4 feb. 2014

¡DE ACTUALIDAD! Los artículos de opinión más recientes

El comunicado de los obispos

¿Usted lo leyó completo? ¡Muy pocos lo leyeron íntegro! Solo leyeron lo que publicaron los periódicos... ¡según sus intereses! Eso pasa siempre. ¿Vale la pena que nuestros obispos se esfuercen por publicar documentos que casi nadie lee y que muchos manipulan? 



Adolfo Miranda Sáenz

Me pregunto cuántos habrán leído completo, íntegramente, el comunicado de la Conferencia Episcopal del pasado martes 14 de junio. Tengo la impresión de que fueron muy, pero muy pocos. Y quienes lo leyeron con espíritu de reflexión buscando encontrar en él orientaciones pastorales que iluminasen su actuar como ciudadanos, son muchísimo menos aún; realmente poquísimos. Posiblemente algunos lo habrán podido escuchar íntegro en alguna emisora de radio o TV (si es que alguna -fuera de las estaciones católicas- lo transmitió completo), pero solo oirían una lectura rápida quedando en la memoria dos o tres frases que particularmente les interesaba escuchar, desligadas del contexto. No es lo mismo oír la lectura de un comunicado que leerlo, y mejor todavía reflexionarlo.

¡Es una lástima! Porque ese comunicado refleja amor por el pueblo, sabiduría y preocupación por la paz y la vida democrática de Nicaragua.  No condena a nadie. No toca ningún tema específico de tantos que hay, polémicos, dónde unos grupos defienden una postura frente a otros; evitando así tomar partido y caer en un plano que pudiera ser –y que gracias a Dios no es- politiquero. Pero expresan el aprecio que tiene la Iglesia por la democracia y el pluralismo político que es incompatible con toda idea de partido único. Manifiestan su deseo de unas elecciones libres y transparentes con observación nacional e internacional. Consideran que varios sucesos recientes han inquietado y confrontado a muchas personas y hacen una exhortación respetuosa al presidente y a todos los políticos para que cada cual desde su posición actúe anteponiendo el bien común a los intereses particulares y se eviten situaciones tales como el abstencionismo y –sobre todo- la violencia.

No pretendo hacer un resumen del comunicado –ningún resumen es apropiado en estos casos- sino destacar la importancia de leerlo y reflexionarlo; pero leerlo todo, íntegro, completo –al menos los católicos-. Porque lastimosamente ha sucedido lo que siempre sucede con las cartas pastorales y comunicados de nuestros obispos, que muy pocos las leen y la gente se queda con lo que de ellos dicen los periódicos o comentan por las emisoras de radio y TV. Siendo sinceros y claros en este tema, debemos destacar cómo aquellos medios de comunicación que están altamente politizados, definidos en determinada línea política, manipulan a su antojo lo dicho por los obispos destacando una frase, una oración, un párrafo o un tema fuera del contexto del documento, desvirtuando así su espíritu constructivo para “llevar agua a su molino”. Destacan lo que les interesa, minimizan lo que no les interesa, publican fragmentos intercalados con comentarios de terceros, publican titulares subliminales, etc. ¡Hay muchas técnicas para manipular! Y son muchos los católicos que leen y escuchan esos medios de comunicación y se quedan solo con eso, creyendo que sus obispos los están guiando, orientando hacia lo que aquel medio astuta y taimadamente les dice. Luego vienen los políticos en sus entrevistas y discursos manipulando y citando frases aisladas de los obispos, unos para reforzar sus posiciones y otros para criticar a nuestra Iglesia.


Los obispos tienen que orientarnos pastoralmente en nuestra vida política; pero, quizá –digo yo- sería bueno considerar otros métodos para ese magisterio en particular. Porque es interesante ver cómo los que demandan y presionan porque se emitan documentos públicos sobre temas políticos son los políticos y sus medios afines; ¡incluso con exigencia! Al menos yo –me perdonan si me equivoco- no veo a sacerdotes, religiosos, laicos comprometidos, ministros de la comunión, catequistas, agentes de pastoral, jóvenes de la pastoral juvenil, es decir, al pueblo católico practicante, a la mayoría de nuestros fieles, pidiendo pronunciamientos mediáticos de nuestros obispos sobre temas políticos. Sí veo demandándolos a gente muy polarizada y a ciertos medios interesados en manipularlos.

El Nuevo Diario (Managua)
21 de junio de 2016

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Otro tema:

La fe de don Juan


 Adolfo Miranda Sáenz

Don Juan decía tener una fe absoluta en Dios. Vivía en un pueblo que después de un fuerte huracán sufrió una terrible inundación. Las calles estaban totalmente cubiertas de agua y el nivel de la misma llegaba casi hasta los techos. Además,  el agua no estaba estancada, sino que había fuertes corrientes. La Cruz Roja, el Cuerpo de Bomberos, el Ejército y otras instituciones luchaban por salvar a los vecinos que permanecían en los techos esperando ser rescatados. Era una situación urgente pues la presa cercana estaba a punto de reventarse y la correntada arrasaría con todo.

Los socorristas de la Cruz Roja llegaron con una lancha frente a la casa de don Juan, quien estaba arriba del techo, y le gritaron: “Don Juan, tírese al agua y nosotros lo subiremos a la lancha.” Pero don Juan respondió: “De ninguna manera. Si me tiro la corriente me puede arrastrar. Yo confío en Dios y Él me sacará de aquí.” Después llegaron los bomberos en otra lancha y le dijeron: “Tírese al agua que nosotros le pondremos un salvavidas amarrado a una cuerda para que se sujete y no se lo lleve la corriente.” Pero don Juan insistía: “No. Es peligroso. Yo creo que Dios es quien me va a salvar.” Finalmente el Ejército le envió un helicóptero que bajó una escalera de cuerdas con un soldado para subirlo. Pero don Juan lo rechazó diciendo: “Los vientos son fuertes y me puedo caer. No me voy a subir. Voy a confiar en Dios hasta que Él me rescate.”

La presa se derrumbó y una fortísima corriente arrastró todas las casas y solo dejó un inmenso lodazal. Don Juan pereció y llegó ante la presencia de Dios, a quien en tono resentido le reclamó: “Señor, ¿por qué no me salvaste? ¿Por qué no me ayudaste? ¡Siempre tuve una fe grande en ti! ¡Yo estaba esperando tu ayuda y nunca llegó! ¿Por qué no escuchaste mis oraciones? Dios le respondió: “Escuché y respondí tus oraciones. Te mandé ayuda pero tú la rechazaste. Te mandé a la Cruz Roja, a los bomberos, al ejército, dos lanchas y hasta un helicóptero… ¿¡Qué más ayuda querías!?

