Translate this blog into different languages

24/8/16

Las diferencias no son solo de dinero

Adolfo Miranda Sáenz



La desigualdad que reina en nuestro mundo es inmensa. No es necesario ir a Somalia para ver la miseria en que vive la gente muy pobre ni es necesario ir a Dubái para ver el derrochador lujo en que vive la gente muy rica. Encontramos en todas partes pobres y ricos viviendo en abismal desigualdad, incluyendo Europa y EE.UU. Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, menos de 100 personas tienen la misma cantidad de riqueza que los 3.500 millones más pobres del planeta. Este dato revela que la desigualdad es incuestionable.

De acuerdo al informe de Oxfam titulado “Tenerlo todo y querer más”, la riqueza que posee el 1% más rico de la población mundial, supera la que tienen conjuntamente todas las personas restantes (el 99 por ciento de la población). Leamos el primer párrafo del informe: “La riqueza mundial se concentra cada vez más en manos de una pequeña élite. Esta élite rica ha creado y mantenido su vasta fortuna gracias a las actividades que desarrollan por defender sus intereses en un puñado de sectores económicos importantes. (…) Las empresas de estos sectores destinan millones de dólares cada año a actividades de lobby dirigidas a favorecer un ambiente legislativo que proteja y fortalezca aún más sus intereses. (Por ejemplo), la mayoría de las actividades de lobby que se llevan a cabo en Estados Unidos trata de influir sobre cuestiones presupuestarias y fiscales, es decir, sobre recursos públicos que deberían orientarse a beneficiar al conjunto de la ciudadanía, en lugar de beneficiar los intereses de los poderosos.”

Pero si creíamos que la diferencia entre ricos y pobres era solamente por cuánto dinero tienen, estábamos equivocados. La desigualdad  no se define únicamente por la brecha entre los que tienen más y los que tienen menos dinero. También se evidencia en el acceso a bienes y servicios básicos para la vida, como el agua potable, la electricidad, el saneamiento ambiental, la educación y la salud, entre otros.

A comienzos de este siglo hubo cierta expansión de la economía mundial que ayudó a millones de personas a salir de la pobreza extrema. América Latina registró las tasas más altas de crecimiento económico de su historia; pero aún así, según la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, nuestra región sigue siendo la más desigual del mundo. Hay muchísimo dinero, hay gente muy rica en América Latina viviendo junto a gente extremadamente pobre. La clave para poder disminuir efectivamente la pobreza está no solo en el crecimiento económico de cada país, sino también en que los beneficios de ese crecimiento lleguen a todos mediante programas sociales que den acceso a los pobres al agua potable, electricidad, saneamiento ambiental y salud; pero sobre todo a la educación.

Cada país tiene la responsabilidad de hacer llegar a los pobres esos servicios básicos para la vida y superación del ser humano, pero también se levantan otras barreras que dificultan ese acceso. Además de la desigualdad de ingresos existe también la desigualdad por género, edad, discapacidad, raza, clase social y hasta religión. En esto tiene incidencia la discriminación por diferentes factores incluyendo el machismo, el racismo y los prejuicios sociales. Aunque sus ingresos aumenten, a las personas que además son discriminadas por diversas razones, se les dificulta más que a otros -igualmente pobres- tener acceso a los servicios básicos, principalmente a la educación. Para poner tan solo un ejemplo, las niñas tienen menos oportunidad de asistir a la escuela que los niños. Por eso, la lucha contra la pobreza en Latinoamérica -y en todo el mundo- debe ser también contra el machismo, la discriminación racial y los prejuicios sociales, creando igualdad de oportunidades para todos. 

El Nuevo Diario (Managua)
23 de agosto de 2016

17/8/16

¿Qué tanto creerle a los periódicos?

