en nosotros mismos, pero a veces no la vemos por buscarla donde no está. Propongámonos no “buscar” la felicidad, sino “vivir” felices, ¡ahora! ¡Mire lo que tiene y vea cuántas razones tiene para ser feliz! El cuarto obstáculo es “mantener ataduras negativas”. Revisemos nuestros sentimientos y si guardamos odio o resentimiento por quién nos hizo algún mal, o “con la vida misma”, ¡perdonemos y olvidemos! Pero, de verdad. O si perdimos a alguien, o algo muy valioso, y no dejamos de estar lamentándolo permanentemente, ¡dejémoslo ir! La felicidad a veces es frenada porque arrastramos algo que nos pesa mucho. Es como un lastre que nos impide ser felices. Debemos soltar el lastre que llevamos… ¡y olvidarlo!

Un quinto obstáculo es tener paradigmas falsos. Hay que cambiar el paradigma de que “el éxito te hace más feliz”. Es un paradigma que está fuertemente instalado en la sociedad. La presión social nos lleva a creer que un título, un rol, una posición, un cheque gigante a fin de mes, es lo que nos da la felicidad. En realidad, no está mal el cheque, ni la posición, ni el título; lo que está mal es condicionar nuestra vida y nuestra felicidad a eso, porque son cosas demasiado efímeras (que hoy se tienen y mañana no) y tan superficiales, como para ser el sostén de nuestra vida. Un inmenso error es poner nuestra vida y nuestra felicidad en dependencia de la aceptación y el reconocimiento social, volviéndonos “esclavos” al gusto de personas que ni siquiera nos aman y que nos valoran por lo que tenemos y no por lo que somos. El éxito no te da la felicidad, al contrario, ser feliz podría facilitarte tener éxito. Para ser feliz, deja toda ciega ambición, y quizá así el cheque llegará y el estatus también… o quizá no. Pero no te afanes por eso. Encuentra la pasión, la plenitud, en lo que hoy tú eres, lo bueno que tienes y haces; verás que así encontrarás en las personas que de verdad te aman toda la aceptación y el reconocimiento que necesitas, al fin de cuentas ellos son los únicos que realmente importan. Quién asume esta actitud correcta estará en paz y vivirá feliz. Pero, además, si son padres y madres, guiarán a sus hijos para que en sus vidas puedan encontrar “la verdadera felicidad” y no caer en los errores de la “esclavitud social” que a nadie hace feliz, viviendo una farsa de competencia tonta y apariencia embustera.
Lea a continuación: No perder la felicidad (abajo)

2/07/2018

No perder la felicidad

Adolfo Miranda Sáenz

Además de lo dicho en los comentarios anteriores sobre la felicidad (ver en esta misma Página Principal los otros artículos sobre este tema), usted puede seguir algunos consejos prácticos que le ayudarán a mantenerse feliz después de haber tomado la decisión de “disfrutar de su vida tal cual es”. El primero es rodearse de gente feliz, pues la felicidad es como una linda enfermedad contagiosa que se propaga a nuestro alrededor. Estar con gente positiva, agradecida, entusiasta, nos contagia bienestar y nos transmite una energía especial que hace placentero, reconfortante y productivo el tiempo compartido con ellos. La influencia de quienes nos rodean, tanto positiva como negativa, es muy grande.

Aprenda a confiar, a ver el lado bueno de las personas. No es sabio ni bueno pensar que todo el mundo quiere dañarnos, que cualquiera que se nos acerca pretende hacernos mal, que siempre hay que desconfiar de todo y de las intenciones de todos. Si usted piensa así, deseche esos pensamientos porque lo convierten en desconfiado y temeroso. Los demás lo notan -aunque trate de ocultarlo o disimularlo- y deja de ser una persona atrayente, agradable; lo hacen una persona negativa, dañará sus relaciones y no ayudará a su felicidad. ¡Ojo! No estoy diciéndole que sea imprudente o excesivamente confiado. Sabemos que en este mundo existen la maldad, la envidia, la deslealtad, el egoísmo, etc. Usted debe ser prudente y actuar con responsabilidad ante todo eso. Pero no olvidemos el viejo proverbio, muy sabio, de que “ningún extremo es bueno”.

Otro buen consejo -que siempre dan los sicólogos, sociólogos y teólogos de prestigio- es “aprender a vivir el presente”. El pasado ya pasó, el futuro no ha llegado, lo único cierto es el presente: ¡Hoy! Por mucho que nos lamentemos de lo que haya sucedido en el pasado, no va a cambiar… ¡Ya sucedió! No podemos vivir felices si vivimos en un duelo permanente por un ser querido que se fue, por una oportunidad que no aprovechamos, por algo vergonzoso que hicimos, o por un negocio en el que fracasamos. No vamos a cambiar nada lamentándonos por eso. ¡Olvidémoslo! Aprendamos de los errores, pero hasta allí no más. ¡Hay que olvidar! En cambio, recordemos los momentos felices, alegres y agradables que hemos vivido.