Nosotros a veces pensamos que Dios no escucha nuestras oraciones y no nos responde. Creemos que Él no nos ayuda en nuestras necesidades, no nos rescata de las situaciones difíciles. Pero no es así. Lo que pasa es que queremos ordenarle que haga las cosas como nosotros queremos. Esperamos que Él se someta a nuestra voluntad. Que Dios actúe cuando, donde y como nosotros deseamos. Pero… ¡Dios es Dios! Nosotros no somos Dios, aunque queramos hacer el papel de Él. Dios sabe cuál es el mejor camino, el momento adecuado, la manera mejor de ayudarnos. Pero a veces, por actuar como don Juan, rechazamos las soluciones que nos da. Dios no puede imponernos su solución porque nos creó libres y respeta nuestra libertad. Él ayuda a las personas que aceptan su ayuda en el momento y la forma que Él decida.

Quizá por estar esperando la solución que nosotros queremos, no vemos ni apreciamos que Dios nos quiere ayudar de otra manera, o que a lo mejor nos está ofreciendo una ayuda transitoria mientras llega el momento para una solución mejor. Además, frecuentemente no reconocemos en la ayuda que otras personas nos dan, la forma que Dios utiliza para ayudarnos. Dios sabe lo que nos conviene y por qué permite ciertas situaciones, problemas y enfermedades. A veces le pedimos dinero, salud… pero Dios sabe cuándo no estamos preparados para recibirlo. Hay cosas que deseamos pero que en determinado momento quizá nos harían más mal que bien. Confiemos en Dios. Él nos ama y sabe lo que hace. El creó todo el universo, todo lo que existe, lo visible y lo que no vemos. Su poder y sabiduría son infinitos, como también su amor. Y es el Señor de todo, incluyendo la vida y la muerte.

Y, por otra parte, no seamos malagradecidos. ¡Cuántos clamaron a Dios en medio de sus necesidades, y una vez resueltos sus problemas simplemente ni se acuerdan de Él!

El Nuevo Diario (Managua)
14 de junio de 2016

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Otro tema:

Las próximas elecciones en Nicaragua

 ¿Qué va a pasar y por qué? ¿Qué resultados esperar?



Adolfo Miranda Sáenz

En 1997 Arnoldo Alemán recibió la Banda Presidencial de Violeta Chamorro. El ex Alcalde de Managua -visto como un líder progresista y de sensibilidad social- había modernizado la capital nicaragüense y atrajo multitudes consolidando al Partido Liberal Constitucionalista, PLC, con una organización bien estructurada y sólida. En 2002 Arnoldo entregaba la Banda Presidencial a su ex vicepresidente, Enrique Bolaños. Arnoldo hizo progresar a Nicaragua; por ejemplo, construyó más de dos escuelas por día, fortaleció la economía y dio estabilidad al país logrando acuerdos políticos con la oposición sandinista. Eso aumentó su popularidad y la del PLC, que sirvieron para llevar a la presidencia a su amigo Bolaños.

Pero la administración republicana de George Bush hijo, aliada con un grupito de plutócratas conservadores y algunos resentidos o ambiciosos liberales, hicieron malos cálculos que terminaron con el único liderazgo capaz de enfrentar con éxito al Frente Sandinista (como lo demostró hasta que lo quisieron destruir). De raíces conservadoras, Bolaños traicionó a su amigo y promotor Arnoldo Alemán y al PLC, demostrando que quienes veían con desconfianza su inclusión en las filas liberales tenían razón. Apoyó desde la presidencia una conspiración que llevó a Arnoldo a la cárcel por supuesta corrupción. En Nicaragua desgraciadamente siempre ha habido corrupción; en todos los gobiernos han habido funcionarios corruptos, en unos más y en otros menos. Obviamente también hubo corrupción en el gobierno de Arnoldo, pero no de la magnitud que los medios entonces publicaban y que nunca fue probada en tribunales de Nicaragua, Panamá y Estados Unidos, donde finalmente lo absolvieron. Pero el daño ya estaba hecho.

No les bastó con minar el liderazgo de Arnoldo. La administración Bush por medio del embajador Paul Trivelli, con descarado injerencismo trató de crear un liderazgo alternativo y un partido adversario del sandinismo diferente del PLC liderado por Arnoldo. Querían poner en manos del grupito elitista sumiso a la administración Bush, a las fuerzas no sandinistas que estaban aglutinadas en el PLC con ideología progresista, social-liberal, lideradas por la clase media y con una política de diálogo y concertación política necesaria con el adversario sandinista que con constantes asonadas impedía la gobernabilidad antes de sentarse a conversar. Ni Bush ni aquel grupo veían con agrado al PLC. Buscaron alternativas: APRE, ALN, PLI… ¡todas fracasaron! Intentaron crear un nuevo líder para sustituir a Arnoldo y proyectaron a Eduardo Montealegre, exitoso banquero pero sin  carisma político. Finalmente dividieron el voto liberal en las elecciones de noviembre de 2006. El PLC llevó como candidato a José Rizo. La administración Bush y sus ahijados llevaron a Montealegre. A pesar de toda la campaña en contra del PLC éste obtuvo más votos para diputados que el partido creado por la administración Bush para sustituirlo, que en ese momento era ALN. Aunque Montealegre obtuvo algunos pocos votos más que Rizo para presidente –una mínima diferencia-, quedando en segundo lugar debajo de Daniel Ortega. En enero de 2007 Bolaños entregó la Banda Presidencial a Daniel. De no entrometerse la administración Bush y sin la traición al PLC, después de Bolaños hubiera gobernado su segundo período de 5 años, según se lo permitía la Constitución, Arnoldo; luego seguramente hubiera seguido Rizo y hoy sería José Antonio Alvarado o a lo mejor el mismo Montealegre el candidato de un liberalismo unido y con todas las posibilidades de ganar.