Adolfo Miranda Sáenz



El mayor valor de un periódico está en la información que publica. Tan importantes son las noticias en sí, como tener la certeza de que lo que se dice en ellas sigue unos criterios periodísticos basados en la objetividad, la imparcialidad y la veracidad. Escribir información sin normas, sin límites, usando la especulación o motivado por los intereses propios del periódico, contradice la principal norma ética del periodismo: la objetividad. Las noticias deben ser información pura, no contaminada, manteniendo la objetividad, veracidad y un equilibrio o balance. Por eso a lo largo de la historia de la profesión periodística se han desarrollado códigos éticos que les ponen límites a los informadores, pero al mismo tiempo se les han concedido muchos derechos que van desde las exoneraciones de impuestos hasta la protección legal del derecho a informar.

Charles Prestwich Scott, famoso periodista inglés, anterior propietario de The Guardian, dijo acertadamente: “Los medios de comunicación son los ojos del ciudadano y la ventana a través de la cual ve; ejercen un extraordinario poder a la hora de poner los temas en las agendas políticas y sociales, encumbrar o enterrar a personajes y provocar o declinar decisiones. Su poder es tal que no puede encomendarse al azar, necesita de normas y pautas que lo controlen.” Los periódicos tienen una gran responsabilidad social al convertirse en el canal por el cual el lector accede al mundo y deben garantizar la certeza de que lo publicado es creíble. Estas normas que deben regir a los periódicos son válidas también para otros medios de comunicación.

Al leer un periódico el lector debe distinguir entre las secciones de información y la de los artículos de opinión. El lector debe saber que en la sección de opinión leerá comentarios que reflejan el punto de vista de un autor que no está obligado a ceñirse a las normas de objetividad, balance e imparcialidad, pues está expresando su criterio personal. El periódico no es responsable ni asume como propios los conceptos allí expresados. Y si el periódico tiene definida una simpatía u opción política, ésta debe reflejarse exclusivamente en el editorial, donde expresa su posición, la cual obedece a una ideología o a una línea determinada que haya adoptado; por lo tanto el editorial es también una opinión, no una información. El lector no tiene por qué creer en las opiniones sino valorarlas desde su propio criterio.  

En cambio, cuando el lector -en las secciones informativas- lee una noticia, debería esperar que lo que lea –desde el titular- sea la verdad presentada con objetividad, imparcialidad y balance. Debería encontrar solamente la verdad, simplemente, sin añadidos. Además, la verdad debe ser completa y solo ella, sin mutilaciones ni agregados. La información debería reflejar los hechos tal cual se dieron y las versiones de todos los involucrados, dedicándole el mismo espacio a todas las partes. La noticia no debe ir jamás acompañada de interpretaciones de analistas o comentarios de terceros, contaminándola de opiniones, ni con referencia a hechos del pasado que contaminen la realidad de los hechos del presente. No se debe irrespetar la inteligencia del lector tratando de empujarlo a determinadas conclusiones.

Al dar las noticias el periódico debe simplemente informar los hechos tal como sucedieron y dejar que el lector discierna por sí mismo la información, sin “inclinarlo” añadiendo comentarios a la noticia. En un periódico se puede analizar u opinar en los editoriales y artículos de opinión antes referidos, nunca en las noticias. Cuando un periódico presenta las noticias con trampas subjetivas como esas, está irrespetando al lector, manipulándolo, violando su derecho a ser informado con veracidad, y las “informaciones” así presentadas son una estafa periodística pues en lugar de informar, se hacen campañas.

El autor es Diplomado en Comunicación Social 
con énfasis en Periodismo

El Nuevo Diario (Managua)
16 de agosto de 2016

Por qué es mejor votar

Adolfo Miranda Sáenz



Se publican muchas “verdades a medias” en Nicaragua. Por ejemplo, respecto al PLI, ¿cómo podemos estar seguros de que la sentencia de la CSJ sobre Montealegre fue injusta? Era un pleito entre tres facciones del PLI que llevaron su caso hasta la CSJ. Al final dictaron sentencia a favor de la facción de Pedro Reyes. Supongo que la mayoría de los lectores no conoce el expediente. Yo tampoco. ¿Cómo saber quién tenía la razón? ¿Pedro Reyes o Montealegre? Varios dirigentes históricos del PLI, como el Dr. Virgilio Godoy (de trayectoria intachable), consideraban usurpador a Montealegre. Pero, sin haber leído los alegatos de cada cual, la verdad es que no lo sabemos… y surgen las especulaciones…