¿Y angustiarnos por lo que pueda pasar mañana? ¡Menos aún! No me refiero a dejar de ser previsores, ahorrar para el futuro, planificar razonablemente… ¡Eso está bien! Pero, ¿angustiarnos? Eso es otra cosa. Hoy tienes salud, ahora estas tomando un café caliente o una refrescante bebida, riquísima; ahora tienes un techo, ahora puedes ver, oír, caminar, respirar… ahora tienes personas que te aman, tienes alimentos en tu mesa, darás un lindo paseo, verás una buena película, disfrutarás de un buen libro… ¡Hoy es hoy! ¿Mañana tendremos todas estas cosas? No lo sabemos. ¿El futuro será mejor, igual o peor que el presente? ¡Imposible saberlo! ¿Para qué angustiarnos si no sabemos nada del futuro? ¡De nada sirve esa angustia! Muchos están tan preocupados por el futuro que no disfrutan del presente. Quizá ni siquiera habrá “un mañana”. No es que debamos ser fatalistas, pero la verdad es que nadie sabe si el mundo como lo conocemos existirá mañana, o si nosotros estaremos aquí mañana. Jesús nos dice: “No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.” (Mateo 6.34). Disfruta lo que tienes y piensa en lo afortunado que eres por tener tantas cosas buenas y bellas. No sabes si mañana las podrás disfrutar, no sabes qué pasará mañana, no sabes qué sorpresas te depara el futuro… ¿Serán buenas o malas…? ¡No lo puedes saber! ¿Para qué atormentarte? Vive feliz hoy, olvídate del ayer y no te angusties por el mañana. Está bien “interesarte” por el futuro, debes “sembrar hoy para poder cosechar mañana”, pero que tu interés sea el propio de una persona responsable, no angustiada ni temerosa. Sé feliz día a día, vive el presente, vive hoy. Sé feliz ahora con lo que tienes… ¡que es un tesoro!  Y recuerda: No es más feliz el que más tiene, sino el que necesita menos.
Lea a continuación: Actitudes valiosas para vivir felices (abajo) 

2/06/2018

Actitudes valiosas para vivir felices

Adolfo Miranda Sáenz

De los especialistas en la materia (sicólogos, sociólogos, teólogos) comparto algunos consejos para ser feliz, finalizando hoy una serie de artículos sobre la felicidad. Recordemos antes las claves básicas: 1. La felicidad consiste en estar contento con lo que hoy eres y tienes. 2. Proponte “metas realistas” en tu vida, que estén a tu alcance. 3. No te compares con nadie ni envidies a nadie, pues siempre (merecidamente o no) habrá otros que serán y tendrán más que tú. 4. Líbrate de toda atadura (resentimiento, duelo por alguien que se fue, lamento por lo que perdiste, etc.) 5. Vive feliz tu presente; el pasado ya no existe y el futuro no ha llegado y no sabes cómo será; no te angusties por un mañana que no conoces.

No te apures en resolver todas las cosas de una vez. Una maraña de nudos en una cuerda se ve enorme y difícil de desenredar, pero si te fijas bien verás que no se trata más que de muchos pequeños nudos que puedes desatar fácilmente, uno por uno. Así es la vida. A veces nos abrumamos porque vemos una montaña de problemas sobre nosotros y no pensamos que en realidad son diferentes problemas que aisladamente no resultan tan grandes. Suelta los nudos uno a la vez. No trates de hacer todo lo que tienes pendiente a súper velocidad. No trates de hacer las tareas pendientes el mismo día. ¡Calma! Actúa según el sabio proverbio italiano “chi va piano, va lontano” (quien va despacio, va lejos). Vive despacio, anda despacio, come despacio, respira despacio, piensa despacio, toma decisiones despacio. La prisa te hace cometer errores que debes resolver y te atrasan más, por eso Napoleón decía a sus ayudantes: “Vístanme despacio que tengo prisa”.