Que el liberalismo haya perdido el poder no fue por un pacto entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega, como han querido presentarlo. Fue por la división, obra de la administración Bush y de la traición y soberbia de un grupo de resentidos y de  oligarcas conservadores y sus medios de prensa que de tanto repetir mentiras aparentan ser verdades. Todo esto lo digo porque personalmente me consta, por las muchas cosas que ví y oí directamente.  Por ejemplo, recuerdo que cuando Trivelli no lograba mucho éxito en desbaratar al PLC, Bush le mandó de refuerzo al antiguo embajador de EE.UU. Oliver Garza. Siendo yo Jefe del Despacho del Vicepresidente de la República presencié cómo Garza llegó al Despacho Vicepresidencial y con inmensa prepotencia y soberbia imperial presionó con graves amenazas al vicepresidente Rizo para que declinara su candidatura a favor de Montealegre. Su irrespeto fue de un descaro injerencista increíble. Rizo lo rechazó con dignidad. El entonces Embajador de España, Jaime La Cadena, fue también injerencista pero más sutil, invitando a reuniones a Rizo y Montealegre tratando de lograr una unidad que no fue posible porque Montealegre –siguiendo instrucciones de la Embajada de EE.UU.- siempre ponía condiciones imposibles, para impedirlo; no les importaba pues apostaban a que el FSLN ganaría el primer lugar y ellos el segundo, y así ir a una segunda vuelta donde todos los no sandinistas les darían el voto y el triunfo. Pensaban que el PLC tendría muy pocos votos y ellos obtendrían los suficientes para  tener derecho a la segunda vuelta. ¡No querían la unidad! Pero calcularon mal. Los votos no les alcanzaron para tener derecho a una segunda vuelta porque se dividieron el voto no sandinista 50% y 50% con el PLC. ¡Unido el liberalismo hubiese arrasado! 

Aquí están las consecuencias: después de dos períodos consecutivos Daniel va ahora hacia un tercero, gozando (según tres encuestas serias) de una simpatía de más del 70% y ganará las elecciones de noviembre con más del 60% de votos, gracias a que al único adversario con capacidad de vencer al FSLN, el PLC, se encargaron de golpearlo de mil maneras Bush, Bolaños, Montealegre y algunos otros plutócratas conservadores o liberales resentidos o llenos de soberbia, y sus medios de prensa a quienes algunos le creen todo lo que publican como si estuvieran leyendo o escuchando la Biblia misma. Daniel va a competir con una oposición dividida e incapaz de superar un discurso trasnochado, viejo, propio de los años 80, que en 10 años no supo hacer propuestas alternativas y constructivas que le dieran un respaldo popular, lo cual supo aprovechar Daniel Ortega. ¡Ahora ya es demasiado tarde! ¡Al menos para las elecciones de noviembre ya es muy tarde!

Porque si somos sinceros debemos reconocer que Daniel y los sandinistas han hecho un buen gobierno en lo económico y lo social, independientemente de los cuestionamientos que hay en el aspecto institucional; cuestionamientos válidos e importantes, pero que –por las razones que fuesen- es lo que menos le interesa o preocupa a la inmensa mayoría del pueblo. Daniel ha logrado una buena concertación con la empresa privada, beneficiosa para el sandinismo, para los empresarios y para el país que progresa, tiene paz y estabilidad. ¡No se puede negar!

¿El PLC? Debe seguir luchando, pero con una nueva estrategia: más clara y abiertamente social-liberal de izquierda moderada, superando el bla bla bla politiquero con propuestas sociales y económicas, patrocinando leyes sociales en la Asamblea Nacional, presentando proyectos comunitarios en los Concejos Municipales, concertando políticas con la actual mayoría sandinista tanto en la Asamblea Nacional como en los Concejos Municipales en un diálogo crítico pero constructivo (como hacen los empresarios en lo económico). Y llevando candidatos con caras frescas como la de –para mí- su mejor candidato presidencial para estas elecciones, Miguel Rosales, un joven profesional honesto que sería “el rostro visible” del PLC para llevar a buenos liberales como diputados, y en las siguientes elecciones obtener también buenos concejales municipales. ¿La meta? Por ahora el segundo lugar, quitándoselo al grupo creado por Bush entre el 2002 y el 2007, que ahora se adueñaron del nombre del noble e histórico PLI. Porque ganarle a Daniel Ortega y los sandinistas hoy por hoy no es factible, aunque supervisara las elecciones una corte celestial.  ¡Seamos realistas!

El Nuevo Diario (Managua)
7 de junio de 2016
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Otro tema:

La mayor estupidez política de la historia

El verdadero origen del terrorismo de Al Qaeda e ISIS,
y de la migración masiva de musulmanes árabes
a Europa y resto del mundo



Adolfo Miranda Sáenz

Por las redes sociales circulan fotos de barcos repletos de inmigrantes árabes musulmanes desembarcando en Europa con el título de “Fotos que atemorizan”, refiriéndose a una supuesta “invasión musulmana”. Pero yo me pregunto: ¿Cuándo empezó esta migración masiva de musulmanes sirios, libios, iraquíes y algunos otros? ¿Qué situaciones se dieron para que esto esté sucediendo ahora? ¿Dónde está el origen o la causa de esta migración? Antes de la invasión a Irak y del derrocamiento de Sadam Husein por EE.UU. y algunos países de Europa, antes de los ataques a Libia y del derrocamiento de Kadafi, antes del apoyo político y en armas a los sirios enemigos del gobierno de Bashar, antes de que EE.UU. y algunos países de Europa se entrometieran de esa manera en el Medio Oriente, ¿se daban acaso esas migraciones masivas? ¡Por supuesto que no! Dicen que las dictaduras de Husein, Kadafi y Bashar eran terribles, pero la gente no se iba de allá en estampida como ahora, huyendo de las bombas, la metralla, el hambre, el terror. Yo no sé si la mayoría de la gente de Irak, Libia y Siria estaban contentas o no con sus gobiernos, pero es seguro que no huían tan aterrorizados como ahora antes de que los EE.UU. y Europa invadieran o se entrometieran en sus países. ¿Cuántos de ellos mueren en el mar durante el intento de huír? ¿No hemos visto incluso fotos de pequeños bebés ahogados apareciendo en las costas europeas?

Algunos dicen que las invasiones o ataques contra Irak, Libia y Siria han sido "acciones defensivas de los EE.UU. y Europa" para protegerse de gobiernos terroristas. ¡Pero eso es un contrasentido! ¡Afirmar tal cosa es un verdadero disparate! Al contrario, los terroristas de Al Qaeda estaban reprimidos por Husein, Kadafi y Bashar, sus peores enemigos. Pero los EE.UU. y Europa atacaron a esos enemigos de Al Qaeda fortaleciendo a los terroristas. Lo peor de todo es que Husein, Kadafi y Bashar también tenían enjaulada, controlada, reprimida, a una fiera, un monstruo poderoso y temible: ISIS. Esos terroristas siempre odiaron a los gobiernos de Husein, Kadafi y Bashar porque los terroristas sunitas yihadistas han querido implantar su propio Gran Estado Islámico y los gobiernos de Irak, Libia y Siria los contenían. ¡Habían sido su muro de contención! Pero EE.UU. y Europa liberaron y armaron a la fiera cuyas mayores víctimas ciertamente ni siquiera son estadounidenses y europeos, sino millares de musulmanes pacíficos de Irak, Libia y  Siria; una pobre gente que no tiene culpa de huir de sus países obligados por el miedo, el hambre y la violencia que existe como consecuencia de las acciones que fortalecieron a ISIS realizadas por algunos gobiernos de EE.UU. y Europa, porque hay que aclarar que no son acciones de los ciudadanos estadounidenses o europeos, sino de sus gobiernos; y no de todos los gobiernos, sino de algunos. Pero los ciudadanos son al fin y al cabo responsables del gobierno que tienen cuando votan y eligen a un presidente, a un senador o a un diputado.