Claro que los sandinistas aprovecharon uno de tantos pleitos entre liberales y escogieron el momento que quisieron para dictar sentencia. Aunque Pedro Reyes insistió, antes y después de la sentencia, en llegar a un acuerdo con Montealegre (sin pedir mucho a cambio), pero Montealegre nunca aceptó. Entonces, ¿vamos a quedarnos lamentándonos a la vera del camino porque “Vamos con Eduardo” y el MRS no tienen ya la casilla del PLI? ¿Respaldaremos una abstención sin más futuro que terminar en confrontaciones violentas? No me parece bien, porque si algunos creen que los montealegristas/MRS no van a ir a las elecciones porque “los despojaron”, ¡pues fueron engañados! La verdad es que “los despojaron” porque habían decidido no ir a las elecciones. Desde antes ya habían decidido inscribir candidatos y retirarse en octubre denunciando como farsa el proceso electoral, según le reveló Montealegre a César Zamora, quien lo dio a conocer, y recientemente lo confirmó Eliseo Núñez en CNN. No celebro ese “despojo” o lo que sea, pero tampoco la abstención que planeaban premeditadamente los montealegristas/MRS.

¿Tenemos los opositores obligación de seguirlos en su pésima estrategia abstencionista que conduce a un escenario de violencia? ¡No! La abstención siempre cierra la vía cívica para abrir paso a la confrontación violenta. Además, quienes no participan ni votan en las elecciones no pueden reclamar después un fraude. ¡Cómo se arrepienten en otros países por haberse abstenido en algunas elecciones! Tampoco es cierto que ellos sean la “única” verdadera oposición. Comprendo que estén contra el PLI que les quitaron con razón o sin ella; pero, ¿con qué derecho descalifican al Partido Conservador, ALN, APRE y PLC? Estos partidos  no son aliados del FSLN. Esa es una mentira mil veces repetida al punto de que algunos la dan por verdad. ¿Por qué vamos a creer que los montealegristas/MRS son los únicos buenos, los únicos honestos y los dueños absolutos de la oposición? Piénselo con lógica: Si el PLC fuera aliado del FSLN, ¿José Antonio Alvarado, Wilfredo Navarro y otros habrían necesitado abandonarlo y crear un “PLC independiente” para aliarse con los sandinistas? Es cierto que en el 2011 quedaron de segundos, pero luego cayeron en picada y en los últimos años en todas las encuestas el PLC ha venido punteando el doble que ellos.

Entre las opciones opositoras quien tiene mejores posibilidades electorales es el PLC porque es más conocido, lleva mejores candidatos, atrae más votantes, tiene organización nacional, experiencia electoral y un ejército de fiscales para defender el voto. Todos los opositores deberían respaldar al PLC (algunos lo deberían hacer aunque fuese por considerarlo “el mal menor”). Abstenerse o anular su voto solo favorece al FSLN y se está eligiendo como único camino la violencia.

¿Puede ganar el PLC? Yo no me engaño: sé que los sandinistas ahorita tienen a la mayoría de la gente (¡mientras los opositores se peleaban los sandinistas conquistaban simpatizantes!) Es difícil que el PLC gane la presidencia (igualito sería para los candidatos montealegristas/MRS aunque tuviésemos un tribunal electoral bajado del cielo y arcángeles de observadores). Pero no existen los imposibles y hay que luchar en estas elecciones votando. También hay que votar por los diputados del PLC y sus aliados porque no debemos dejar la Asamblea Nacional sin voces opositoras.