Mantente activo. Está bien tener momentos de reposo, incluyendo tu sueño nocturno -obviamente- al que debes entregarte regularmente de seis a ocho horas diarias, y quizá una pequeña siesta o acomodarte en un sillón con tus ojos cerrados mientras disfrutas del “ocio creador” que es cuando te pueden llegar brillantes ideas e inspiración, o practicar la meditación. Pero estar mucho tiempo ocioso, divagando, es nocivo. Tu mente empezará a maquinar y a darte pesadillas despierto. Te vendrán pensamientos negativos, pesimistas, y te invadirá el miedo. ¡Cuidado! Si estás mucho tiempo ocioso, con pereza física y mental, debes recordar que “la pereza es la madre de todos los vicios”. Mantente activo: reza, lee, medita, escucha música, platica, escribe, y no olvides hacer ejercicio físico, lo cual te da salud de mente y cuerpo, y por supuesto, felicidad.

Practica la gratitud. Agradece a todos los que te hacen un bien, y sobre todo agradece a Dios. Tantas personas acusan a Dios por los males que ven en el mundo, se apartan de Dios porque no les da lo que quieren (que no siempre es lo que les conviene); lo juzgan sin reconocer que nuestra pequeña mente humana no tiene la capacidad para comprender a Dios ni sus decisiones (más allá de lo que Él nos revela), y no aprecian lo mucho que Dios les ha dado y les da cada día: una vida maravillosa. ¿Maravillosa? Sí. A pesar de todo lo difícil y duro que podamos experimentar, la vida es linda. En mi ciudad natal había un señor que padecía por muchos años una enfermedad que lo mantenía casi totalmente paralizado. Sus familiares lo sacaban al final de cada tarde al frente de su casa para que viera la luz del sol, la calle, la gente, los vehículos... Lo sujetaban bien con correas desde la frente a los pies sobre una tabla que reclinaban a la pared. Uno de mis tíos -Francisco- que era su vecino, pasaba y conversaba un rato con él. Un día le preguntó: “¿Siendo tu vida tan difícil no pensás a veces que sería mejor morir?” Aquel le contestó: “Nooo, Francisquito… ¡si la vida es linda!” Yo te pregunto: ¿tu vida será menos linda que la de aquel hombre atado en la tabla? ¡Mira a tu alrededor y agradece a Dios! “Grandes y maravillosas son todas tus obras, Señor, Dios todopoderoso”. (Apocalipsis 15.3)
Lea los tres artículos anteriores (arriba) para completar la serie de cuatro sobre "La Felicidad"

1/15/2018

El enviado de Bush para chantajear a Rizo

Les cuento lo que me consta de esta parte de nuestra historia reciente desde "el pacto" hasta la elección que ganó Daniel Ortega en el 2006, en un artículo bastante breve.

Adolfo Miranda Sáenz





Voy a relatar lo que me consta como Asesor de la Presidencia del Dr.  Arnoldo Alemán y luego Secretario y Jefe del Despacho del Vicepresidente Dr. José Rizo. Todo está, además, confirmado en 1.398 documentos secretos, confidenciales y privados sobre Nicaragua, del Departamento de Estado, revelados por WikiLeaks.

Arnoldo Alemán fue un excelente alcalde de Managua elegido después Presidente de la República. Bajo su liderazgo el PLC se convirtió en el partido más fuerte del país, ganándole varias elecciones al FSLN. Esas victorias fueron también contra dos grupos que lo adversan tanto o más que el FSLN: el MRS, por una parte; y el sector más radical de la derecha. Cuando Alemán fue elegido presidente fue visto con temor por los sandinistas, pensando que vendría a arrasar con ellos y sus bienes, pues habría finalizado el pacto que tenían con doña Violeta y Toño Lacayo (q.e.p.d). Los sandinistas hicieron huelgas, motines y tranques violentos que paralizaron el país, pensando en evitar las supuestas acciones del gobierno contra ellos. Así era imposible gobernar, realizar obras de progreso y lograr el desarrollo atrayendo inversión nacional y extranjera. Fue necesario el pacto Alemán-Ortega para gobernar en paz y hacer progresar el país. El pacto produjo reformas, como garantizar las propiedades que tenían los sandinistas, pero indemnizando a los dueños originales. Modificar la Corte Suprema, el Consejo Electoral y la Contraloría, permitiendo que el FSLN, como principal partido de minoría, propusiera algunas ternas para esos cargos. Se bajó el porcentaje para ganar las elecciones presidenciales a un 35% en primera vuelta, siempre y cuando el segundo lugar quedara con más del 5% por debajo.