No existe ninguna "invasión musulmana”. Son seres humanos aterrorizados huyendo de la muerte, tratando de salvarse con sus familias. Las únicas verdaderas invasiones fueron las de EE.UU. y Europa al Medio Oriente. ¿O ya olvidamos los bombardeos a Bagdad y a Trípoli que veíamos “en directo” sentados frente a nuestra TV? ¿Los tanques de EE.UU. entrando en ciudades iraquíes? ¿El ahorcamiento de Sadam Husein en vivo y a todo color? ¿A los marines dueños y señores de Irak? ¿Los mortíferos misiles cruzando el cielo de Libia? ¿Ya olvidamos cómo EE.UU. y Europa armaron hasta los dientes a los terroristas de Al Qaeda e ISIS para derrocar a Husein, Kadafi y Bashar? ¡Esas sí fueron invasiones e intervenciones! Y toda causa tiene sus efectos… ¿o no? ¿Pensaban que no iban a haber consecuencias? Hoy EE.UU. y Europa deben tratar humanitariamente a la pobre gente que está migrando ¡por culpa de ellos!

Además, los EE.UU. y Europa tienen que enfrentar hoy un peligrosísimo terrorismo criminal ¡que ellos mismos crearon y fortalecieron! ¿Sabe Usted cuál es el origen de Al Qaeda? Ronald Reagan fundó Al Qaeda en Afganistán en 1981 como un aliado contra la URSS y armó hasta los dientes a Osama bin Laden, dándole millones de dólares, todo ello con ayuda de sus aliados, los terribles dictadores de Arabia Saudí, la familia Saudí o Saudita (ese es el único país que lleva el nombre de la familia que los tiraniza); posteriormente George Bush hijo y sus aliados en Europa invadieron Irak en 2003 (mintiendo criminal y cínicamente sobre supuestas armas nucleares y químicas que se probó que no existían y que Bush lo sabía) y así Bush fortaleció a Al Qaeda y a ISIS… ¡Eso fue después del 9/11! ¡Es increíble que Bush atacara y matara a Sadam Husein, el peor enemigo de Osama bin Laden y Al Qaeda después que éstos atacaron a los EE.UU. el 9/11! ¡Es increíble que liberaran y fortalecieran a los ISIS! ¿No es criminal lo que hicieron? Bush mintió a su propio pueblo en los EE.UU. y al Congreso de la Unión para atacar a Irak; millones de personas fueron y todavía son víctimas de sus actos: estadounidenses, europeos, árabes... ¿no debería estar preso ese criminal? ¿No hizo más daño Bush que Sadam o Kadafi al propio pueblo de los Estados Unidos? 

Esa política intervencionista y bravucona propia de algunos políticos republicanos creó y fortaleció al enemigo más terrible y difícil de combatir para los EE.UU. por sus peculiares características: el terrorismo. Es más fácil combatir a un enemigo visible que cuando ataca trata de matar pero no quiere morir, que a un enemigo "invisible" que no se sabe dónde está ni cuándo, dónde y cómo va a atacar sorpresivamente, y que está dispuesto a morir, es más, no le importa morir. La migración masiva y el fortalecimiento del terrorismo son dos terribles consecuencias de la política internacional más estúpida de la historia, porque fueron situaciones y organizaciones creadas sin necesidad por los gobiernos de naciones que hoy tienen que sufrir las consecuencias junto a otras naciones inocentes. 

¿Podrá tomar conciencia de esta realidad la gente buena y noble que son la mayoría de los estadounidenses y europeos, y sabrán escoger mejor a sus gobernantes en el futuro, y reparar el daño que algunos de sus anteriores gobiernos han causado? ¿Dejarán de seguir engañados ingenuamente  por un falso patrioterismo, por la borrachera de sueños imperiales y delirios de grandeza, alentados por algunos medios masivos de comunicación que se prestan a ello por defender grandes intereses económicos? ¿Dejarán algunos de ver ingenuamente -como los han acostumbrado- a un "comunista" en cada persona que dice la verdad histórica?

El Nuevo Diario (Managua)
1 de junio de 2016
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Otro tema:

¿Salida pacífica para Venezuela?
Una visión de la crisis venezolana desde 
la izquierda democrática

Adolfo Miranda Sáenz
El Nuevo Diario (Managua)



Venezuela vive una crisis de grandes dimensiones. Ni siquiera hay alimentos básicos ni medicinas elementales. Por ejemplo, en el Hospital Clínico –de referencia nacional- a los pacientes hospitalizados han llegado a darles solamente una naranja para desayunar y unas rodajas de mango para cenar, y para las inyecciones los familiares de los pacientes deben llevar las jeringas que solo se consiguen en el mercado negro. Un producto de gran consumo como es la popular cerveza Polar, una industria fiscal que aportaba mucho en impuestos, dejó de producirse por falta de dólares para importar materia prima. Hay inmensas colas para conseguir casi cualquier cosa, incluyendo arroz y frijoles.

¿Cómo se llegó a esto en un país que estaba entre los más grandes productores de petróleo del mundo? ¿Cómo llegó a faltar combustible para las plantas de energía eléctrica que hoy se apagan cuatro horas diarias y escasea la gasolina al punto de racionarla en el país con las reservas petroleras mayores del planeta? Venezuela no sufre una guerra (como Nicaragua durante los 80), tampoco es un país pobre que no tuviera nada valioso que exportar, sino más bien con abundante “oro negro”.

Venezuela tiene un gobierno fallido que se proclama de izquierda y socialista... "Socialismo del Siglo XXI", le llaman. Al fracasar el gobierno venezolano, ¿fracasó la izquierda? ¿fracasó el socialismo? En el mundo hay ciertos tipos de izquierda que fracasaron. El sistema que practicaron los países comunistas en el siglo pasado fracasó, como lo vimos en la ex Unión Soviética y sus satélites. Pero el socialismo practicado por la izquierda democrática de los partidos social-demócratas y social-liberales no fracasó, sino todo lo contrario. Los gobiernos socialistas de Europa y América Latina, como -para poner tan solo algunos ejemplos-  los de Zapatero en España, Tony Blair en el Reino Unido, el actual de François Hollande en Francia, los de Lagos y actualmente Bachelet en Chile, de José Mujica y el actual de Tabaré Vázquez en Uruguay, han sido muy buenos gobiernos. No perfectos -no existe gobierno perfecto- pero sí muy buenos y también gobiernos democráticos sin duda alguna. No se puede atribuir entonces al socialismo o a la izquierda el fracaso de Venezuela. Ni sus vecinos sudamericanos Ecuador y Bolivia, miembros del grupo ALBA, tienen situaciones parecidas. ¿Qué pasó en Venezuela? La única respuesta es que el gobierno venezolano ha tomado decisiones económicas desastrosas, no por ser de izquierda o socialista, sino por incapacidad administrativa, populismo y falta de una concertación imprescindible con el sector empresarial. Está demostrado que sin empresa privada todo sistema fracasa, y que la izquierda socialista y democrática no es incompatible con la libre empresa y las leyes del mercado libre; no destruye al capitalismo, sino que lo regula y modera.