Nicaragua necesita mantener a un PLC con personería jurídica y presencia legislativa, que acumule nuevas fuerzas para las elecciones municipales que seguirán después. Y también... ¡cómo no! para dialogar con los sandinistas para lograr acuerdos institucionales. Los sandinistas no son tontos y saben que tarde o temprano deberán llegar a acuerdos con la oposición para garantizar la estabilidad del país fortaleciendo la institucionalidad y la democracia. A ninguno le conviene la inestabilidad. El gobierno va a tener muchas presiones de distintos sectores nacionales e internacionales que no quieren que Nicaragua se desestabilice porque les causaría grandes daños. Incluso habrá presiones de sectores sandinistas. El gobierno tendrá que dialogar y llegar a acuerdos. ¡No lo dude! ¿Con cuál oposición dialogarán y concertarán? Con los partidos legales, con los que fueron a las elecciones, con los que tengan diputados en la Asamblea Nacional. Por eso hay que votar por un PLC que se presente lo más fuerte posible a ese diálogo, con el respaldo de muchos votos para ser un interlocutor fuerte.

Pero hay que entender que los sandinistas no van a “desaparecer”. Algunos quisieran “exterminarlos”. Eso es irreal, por no decir otra palabra. Tenemos que aprender a convivir con ellos –sea en el gobierno o sea en la oposición- y ellos tendrán que aceptar cambios y mejoras necesarias institucionales y democráticos, pero sin violencia. El camino es el diálogo. Hay que pensar con la cabeza fría y no dejar que los sentimientos nublen la razón. Por eso es mejor votar por el PLC.

El Nuevo Diario (Managua)
9 de agosto de 2016

La izquierda se fortalece en EE.UU.

Adolfo Miranda Sáenz




Por fin el pueblo de los EE.UU., especialmente los jóvenes, empiezan a entender que entre un socialista (social-demócrata o social-liberal) y un comunista, hay una distancia mayor que de la Tierra a la Luna (aunque algunos en aquel país todavía “viven en la Luna”). La diferencia entre comunista y socialista es tan grande como era el muro de Berlín, como la diferencia que había entre Alemania Oriental, gobernada por el comunismo, y Alemania Occidental, gobernada por grandes líderes socialistas como Willy Brandt, Helmut Schmidt o Gerhard Schröder, auténticos demócratas de izquierda que consolidaron en Alemania la más fuerte y próspera economía de Europa. Ahora en EE.UU. están aprendiendo que llamar comunista a toda la izquierda es un error tan grande como decir que Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia e Islandia (los países nórdicos) sean comunistas por sus gobiernos socialistas, gracias a los cuales están muy desarrollados y entre los primeros países con mejor nivel de vida y bienestar en el mundo.

Por fin se empieza a decir sin medias tintas que grandes presidentes como Franklin D. Roosevelt, John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson, Bill Clinton y Barack Obama (grandes entre los grandes) son de izquierda y socialistas, y que las políticas socialistas no están en contra de la democracia y la libertad. Que la social-democracia y el social-liberalismo no están en contra del capitalismo, sino que lo moderan. Los esquemas políticos simplistas dejaban mal parada la cultura de los estadounidenses, pero hoy se superan en gran parte gracias a la valentía de un político gigante que ha dado un inmenso aporte al pensamiento y la cultura política de EE.UU., el senador Bernie Sanders, quien se lanzó como precandidato del Partido Demócrata para Presidente de los EE.UU. diciendo sin ambages, con toda claridad, que es socialista, despertando un entusiasmo sorprendente, sobre todo entre los jóvenes que son los estadounidenses del futuro. Sorprendente porque para la simplista cultura política tradicional de ese país se esperaba que además de llamarle comunista (como algunos con poca cultura política, o por ser retrógrados, lo hacen), no lo iban a seguir muchos, por el histórico pero anacrónico miedo al comunismo.

Sanders propone eliminar la desigualdad en la distribución de la riqueza, que se incremente el salario mínimo, la atención universal de salud, que las universidades públicas sean gratuitas por medio de un impuesto a la especulación en Wall Street, ampliar los beneficios de la seguridad social: establecer permisos de ausencia laboral por maternidad, goce de sueldo por incapacidad por enfermedad y derecho a vacaciones. ¡Todo eso ya existe en todos los países desarrollados! ¡Existe incluso en toda Latinoamérica! Sanders defiende el derecho de familias extranjeras a vivir y trabajar en los EE.UU.: “Somos un país de inmigrantes, yo soy hijo de inmigrantes.” Se opuso a la invasión a Irak y ha advertido contra la islamofobia: “Contra ISIS debemos ser duros, no estúpidos.”