El gobierno de Arnoldo Alemán fue uno de los más progresistas de la historia (p.ej. construyó más de 2.5 escuelas por día). Su relación con el gobierno de EE. UU. era muy buena, visitándonos incluso el presidente Bill Clinton trayendo ayuda por la tragedia del Mitch. Pero el pacto irritó sobremanera a dos sectores adversarios del PLC que entonces controlaban todos los medios de comunicación: el MRS, que ocupaba cargos en el gobierno obtenidos antes de separarse del FSLN, su acérrimo enemigo que ahora los sustituiría; y la derecha radical que esperaba que Alemán y el PLC “aniquilaran” al FSLN (como si eso fuera posible). La animadversión de ambos extremos se hace sentir todavía en los medios que por más de 20 años mantienen una propaganda negativa contra el PLC, mezclando verdades con exageraciones y distorsiones, sin objetividad. Con todo, el PLC liderado por Alemán ganó las elecciones poniendo a Bolaños en la presidencia con Rizo como vicepresidente y ganando la mayoría de diputados.  Una vez en la presidencia, Bolaños dio la espalda a su vicepresidente Rizo y al PLC, apoyándose en la derecha radical que adversaba al PLC. Acusó por corrupción a Alemán y al gobierno del cual él fue poderoso e influyente vicepresidente. En EE. UU. habían elegido presidente a George Bush, de la derecha republicana identificada con la derecha radical nicaragüense, y cuyo embajador, Paul Trivelli, de manera abierta y pública intervino en nuestra política con acciones para destruir al PLC y creando un nuevo partido financiado por el gobierno de EE. UU. y liderado por Eduardo Montealegre. Pero el PLC se preparaba, como siempre, para las siguientes elecciones, esta vez llevando al vicepresidente José Rizo como candidato, respaldado por las bases liberales que fueron marginadas por el gobierno de Bolaños y por el sector más pobre del país desatendido por dicho gobierno, especialmente los de “tierra adentro”.

Como Trivelli no lograba destruir ni doblegar al PLC, le enviaron de refuerzo a un anterior embajador, Oliver Garza, quien un día llegó al Despacho del vicepresidente Rizo. Estando yo en la oficina contigua, pude oír sus voces alteradas. En resumen, Garza le dijo a Rizo que tenía que renunciar a su candidatura y al PLC, y apoyar públicamente a Montealegre; si no, sufriría graves consecuencias, incluso la cárcel, porque ellos tenían el poder para sancionarlo, aunque no tuviesen nada en su contra. Rizo dijo que por dignidad y principios no renunciaría ante una injerencia extranjera irrespetuosa para Nicaragua; que la división la estaban creando ellos, pues el PLC existía primero y venía derrotando al FSLN desde 1997; que aunque el PLC había sufrido golpes, tenía íntegras su organización, su estructura electoral y sus bases, para encabezar la unidad política necesaria para ganarle nuevamente al FSLN; que para lograr la necesaria unidad le ofrecían la candidatura para vicepresidente a Montealegre y la mitad de las candidaturas a diputados en posiciones ganadoras. (La candidatura de Rizo, vicepresidente en aquel momento, figura muy conocida, libre de toda sospecha sobre su integridad, resultaba lógica. Debía ser Rizo-Montealegre, no podía ser Montealegre-Rizo, pues Rizo no podía reelegirse como vicepresidente. Con Rizo-Montealegre el triunfo estaría asegurado.) Pero la propuesta fue rechazada por el gobierno de Bush. 

Como resultado, ganó el FSLN. Abajo, quedaron prácticamente empatados el partido de Montealegre y el PLC. Un liberalismo (y sus aliados naturales) partidos por la mitad, ambos con más del 5% abajo del FSLN. Uno con más votos para presidente y otro con más votos para diputados, pero por mínimos porcentajes, cerca del del 2% de votos. La fórmula Rizo-Montealegre hubiera ganado con el 60%. Montealegre se apresuró en felicitar a Daniel Ortega antes de darse el conteo definitivo, y luego él y sus diputados, en alianza con el FSLN, eligieron Presidente de la Asamblea al sandinista René Núñez (q.e.p.d.) con una directiva sandinista-montealegrista, excluyendo al partido del segundo lugar en la Asamblea, el PLC. Las dos bancadas liberales tenían mayoría absoluta de diputados, y unidos, como les propuso el PLC, hubiesen controlado ese Poder del Estado eligiendo un Presidente de la Asamblea que fuese liberal y una directiva de mayoría liberal. Hubiesen podido equilibrar desde la Asamblea el poder del presidente Ortega; crear y reformar leyes, incluyendo la Ley Electoral; elegir magistrados y otros altos funcionarios; y hacer otros cambios positivos. Pero de nuevo rechazaron la unidad ofrecida por el PLC y prefirieron aliarse con el FSLN. ¡Perdimos la oportunidad de rectificar, no perderlo todo y recuperar lo perdido! Esta es la verdadera historia. Es lo que a mí me consta.