Venezuela es hoy una bomba de tiempo. El pueblo venezolano no soporta más la crisis y aquella gran mayoría que antes respaldó a Chávez y que eligió a Maduro –para entonces ya más reducida- hoy apenas roza un 20% de la población. La reacción de Maduro ha sido confrontativa y represiva en lugar de reconocer los fracasos y enmendarlos.  De esta manera el pueblo no puede ver ninguna solución a sus urgentes problemas a corto ni mediano plazo… ¡y el hambre no tiene paciencia! Chávez respetó la voluntad popular y cuando el pueblo rechazó su proyecto de Constitución en un referendo, supo reconocerlo. Maduro también aceptó el resultado electoral que creó un Poder Legislativo de mayoría opositora, pero se ha negado a respetarlo debidamente y rechaza someterse a un referendo revocatorio donde sea el pueblo quien decida si debe o no continuar gobernando, como la Constitución establece; y si el pueblo revocara su mandato, realizar nuevas elecciones y una transición pacífica y de reconciliación nacional.

Una explosión social de incalculables consecuencias, con un alto costo en vidas humanas, en sangre, dolor y lágrimas, solo se evitaría si Maduro y la oposición aceptan la solución constitucional del referendo, pero sin represión del gobierno ni violencia de ninguno de los grupos. Quizá mediadores como los ex presidentes demócratas de izquierda Zapatero (España) y Torrijos (Panamá), y el centrista Leonel Fernández (República Dominicana), logren que Maduro y los dirigentes opositores así lo acuerden. Que nadie actúe con la locura justamente criticada por el respetable ex presidente socialista de Uruguay, José Mujica (de quien el Papa Francisco dijo: "es un hombre sabio"), cuyo canciller fuera el actual Secretario General de la OEA –también de izquierda- Luis Almagro, cuya capacidad debería aprovecharse sin descalificaciones absurdas porque desde su cargo puede realizar provechosas gestiones para lograr una solución pacífica para Venezuela, que pasaría necesariamente por un cambio de gobierno (pues sabemos el previsible resultado del referendo revocatorio y de las nuevas elecciones), pero por la vía constitucional y en un ambiente de reconciliación y unidad nacional, donde no se reviertan las conquistas sociales razonables y sostenibles, y el chavismo pueda ejercer una oposición libre, pero pacífica, moderada y sensata, dentro del sistema y los cauces democráticos. 

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Otro tema:
Qué dijo el Papa sobre los divorciados vueltos a casar

Adolfo Miranda Sáenz
Una versión resumida se publicó en
El Nuevo Diario (Managua)
23 de abril de 2016





La Iglesia Católica enseña la indisolubilidad del matrimonio “hasta que la muerte los separe”, pero no excomulga  a nadie por divorciarse y casarse de nuevo civilmente. Sin embargo, aunque no estén excomulgados, vivir en una segunda unión es considerado como una situación irregular, o sea que implica una situación objetiva de pecado. Pero el Papa Francisco ha recordado que la Iglesia Católica distingue diferentes grados en la culpa subjetiva que tiene cada persona en relación a los pecados, culpa que por diferentes factores pudiera estar atenuada. La norma de la Iglesia es “no estar en pecado grave” para recibir la Santa Comunión, pero el Papa pide discernir pastoralmente si en algunos casos las personas en situación irregular, como los divorciados y vueltos a casar, no tienen culpa grave de estar en tal situación y por consiguiente no estarían en pecado mortal.

Dentro de la comunidad católica ha habido costumbres y personas que actuaron con crueldad hacia esas personas. Las costumbres en algunos casos fueron más allá de la norma, y de manera puritana e inmisericorde durante mucho tiempo algunos actuaron como nunca lo hubiese hecho Jesucristo, y trataron a esos hermanos como personas indignas de acercarse a los templos, participar de la vida de la Iglesia e incluso hasta se llegó a negarles la amistad.

Hoy el Papa Francisco, de acuerdo a lo recomendado por los obispos en el Sínodo sobre la Familia, ha puesto las cosas en su lugar actuando con la misericordia con la que el mismo Cristo actuaría. En su Exhortación Apostólica Postsinodal “La alegría del amor” el Papa presenta una amplia visión sobre la familia, su realidad actual, sus desafíos, su vocación, el amor fecundo dentro del matrimonio, las crisis, angustias y dificultades, el noviazgo, los hijos, la homosexualidad… entre muchos temas importantes. Pero donde más expectativas se han creado es en el tema de los divorciados vueltos a casar.

El Papa ha destacado la indisolubilidad del matrimonio, aunque nos recuerda que solo es indisoluble un matrimonio válido, ya que existen casos de nulidad en que por diversas razones un matrimonio nunca existió, fue nulo. La Iglesia hoy tramita más fluidamente las declaraciones de nulidad. Pero en caso de matrimonios válidos que por diversas razones terminaron en divorcio, el Papa llama a actuar con la misericordia de Jesús en el trato a los divorciados vueltos a casar civilmente. Llama a recibirlos en la Iglesia con amor y respeto como miembros de la comunidad cristiana, con derecho a participar en las celebraciones e incluso realizar algunas tareas dentro de las parroquias. Recibirlos como familia: juntos padre, madre e hijos, insistiendo en que no están excomulgados.

Sobre si pueden o no comulgar, el Papa llama a practicar una pastoral misericordiosa y al mismo tiempo responsable, cuidadosa. El Santo Padre no dice: Sí, pueden comulgar. Tampoco dice: No, no pueden comulgar. Recuerda que hay una norma general que dice: No pueden comulgar los que estén en pecado mortal. El Papa Francisco no dicta una nueva norma, pero saca a luz otra disposición muy clara de la Iglesia que en estos casos se solía pasar por alto, como si no existiese: que pueden existir causas que atenúen o supriman la culpa de una persona por un pecado que implique una acción u omisión grave, pero de la cual la persona pudiera no tener culpa grave; y tomado eso en cuenta llama a los obispos y sacerdotes a un discernimiento en cada caso particular, que tenga en cuenta que las consecuencias o efectos de cualquier norma no necesariamente deben ser siempre las mismas pues el grado de responsabilidad no es igual en todos los casos. Tampoco en lo referente a la disciplina sacramental, puesto que el discernimiento puede reconocer que en una situación particular no hay culpa grave. Nos recuerda el Papa Francisco que el Catecismo de la Iglesia Católica aprobado por San Juan Pablo II y redactado bajo la dirección de quien después llegó a ser Benedicto XVI, expresa de una manera contundente: “La imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas e incluso suprimidas a causa de la ignorancia, la inadvertencia, la violencia, el temor, los hábitos, los afectos desordenados y otros factores psíquicos o sociales.” El Papa llama a los obispos y sacerdotes a discernir con las personas en situación irregular si en su caso concreto hay factores (como podrían ser factores psíquicos o sociales) que inciden en que su culpa sea una culpabilidad atenuada por tales factores (el Santo Padre menciona varios ejemplos). En esos casos la persona no estaría en “pecado grave”. Si no están excomulgados ni están en situación de pecado mortal, nada les impediría acercarse al sacramento de la reconciliación y recibir la Santa Comunión. (Aunque quizá, pienso yo, habrán casos en que convendría que inicialmente comulgaran en privado para no escandalizar a “los débiles en la fe” que menciona San Pablo en Romanos 14).

El Santo Padre ha dirigido su Exhortación Apostólica “La alegría del amor” también a nosotros los laicos. Como laico católico la he recibido con alegría y entusiasmo por estas orientaciones de misericordia y justicia para tantos hermanos y hermanas que están en esa situación. La recibo con respeto y fidelidad al magisterio del Papa que me parece haber hablado muy claro sobre el tema sin dejar dudas, y así, con especial cuidado de ser absolutamente objetivo y apegado al texto del Papa, como periodista católico hago estos comentarios que no tienen más valor  que las que puede tener un artículo periodístico. Corresponde únicamente a los obispos, en uso del magisterio a ellos confiado, de acuerdo a su discernimiento y autoridad, dar a los sacerdotes y fieles en cada diócesis las orientaciones sobre las acciones pastorales concretas según la exhortación del Papa Francisco. Estemos, pues, atentos y receptivos al magisterio de nuestros obispos.


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ALGUNOS TEMAS DE 
PERMANENTE ACTUALIDAD:

¿Un socialismo o
diversos socialismos?

Adolfo Miranda Sáenz
El Nuevo Diario (Managua)
1 de marzo de 2016

A veces se puede pensar en el "socialismo" o en la "izquierda" como un tipo específico de ideología política, social y económica, identificándola con el tipo de socialismo o de izquierda que conocemos mejor. Pero en realidad no existe solo un socialismo ni solo una izquierda, sino una variedad donde las diferencias entre uno y otro pueden ser tan grandes como las diferencias que hay entre Fidel Castro y Bill Clinton. En la izquierda del espectro político existen diferentes socialismos, diferentes sistemas sociales y económicos distintos entre sí, pero que tienen en común defender algún tipo de intervención de parte del Estado en la economía y en el sistema social para brindar o facilitar el acceso a los servicios básicos como salud, educación o seguridad social, y regular las relaciones entre empleadores y empleados para evitar abusos e injusticias. Todos se oponen, aunque de diferentes maneras, al liberalismo clásico y al neo-liberalismo que hoy sustentan los partidos conservadores, o sea la derecha política que defiende que la economía y los servicios sociales como educación, salud o seguridad social, deben estar en manos privadas, rigiéndose todo, incluyendo las relaciones laborales, únicamente por las leyes del mercado, sin intervención del Estado.

La diferencia entre los distintos tipos de socialismo está en cómo combinan la intervención del Estado con la propiedad privada y el libre mercado. Entre más intervención estatal promueven, se ubican más a la izquierda. Pero se diferencian también en la forma de organización política, que va desde el sistema comunista de partido único que controla todo mediante una dictadura, hasta la democracia liberal practicada por los social demócratas y los social liberales, con amplias libertades, pluralismo y elecciones libres, división e independencia de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y una oposición que puede actuar como minoría representada, escuchada y no excluida, con derecho a aspirar a convertirse en mayoría y llegar a gobernar.

El comunismo marxista-leninista defiende un socialismo donde el Estado, por medio de un partido único, ejerce el control total de la actividad económica y de la vida social y
política, es el propietario de todos los bienes de producción y planifica toda la economía decidiendo qué, cuánto y cómo producir, y la forma en que los bienes y servicios llegan a la población. No existe mercado libre y se implanta la dictadura del partido único. El comunismo pretende acabar con el sistema capitalista de libre empresa. Un ejemplo de gobierno comunista es el que encabezó Fidel Castro en Cuba y hoy continúa su hermano Raúl Castro.

En cambio, la social democracia pretende eliminar los excesos del capitalismo sin acabar con el mismo. Defiende la empresa privada y el libre mercado, pero con algunas regulaciones a la economía y los servicios sociales, los
cuales considera responsabilidad del Estado, estableciendo normas e impuestos para una distribución justa de las ganancias entre los propietarios, los trabajadores y el Estado que debe garantizar los servicios de salud, educación, pensiones y demás servicios sociales que conduzcan a un “Estado de bienestar”. Defiende la armonía entre capital y trabajo, las libertades públicas y la democracia. Es una izquierda moderada. Ejemplos de gobiernos social demócratas son muchos de los gobiernos democráticos que han habido y hay actualmente en Europa, como el de Francois Miterrand y hoy Francois Hollande en Francia, Gerhard Schroder en Alemania, o Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero en España.
También existe el social liberalismo, el cual surge de la evolución del liberalismo clásico sustentando los grandes principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, pero considerando que los pobres y marginados, debido a su situación socioeconómica, no tienen
verdaderamente libertad para decidir ni igualdad de oportunidades en una economía libre si el Estado no interviene para facilitarles el acceso a los bienes y servicios básicos que no pueden obtener solo con las leyes del mercado. Consideran que la fraternidad solo es posible con justicia social. Defienden la democracia y la libertad. Comparten muchos principios con la social democracia y es también una izquierda moderada o centro-izquierda. Ejemplos de social liberalismo han sido los gobiernos laboristas de Inglaterra (Reino Unido) como el de Tony Blair o el de Gordon Brown, o los del Partido Demócrata de los EEUU, empezando por Franklin D. Rooselvet que aplicando el social liberalismo logró salvar a los EEUU de la "Gran Depresión", y posteriormente otros gobiernos de presidentes demócratas como John F. Kennedy o Bill Clinton.

En cuanto al “socialismo del siglo XXI”, es difícil definirlo. En 1996 Heinz Dieterich Steffan (sociólogo alemán) lo mencionó por primera vez, pero sin definirlo conclusivamente. Hugo Chávez lo

retomó diciendo que “se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad”, pero sin explicar cómo se aplican estos conceptos generales concretamente en la práctica económica y en la vida social. En Latinoamerica algunos gobiernos afirman asumirlo, pero su implementación difiere entre uno y otro país tanto económica como políticamente sin seguir una línea ideológicamente definida. Un ejemplo de gobierno "socialista del siglo XXI" es, obviamente, el de Chávez en Venezuela, actualmente encabezado por Nicolás Maduro. Recientemente Heinz Dieterich Steffan ha dicho que el "socialismo del siglo XXI" debe mantener "una constante reformulación"; afirmación que nos aleja aún más de la posibilidad de tener una definición clara del mismo.
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Otro tema:

En Nicaragua: 
Errores estratégicos de la oposición


Adolfo Miranda Sáenz
 Una versión corta de este artículo
fue publicado en El Nuevo Diario (Managua)
2 de febrero de 2016



Para hacer política con éxito se deben usar herramientas científicas en el diseño de buenas estrategias. Herramientas tales como discusiones focales, análisis de marketing o encuestas, diseñando campañas con visión realista, con los pies en la tierra, practicando la realpolitik a partir de conocer bien el pensamiento de los ciudadanos. Pero en Nicaragua los políticos de oposición cometen el error de menospreciar  estas herramientas y hacer cosas contraproducentes ignorando lo que las encuestas revelan. La última encuesta de M&R muestra un abismo entre lo que dicen y hacen los opositores y lo que piensa la mayoría de los ciudadanos. Aunque los opositores tuviesen razón en sus planteamientos y la mayoría de los ciudadanos estuvieran equivocados (que no es el caso analizar ahora), obviamente la estrategia (si es que hay alguna) ha sido equivocada. La estrepitosa baja de simpatizantes tiene otras causas más allá de las divisiones entre liberales.

Hay que decirlo: El Frente Sandinista ha seguido una buena estrategia política (no sé quiénes serán sus estrategas y asesores pero su estrategia es buena) y se han ganado a la mayoría de la gente, sobre todo a las generaciones jóvenes y de clase media para abajo… ¡que son la mayoría! Mientras la oposición se ha quedado practicando una política desfasada, de los años 80. Por otra parte, los empresarios, en otros tiempos llamados "capitalistas explotadores", perseguidos, confiscados... hoy inteligentemente han dejado de ver hacia el pasado y mirando hacia el futuro dialogan y negocian con el gobierno y logran un mejor ambiente para el desarrollo de la empresa privada (aunque todavía subsisten y preocupan situaciones, escollos y problemas por resolver). 

Pero veamos la situación de la oposición política: El principal discurso o bandera de los opositores es que “el gobierno sandinista es una dictadura antidemocrática”. Pero el 52% del 8% que dice simpatizar con los partidos de oposición, y el 87% del 37.6% de independientes (que no tienen simpatía por ningún partido en particular), consideran que en Nicaragua hay democracia, libertad de expresión, de movilización política y de votar sin presiones. El 68% del total de ciudadanos considera que la democracia se ha fortalecido en los últimos cinco años y 82.4% se siente satisfecho con ella.

La oposición dice que la situación económica empeora, pero el 46.9% de la gente dice que comparada con la de hace un año su situación es igual y 38.4% asegura que es mejor. Solo el 14.4% dice que ha empeorado. Los partidos opositores manejan una crítica permanente contra los programas sociales del gobierno, pero 44.5% de la población dice haberse beneficiado de ellos. Entre los beneficiados el 58% no son simpatizantes del Frente Sandinista, sino de los partidos de oposición o independientes. Los partidos rechazan el diálogo y la negociación demonizando la palabra “pacto”, apostando a la confrontación; en cambio el 85% del pueblo les demanda contribuir con la estabilidad, dialogar y negociar con el gobierno.

Los políticos opositores critican al empresariado y particularmente al COSEP por dialogar y negociar con el gobierno y llaman a los empresarios “colaboracionistas y pactistas que velan por sus intereses y no por el país”, mientras el 80.4% de los ciudadanos los considera la principal base del desarrollo económico; el 82% ve con agrado el diálogo Gobierno-Empresarios; el 62.2% ve en ese diálogo la posibilidad de facilitar la creación de empleos y el 54.7% considera que el propósito del mismo es alcanzar el bienestar de la población y la prosperidad del país. Hay muchos otros indicadores de que el discurso de la oposición va por un lado y el pensamiento de la gente va por otro. Por ejemplo, la gran mayoría confía en la policía y en el ejército; o sea, lo contrario al discurso opositor. ¿Cómo va a ganar simpatías una oposición que piensa todo lo contrario de lo que piensa la inmensa mayoría de los ciudadanos del país? Aunque esa mayoría estuviera equivocada, no es atacándola como se van a ganar simpatías, adeptos o –en su momento- votos. ¡La oposición tiene una pésima "estrategia"!

Ingenuamente algunos todavía no creen en las encuestas, menos en que Daniel Ortega tenga una simpatía del 71%. Algunos opositores siguen creyendo ser la mayoría –a pesar de todo- asegurando que la mayoría piensa como ellos porque así lo escuchan de personas de su propio entorno o se guían por lo que publica un diario opositor que llega solo a un reducido segmento de la población. ¿Cuántos compran un periódico en Nicaragua? ¡Menos del 1%! ¡Y otro porcentaje, menor al 1%,  leerá un periódico online!

Cuando tres diferentes firmas encuestadoras como M&R, CID-GALLUP y BORGE Y ASOCIADOS, coinciden en lo mismo con diferencias pequeñas de +/- 5% durante varios años seguidos, ¡hay que creerle a esas encuestas! Si la “estrategia” de la oposición continúa siendo la de cerrar los ojos, negar la realidad y dedicarse solo a “cantarle complacencias” o “endulzarle los oídos” a los ya convencidos opositores, no van a pasar de ahí; la oposición seguirá reducida a la misma pequeña minoría ficticiamente abultada por ciertos medios.

Algunos piensan y actúan políticamente como si estuviéramos en los años 80, pero 25 años después muchas cosas han cambiado y hay que ser realistas; hoy estamos ante situaciones diferentes que requieren una visión y acciones diferentes. La  oposición debe oír a ese 85% del pueblo que en las encuestas les demanda contribuir con la estabilidad, dialogar y negociar con el gobierno. Ese debe ser el primer paso en una nueva estrategia si quieren recuperar la credibilidad y confianza de la gente, sobre todo de la gente joven y de medianos recursos para abajo que son la inmensa mayoría, y así ganar nuevos seguidores y crecer poco a poco. La oposición no debería actuar hoy con el discurso de los 80 pues así se queda estancada en el pasado. Ni siquiera con el discurso de hace diez años... ¡lo pasado ya pasó y hay que mirar hacia adelante! Debería practicar la realpolitik actuando en la política como hoy los empresarios lo hacen en lo económico, y lo hacen con éxito. Sin dejarse chantajear por pequeños grupos de resentidos ex sandinistas que no suman ni el 0.3% (aunque hacen mucha bulla), ya sean de un partido o de algunas ONGs, que más que lucha cívica quieren pasarle cuentas a sus ex compañeros sandinistas de los que ahora son disidentes. Ni dejarse chantajear tampoco por medios de comunicación que esgrimen argumentos de los años 60, 70 y 80, cuando con sus editoriales dictaban la política opositora en este país. Ahora son otros tiempos y eso hay que saberlo entender. Es momento de crear una estrategia científica de oposición que primero pasa por presentarse como factor de estabilidad nacional, partidarios del diálogo y dispuestos a la negociación política, que es lo que las grandes mayorías del pueblo de Nicaragua le están pidiendo que hagan... ¡Háganlo, pues!

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Otro tema


El liberalismo:
¿De derecha o de izquierda?

Adolfo Miranda Sáenz



Bandera histórica del liberalismo en Nicaragua

Empiezo aclarando que cuando hablo de Liberalismo me refiero a la ideología política nacida en Francia contra los abusos de la corona y la nobleza con el grito de ¡LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD! y en Inglaterra contra la explotación industrial. El liberalismo que evolucionó a un liberalismo social o social liberalismo, de izquierda o centro-izquierda. El social liberalismo que hoy poco se diferencia de la social democracia. El liberalismo que proclama la libertad pero reconoce que ésta no puede ser real donde hay pobreza, pues los pobres no pueden decidir libremente porque su pobreza los hace vulnerables a la manipulación y aún a la extorsión. El liberalismo que tuvo que abandonar el "dejar hacer, dejar pasar" y la defensa del "estado policía" pues no puede haber fraternidad sin solidaridad social, y la solidaridad no es posible sin que el Estado intervenga para resolver lo que el mercado no puede por sí solo: garantizar a todos al menos lo mínimo necesario para una vida digna. Por lo tanto, no hablo de "neo-liberalismo" ni de "liberalismo clásico" (que era bueno en el siglo XIX, no hoy). ¡Hablo del auténtico liberalismo revolucionario, avanzado, actual, de izquierda, tal como nació!

Hablar de izquierdas y derechas me parece oportuno porque en Nicaragua mucha gente anda confundida simplificando las cosas de una manera totalmente equivocada, creyendo que izquierda es solamente el gobierno sandinista, el ALBA y todo lo que en el mundo no esté alineado con los Estados Unidos; y derecha es toda oposición al gobierno, los liberales de todas las tendencias, y todo lo alineado a la política de Estados Unidos. Además, creen que toda izquierda es comunista y anti democrática, y que todo capitalismo es de derecha y democrático. ¡Por supuesto que no es así!

Aclaremos que hay muchos tipos diferentes de izquierda y de derecha. La izquierda puede ser comunista, socialista, socialdemócrata o liberal (social liberal). Un comunista y un social liberal son ambos de izquierda, pero hay grandes diferencias entre ellos. En la derecha hay nazis, fascistas, socialcristianos y conservadores. Entre un fascista y un conservador también hay grandes diferencias, aunque ambos sean de derecha. En EE.UU. hay un partido de izquierda (entre social liberal y social demócrata) que es el Partido Demócrata, y uno de derecha (conservador) que es el Partido Republicano. En Nicaragua el liberalismo históricamente ha sido un social liberalismo de centro-izquierda desde sus inicios. Y sobre las dictaduras, se dan dictaduras de izquierda -como en Cuba- y de derecha -como la de Pinochet en Chile-.

La izquierda promueve los cambios sociales, está a favor de controles al mercado e impone impuestos más altos a los más ricos. La derecha quiere conservar el status quo, defiende una moral tradicionalista, favorece a los grandes empresarios. Pero creo que la principal clave para distinguir izquierdas y derechas está en lo que se piense sobre el papel del Estado. La izquierda promueve una mayor intervención del Estado, pero varía desde el comunismo que propone una economía totalmente controlada por el Estado, hasta el social liberalismo que promueve el mercado libre, la propiedad privada y el capitalismo, pero con una moderada intervención del Estado para garantizar los servicios básicos a la población, como educación, salud y seguridad social.

Si nos fijamos en la historia de Nicaragua, nuestros gobiernos liberales han actuado siempre como social liberales de izquierda moderada, interviniendo el Estado en la educación pública gratuita, servicios de salud, el Seguro Social, las prestaciones del Código del Trabajo, etc., avanzando en conquistas sociales desde el siglo XIX.

En cambio, la derecha promueve que el Estado no intervenga en la economía, que se deje en manos del mercado únicamente, y que todo servicio (incluyendo educación y salud) sea privado. Entre menos intervención del Estado se promueva, más de derecha se es. (Esto se presta a una confusión con el liberalismo pues la no intervención del Estado fue una vieja doctrina del liberalismo clásico retomada hoy por el neo-liberalismo; pero el liberalismo clásico evolucionó al social liberalismo que promueve la intervención moderada del Estado, al comprobar que es necesaria para el pueblo).


Lamentablemente en Nicaragua el Partido Liberal Independiente, PLI, -durante 70 años de izquierda- abandonó sus principios social liberales convirtiéndose en un partido de derecha totalmente. Como liberal constitucionalista espero que el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, del que soy de la generación fundadora, nunca abandone los principios social liberales de centro-izquierda que nos legaron nuestros próceres del liberalismo histórico, Jerez, Zelaya y Madriz. Que sea un partido para todos, pero que defienda principalmente los intereses de los pobres y la clase media. Eso no es ningún obstáculo para avanzar en alianza con otros partidos y grupos de centro, sean centro-izquierda o centro-derecha.

Izquierda                                 Centro                                    Derecha
  Comunistas                                                              Fascistas
         Socialistas                                                 Neo Liberales y Ultra Conservadores
                 Social Demócratas                    Conservadores Tradicionalistas
                          Social Liberales        Conservadores Moderados y Social Cristianos

Históricamente el liberalismo en Nicaragua ha sido el Social Liberalismo de izquierda moderada o centro-izquierda. Modernamente -en todo el mundo- los Social Liberales mantienen afinidades y alianzas en la izquierda con los Social Demócratas, y en el centro con los Conservadores Moderados y Socialcristianos.
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