Hillary Clinton tuvo –dichosamente- que hablar más claro y sin temores de sus propias convicciones socialistas para contrarrestar el gran empuje de Sanders, y al final incorporó en su programa y en el Plan de Gobierno del Partido Demócrata, las principales propuestas del gran Bernie, que obtuvo 12 millones de votos en las primarias, ganó en 22 de los 50 Estados y -aunque Hillary Clinton obtuvo 2807- Bernie Sanders obtuvo 1894 delegados, un éxito que ningún político que declarara abiertamente ser socialista, había logrado. Bernie es un socialista democrático, progresista, liberal, admirador del modelo social-demócrata que predomina en los países nórdicos. Dijo: "No creo que el gobierno deba adueñarse de la tienda de la esquina o poseer los medios de producción de la sociedad, pero sí creo que la clase media y las familias trabajadoras que producen la riqueza de EE.UU. merecen un nivel de vida decente y que sus ingresos deberían incrementarse, no disminuir.”

El Nuevo Diario (Managua)
2 de agosto de 2016

¡65 mil muertos ya fueron suficientes!

Adolfo Miranda Sáenz



Entre 1977 y 1990 Nicaragua vivió 13 años horribles, llenos de odio, muerte y miseria. Una  época con mucha sangre derramada, muchas lágrimas y empobrecimiento. El monstruo de la violencia se apoderó de nuestro país. Unos años antes, en 1972, Nicaragua había sufrido el terremoto que destruyó Managua causando 10 mil muertos. Estábamos tratando de reponernos de aquella catástrofe cuando dos guerras seguidas tiñeron la tierra con la sangre de 65 mil muertos (25 mil combatientes y 40 mil civiles) y 150 mil heridos y mutilados. Primero fue la revolución sandinista para derrocar a Somoza y después la guerra de la resistencia contra los sandinistas.

En las ciudades y montañas murieron millares de somocistas, sandinistas, contras, sin partido… ¡de todo! Los 25 mil muertos entre los combatientes fueron jóvenes y adultos del Frente Sandinista, de la Guardia Nacional, de la contra y del Ejército Popular Sandinista -algunos voluntariamente emplantillados y otros llevados por el servicio militar obligatorio, muchos arrancados de los brazos de sus madres, apenas de 16 años, y devueltos en ataúdes sellados por el estado de descomposición de sus cadáveres-. Entre los 40 mil civiles muertos se cuentan ancianos y niños. Y entre los 150 mil heridos y mutilados hubo tanto combatientes como civiles; ancianos, adultos, jóvenes y niños. ¡Y todos eran hermanos nicaragüenses!

Pero no solo muerte trajo la guerra. Trajo también muchísimo odio y la peor hambre en nuestra historia. Hubo ejecuciones y destrucción por los diferentes bandos, y hubo ocupaciones y confiscaciones de propiedades. Los grandes, medianos y pequeños productores no podían producir porque unos fueron despojados y otros no tenían cómo hacerlo en medio de un terrible caos económico, con una economía centralizada copiada de los países comunistas, que fracasó, y con una guerra que llevó a la quiebra al país con 36.000% de inflación. No había suficiente arroz, frijoles, maíz… No había suficiente comida; no había medicinas; no había casi nada… ¡Y seguíamos matándonos! Nicaragua retrocedió medio siglo, a los niveles de los años 30, y quedó con una inmensa deuda externa. Muchos se fueron. Los que tenían dinero se fueron a una vida muy cómoda. Los que no tenían dinero se fueron a vivir con sacrificios pero huyendo de la guerra. Otros nos quedamos y somos testigos de aquel horror. Algunos lo recordamos, otros parece que lo olvidaron y millares no saben lo que fue aquella pesadilla porque vivieron fuera, eran niños o no habían nacido.

¿Querrá alguien que eso vuelva a ocurrir? La inmensa mayoría no; pero hay insensatos que creen que nuestras actuales contradicciones políticas se resolverían solo con el país convulsionado, con confrontaciones violentas. Aunque esos, que son dirigentes políticos con recursos económicos, cuando las cosas se ponen feas son los primeros en irse del país dejando a la gente matándose. Si volviera la violencia, ¿cuántos nicaragüenses más morirían? Las balas y bombas no distinguen. Podría tocarle a usted o a mí, o a nuestros seres queridos. ¿Cuántos quedarían sin padre o sin madre? ¿Cuántos perderían a sus hijos? ¿Otra vez…? ¿Y otra vez el odio… el hambre…? Los 6 millones de nicaragüenses todavía tenemos consecuencias de aquellas desgracias: 1.500.000 pobres que viven con menos de un dólar por día; y entre ellos 400.000 extremadamente pobres que viven con menos de 0.75 c/dólar por día. Además, 1.200.000 desempleados, subenpleados o con empleo informal. 

Sin embargo, gracias a 25 años de paz, el país ha ido recuperándose poco a poco, progresando con trabajo e inversión nacional y extranjera. Estamos creciendo económicamente según el BID, el FMI y el Banco Mundial. Se nota en los repartos residenciales que crecen más cada día, en los edificios de oficinas y apartamentos, hoteles, bancos y otros que se levantan aceleradamente, en más de 25.000 autos nuevos que se venden cada año, en los restaurantes de distintos niveles y centros de diversión llenos, en los nuevos centros comerciales y más industrias. En la ampliación de calles y buenas carreteras. La agricultura y la ganadería también van muy bien. Sobre todo aumenta el turismo. Todo eso produce empleos y mejoría en la vida de millones. Lo que aún se debe corregir es una mejor distribución de los ingresos, para que ese progreso llegue más a los más pobres. Un progreso que se debe más a los 25 años de paz y a la empresa privada nacional y extranjera, que a los gobiernos, cuyo aporte principal es dejar trabajar (aunque hay importantes quejas de dependencias que cometen abusos y arbitrariedades, como la DGI, DGA y algunas alcaldías, como la Dirección de Urbanismo de la Alcaldía de Managua). Pero, ¿quisiéramos retroceder? ¿Queremos confrontaciones, violencia, guerra, etc. de nuevo en Nicaragua? ¿Queremos que quiebren esos negocios, la gente pierda sus empleos y los pobres padezcan más hambre? ¡No!

¡Estamos obligados, por encima de todo, a preservar la paz! ¡Todos!

El gobierno: con políticas que den estabilidad económica y social, con transparencia, respetando los derechos humanos y la institucionalidad democrática. 
Los políticos: actuando con responsabilidad, criticando con firmeza pero objetivamente, siendo propositivos y dispuestos a dialogar con los adversarios para llegar a acuerdos en bien del país. 
Los medios de prensa: informando la verdad completa, sin manipularla, sin promover el odio, sin llamar a la violencia directa o indirectamente, y sin denigrar al país con mentiras y exageraciones que perjudican a Nicaragua, especialmente a los pobres y desempleados que necesitan de mayor inversión y fuentes de trabajo. 

¡65 mil muertos ya fueron suficientes! Resolvamos nuestras contradicciones políticas pacíficamente, cívicamente. Dialoguemos entre los nicaragüenses, sin usar la violencia; busquemos como llegar a acuerdos patrióticos, a compromisos mutuos; aunque sea el camino más largo, difícil y frecuentemente incomprendido. Que se fortalezca el diálogo entre el gobierno y los empresarios y se haga igual en lo político mediante el diálogo entre el gobierno y la oposición después de las elecciones de noviembre. Como un buen paso, importante, necesario, acudamos a votar, bajo cualquier circunstancia, en las elecciones de noviembre. Solo mediante el voto la oposición ganará espacios políticos legítimos para la lucha cívica.

El Nuevo Diario (Managua)
20 de julio de 2016

¡Libros Gratis! ¡Obsequio del Autor!

POLÉMICO TESTIMONIO
Adolfo Miranda Sáenz

En POLÉMICO TESTIMONIO Adolfo Miranda Sáenz, abogado, periodista y escritor nicaragüense, refleja aspectos de su vida refiriéndose a destacados sucesos de Nicaragua y el mundo sobre los que hace comentarios controversiales: - ¿Es anticuada la moral sexual católica? - ¿Es moralmente lícito el aborto? - Ilusión y decepción de la Revolución Sandinista - El Somocismo: ¿dictadura o dictablanda? - Los liberales: ¿de derecha o de izquierda? – Los imperialismos - Los grandes cambios en el mundo en los últimos 100 años -¿Qué hacíamos cuando no existía la TV? - Los maravillosos años 60. - Los Papas del siglo XX y XXI. - Destacados aspectos de la historia de Nicaragua, su gente y sus costumbres… y hechos destacados en el mundo. Con un toque de buen humor. El autor ha realizado una larga carrera en el campo de las leyes como abogado y juez, y del periodismo como director de programas de radio, comentarista de televisión, corresponsal de agencias de prensa, colaborador de revistas nacionales e internacionales y columnista de periódicos. Sus artículos y ensayos han sido publicados en varios idiomas.

Puedes verlo, leerlo o archivarlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:

Link a "Polémico Testimonio"
____________________

DEL OCASO AL AMANECER
Novela de
Adolfo Miranda Sáenz

El joven médico Ricardo Mendoza ha mantenido por años una relación apasionada con su colega  Rosi Fuentes, la que se ve amenazada cuando Linda Rostrán regresa del extranjero convertida en una bella y talentosa mujer.
El padre de Ricardo, un empresario exitoso al borde de la muerte, desea fervientemente ver garantizada su descendencia con un nieto antes de morir, pero eso no está en los planes de sus hijos. Inesperadamente surge la posibilidad de que pueda lograr lo que tanto anhela, aunque su única esperanza corre un grave peligro.
Una novela romántica en la que además del amor y la pasión surgen controversias entre valores y principios que hoy se debaten intensamente, como el matrimonio, el aborto, el sentido de la existencia y la fe religiosa, cuya discusión forma parte del mundo actual y está presente en muchas situaciones reales de la vida moderna.

Puedes verlo, leerlo o archivarlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:

Link a "Del Ocaso al Amanecer"
____________________

UNA IGLESIA CATÓLICA RENOVADA

Propuestas de un laico sobre cambios en nuestra Iglesia
Un ensayo de
Adolfo Miranda Sáenz

En espíritu de unidad y obediencia al Magisterio de la Iglesia.

Simplemente propuestas, sugerencias, algunas ideas, opiniones personales sujetas al discernimiento final de nuestros pastores

CONTENIDO: 

Necesidad de Renovación. Posibilidad de disenso y renovación según criterios expresados por el Papa Benedicto XVI y el Papa Francisco.
Las propuestas de un laico.

Aclaración del concepto “Infierno”.
Aclaración del concepto “Purgatorio”. 
Cómo entender un doble juicio: privado y público. 
Necesidad de clarificar a los fieles sobre las devociones populares. 
Opción Fundamental y el Sacramento de la Reconciliación. 
Actualizar los conceptos sobre el cuerpo y la sexualidad humana. 
Necesidad de nuevas normas sobre el celibato. 
Mayor participación de los laicos. 
El caso de los divorciados y vueltos a casar. 
Situación de los homosexuales. 
La ordenación de mujeres.

Puedes verlo, leerlo, archivarlo o imprimirlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:

Link a "Una Iglesia Católica Renovada"
____________________

CURSO BÁSICO SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS
Folleto de
Adolfo Miranda Sáenz

Los conocimientos elementales 
sobre Derechos Humanos


Puedes verlo, leerlo, archivarlo o imprimirlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link:

____________________

CURSO BÁSICO SOBRE DOCTRINA 
SOCIAL DE LA IGLESIA
Folleto de
Adolfo Miranda Sáenz

Los conocimientos elementales 
sobre la Doctrina Social de
la Iglesia Católica


Puedes verlo, leerlo, archivarlo o imprimirlo como cortesía del autor haciendo click en el siguiente link: