4 feb. 2014

¡DE ACTUALIDAD! Los artículos de opinión más recientes

¿Salida pacífica para Venezuela?

Una visión de la crisis venezolana desde 
la izquierda democrática

Adolfo Miranda Sáenz
El Nuevo Diario (Managua)



Venezuela vive una crisis de grandes dimensiones. Ni siquiera hay alimentos básicos ni medicinas elementales. Por ejemplo, en el Hospital Clínico –de referencia nacional- a los pacientes hospitalizados han llegado a darles solamente una naranja para desayunar y unas rodajas de mango para cenar, y para las inyecciones los familiares de los pacientes deben llevar las jeringas que solo se consiguen en el mercado negro. Un producto de gran consumo como es la popular cerveza Polar, una industria fiscal que aportaba mucho en impuestos, dejó de producirse por falta de dólares para importar materia prima. Hay inmensas colas para conseguir casi cualquier cosa, incluyendo arroz y frijoles.

¿Cómo se llegó a esto en un país que estaba entre los más grandes productores de petróleo del mundo? ¿Cómo llegó a faltar combustible para las plantas de energía eléctrica que hoy se apagan cuatro horas diarias y escasea la gasolina al punto de racionarla en el país con las reservas petroleras mayores del planeta? Venezuela no sufre una guerra (como Nicaragua durante los 80), tampoco es un país pobre que no tuviera nada valioso que exportar, sino más bien con abundante “oro negro”.

Venezuela tiene un gobierno fallido que se proclama de izquierda y socialista... "Socialismo del Siglo XXI", le llaman. Al fracasar el gobierno venezolano, ¿fracasó la izquierda? ¿fracasó el socialismo? En el mundo hay ciertos tipos de izquierda que fracasaron. El sistema que practicaron los países comunistas en el siglo pasado fracasó, como lo vimos en la ex Unión Soviética y sus satélites. Pero el socialismo practicado por la izquierda democrática de los partidos social-demócratas y social-liberales no fracasó, sino todo lo contrario. Los gobiernos socialistas de Europa y América Latina, como -para poner tan solo algunos ejemplos-  los de Zapatero en España, Tony Blair en el Reino Unido, el actual de François Hollande en Francia, los de Lagos y actualmente Bachelet en Chile, de José Mujica y el actual de Tabaré Vázquez en Uruguay, han sido muy buenos gobiernos. No perfectos -no existe gobierno perfecto- pero sí muy buenos y también gobiernos democráticos sin duda alguna. No se puede atribuir entonces al socialismo o a la izquierda el fracaso de Venezuela. Ni sus vecinos sudamericanos Ecuador y Bolivia, miembros del grupo ALBA, tienen situaciones parecidas. ¿Qué pasó en Venezuela? La única respuesta es que el gobierno venezolano ha tomado decisiones económicas desastrosas, no por ser de izquierda o socialista, sino por incapacidad administrativa, populismo y falta de una concertación imprescindible con el sector empresarial. Está demostrado que sin empresa privada todo sistema fracasa, y que la izquierda socialista y democrática no es incompatible con la libre empresa y las leyes del mercado libre; no destruye al capitalismo, sino que lo regula y modera.

Venezuela es hoy una bomba de tiempo. El pueblo venezolano no soporta más la crisis y aquella gran mayoría que antes respaldó a Chávez y que eligió a Maduro –para entonces ya más reducida- hoy apenas roza un 20% de la población. La reacción de Maduro ha sido confrontativa y represiva en lugar de reconocer los fracasos y enmendarlos.  De esta manera el pueblo no puede ver ninguna solución a sus urgentes problemas a corto ni mediano plazo… ¡y el hambre no tiene paciencia! Chávez respetó la voluntad popular y cuando el pueblo rechazó su proyecto de Constitución en un referendo, supo reconocerlo. Maduro también aceptó el resultado electoral que creó un Poder Legislativo de mayoría opositora, pero se ha negado a respetarlo debidamente y rechaza someterse a un referendo revocatorio donde sea el pueblo quien decida si debe o no continuar gobernando, como la Constitución establece; y si el pueblo revocara su mandato, realizar nuevas elecciones y una transición pacífica y de reconciliación nacional.

Una explosión social de incalculables consecuencias, con un alto costo en vidas humanas, en sangre, dolor y lágrimas, solo se evitaría si Maduro y la oposición aceptan la solución constitucional del referendo, pero sin represión del gobierno ni violencia de ninguno de los grupos. Quizá mediadores como los ex presidentes demócratas de izquierda Zapatero (España) y Torrijos (Panamá), y el centrista Leonel Fernández (República Dominicana), logren que Maduro y los dirigentes opositores así lo acuerden. Que nadie actúe con la locura justamente criticada por el respetable ex presidente socialista de Uruguay, José Mujica (de quien el Papa Francisco dijo: "es un hombre sabio"), cuyo canciller fuera el actual Secretario General de la OEA –también de izquierda- Luis Almagro, cuya capacidad debería aprovecharse sin descalificaciones absurdas porque desde su cargo puede realizar provechosas gestiones para lograr una solución pacífica para Venezuela, que pasaría necesariamente por un cambio de gobierno (pues sabemos el previsible resultado del referendo revocatorio y de las nuevas elecciones), pero por la vía constitucional y en un ambiente de reconciliación y unidad nacional, donde no se reviertan las conquistas sociales razonables y sostenibles, y el chavismo pueda ejercer una oposición libre, pero pacífica, moderada y sensata, dentro del sistema y los cauces democráticos. 

____________________________________________________
Otro tema:
El legado de Obama
Uno de los mejores presidentes en la historia de los Estados Unidos, aunque despierte hoy sentimientos polarizados entre el amor y el odio. ¿Qué cosas destacaron de su paso por La Casa Blanca?



 Adolfo Miranda Sáenz
El Nuevo Diario (Managua)
17 de mayo de 2016

El presidente Barack Obama será recordado como uno de los mejores presidentes en la historia de los Estados Unidos, aunque despierte hoy sentimientos polarizados entre el amor y el odio. Algunos lo odian simplemente por ser negro, principalmente los llamados WASP (white, anglo-saxon, protestant) y los red-nek, WAPS y red-nek son descendientes o nuevos inmigrantes de la misma raza y cultura de los primeros colonizadores del Noreste de EE.UU. que luego se extendieron por todo el país y que hoy se creen los únicos dueños de aquella nación; más algunos cuantos hispanos –sobre todo entre los que por no ser negros, asiáticos, ni tener rasgos indígenas desearían ser WASP y piensan y actúan como ellos o como rednek-. Otros odian a Obama por su política social, sobre todo por el Obamacare; por su política internacional o por su posición a favor del matrimonio gay y la libertad de decidir sobre el aborto (que no comparto, pero no por eso dejo de simpatizar con él en lo demás).

Por las mismas razones que unos lo odian, otros lo admiran. El primer presidente negro de EE.UU. es un símbolo de la igualdad de derechos que –siendo todavía relativa- ha costado y sigue costando mucha sangre y lágrimas. Sus ideas de izquierda social-liberales han captado las simpatías de los jóvenes progresistas, de las mujeres que luchan por sus derechos, de los homosexuales que han sufrido tanta discriminación, de las minorías étnicas, de los inmigrantes, de la mayoría de personas de las clases media y baja, de millones de estadounidenses de mentalidad abierta e ideas avanzadas.

Obama sacó a los EE.UU. de la terrible crisis económica que dejó la administración republicana con George W. Bush a la cabeza. Hoy todos los índices económicos son mucho mejores. Con el Obamacare logró que más de veinte millones de adultos ya no tengan que preocuparse por quedar en la quiebra cuando se enfermen, o por perder la atención de su salud y la de su familia cuando cambien de empleo, o por tener que acudir a la caridad o a las trampas para obtener atención médica. Hoy por primera vez los EE.UU. tienen un sistema de salud decente, aunque no está todavía al nivel de la atención universal de salud que tienen los países más desarrollados de Europa, Japón, Corea del Norte, Australia, Nueva Zelanda o Canadá. Obama promovió la calidad de la educación gratuita hasta la secundaria y las oportunidades crediticias para entrar a la universidad a jóvenes no ricos. Mejorar y ampliar la educación pública gratuita ha sido algo prioritario para Obama como buen presidente demócrata (contrastando con las propuestas republicanas como la de sus dos contrincantes electorales, McCain y Romney: cerrar escuelas públicas y en cambio dar certificados de “abono a impuestos” a los padres de familia para subsidiar “una parte del costo” de enviar a sus hijos a las escuelas privadas).

Obama cambió notablemente la política exterior, desde las absurdas ambiciones imperialistas que prevalecían hasta finalizar el período de su antecesor George W. Bush, y que han sostenido los llamados “halcones” del Partido Republicano –las que por cierto fueron catastróficas para EE.UU., y por supuesto también afectaron a todo el mundo- hacia una política que hoy responde mejor, de manera realista, a los intereses legítimos de ese gran país, estableciendo que EE.UU debe intervenir en otras naciones únicamente en casos extremos, cuando no haya otra salida, contando con una amplia aprobación internacional –de ser posible de la ONU- y siempre como parte de coaliciones internacionales. El único error de Obama fue apoyar a algunas potencias europeas en el conflicto de Libia y a la oposición en Siria, sin medir las consecuencias favorables a Al Qaeda e ISIS; error cometido quizá por la presión de los gobiernos europeos aliados de EE.UU. y la mayoría republicana en el Congreso; aunque en ninguno de los casos envió tropas. En cambio, logró un inteligente acuerdo con Irán sobre el uso de la energía atómica solo para fines pacíficos, con el consenso de todo el planeta a excepción de Israel. Así logró no solo parar la carrera nuclear de Irán y evitar toda posibilidad de que construya armas atómicas, sino reducir –aunque fuera en parte- la influencia judía en la política estadounidense, una de las causas principales del estancamiento del proceso de paz en el Medio Oriente.

Sobre la normalización de relaciones con Cuba dio un paso histórico y necesario aceptando la iniciativa y la mediación del Papa Francisco (que actuó conforme los deseos de Benedicto XVI y San Juan Pablo II que ya antes habían condenado el famoso embargo; Juan Pablo II dijo: “Cuba debe abrirse al mundo y el mundo debe abrirse a Cuba”). La normalización de relaciones con Cuba que propició el Santo Padre y que ha iniciado Obama es fuertemente apoyada por todo el mundo, incluyendo la amplia mayoría de estadounidenses.

Todo esto es parte del legado de Barack Obama, un gran presidente que tiene un índice de popularidad positivo en la recta final de su mandato, y que asegura la continuación de la era demócrata con Hillary Clinton, lo cual presagia que EE.UU. continuará avanzando por el buen camino, como los emprendidos en sus momentos por F. D. Roosevelt, J. F. Kennedy y Bill Clinton, para bienestar y prosperidad del noble pueblo de esa bella y gran nación, y para la paz y tranquilidad del mundo.

____________________________________________________
Otro tema:
El horrible mundo
de millones de niños

Datos escalofriantes. Ninguna persona con sensibilidad humana podría quedar indiferente al conocer esta realidad.


Adolfo Miranda Sáenz
El Nuevo Diario (Managua)
10 de mayo de 2016


Si las cosas no cambian sustancialmente, este mundo inhumano y no solidario seguirá siendo horrible para millones de niños y niñas. Veamos algunos ejemplos:

--IRAK Y SIRIA: Se libran feroces combates entre los ejércitos de estos países y los ISIS. Una guerra horrorosa que obliga a huidas masivas para refugiarse en otras naciones. En Irak y sobre todo en Siria miles de niños mueren destrozados por bombas y balas, o de hambre, frío, o ahogados en el mar.

--AFGANISTÁN: Tras un siglo de guerras e invasiones extranjeras, este país sufre graves secuelas. Un país destrozado dónde las oportunidades de trabajo son muy escasas y reina la pobreza extrema. La mayoría de la población no cubre ninguna de sus necesidades básicas, incluyendo alimentación, salud y educación elemental. Se ven millares de niños ambulando de un lado para otro buscando –como perritos- en la basura de las calles algún alimento.

--PAQUISTÁN: Niños de apenas 4 a 6 años son explotados como “trabajadores baratos”. Por ejemplo, en fábricas de ladrillos caminan descalzos sobre ladrillos calientes para darles vuelta y que se sequen más rápidamente al sol. Por su poco peso no deforman los ladrillos sobre los que caminan.

--ÁFRICA: Los niños son utilizados en distintas guerras y guerrillas. Cientos de miles de niños y niñas son reclutados por un plato de mala comida desde los 9 ó 10 años por los ejércitos y grupos armados. La mayoría son arrancados de sus madres y obligados a trabajar como soldados, espías o esclavas sexuales. 

--LIBIA: Este fue un país que dejó de serlo. Después de Kadafi existe un caos total, anarquía absoluta y combates entre diferentes grupos, sin un gobierno que realmente gobierne. Mueren diariamente decenas de niños, incluso bebés, por balazos o por hambre.

--BRASIL: Al menos cinco millones de niños duermen en las calles brasileñas  abandonados a su suerte, son presas fáciles para las mafias e introducidos en el mundo de la prostitución y las drogas.

--CENTROAMÉRICA: Niños, adultos y zopilotes se disputan para su subsistencia los restos de la hedionda basura que se encuentra en los basureros municipales. Los niños revisan toda clase de basura para encontrar cualquier cosa que pueda ser comida o vendida. Otros no van a la escuela por ayudarles a sus padres en el trabajo agropecuario. En las ciudades son alquilados para mendigar dinero en las calles, que entregan al criminal explotador que los vigila desde un punto cercano. Niñas desde 11 años en la entrada de burdeles están a la espera de clientes, generalmente obligadas por sus familias a prostituirse para llevar a casa algo de dinero. En El Salvador y Honduras, sobre todo, los que sobrevivan pronto integrarán las pandillas o maras.

Los anteriores son tan solo algunos ejemplos. Existen en todo el mundo niños sufriendo por la explotación, la injusticia social, la guerra, la pobreza, el odio, la crueldad, los abusos, el abandono, la falta de amor, la indiferencia. Hasta en los países más ricos y desarrollados hay niños abusados sexualmente, niños maltratados y niños abandonados.

Datos de la UNICEF revelan que millones de niños y niñas son víctimas de la explotación sexual y cada año más de un millón doscientos mil niños son víctimas del tráfico y venta, un buen número de ellos para literalmente “destazarlos” y vender sus órganos para trasplantes. La Organización Mundial de la Salud estima que existen más de 100 millones de niños viviendo en las calles del mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo más de 250 millones de niños trabajan en condiciones infrahumanas.

Es triste que tantos niños y niñas vengan a tan horroroso mundo. Probablemente no sea el caso de sus hijos, ¿pero acaso esos niños no son también, de alguna forma, responsabilidad nuestra? El futuro dependerá de lo que hagamos ahora, ¡y hay mucho que hacer! Empecemos por tomar conciencia y por hacer tomar conciencia a otros sobre esta realidad, empezando en su propia familia, y luego ayudemos en algo. En lo que esté a nuestro alcance. ¡Pero no nos quedemos indiferentes!

____________________________________________________
Otro tema:

De qué sirve tener fe

Si las personas buenas, aunque no sean cristianas ni conozcan a Dios, se salvan si actúan según su conciencia y cumplen con la ley natural que Dios pone en todos los corazones... ¿para que se necesita tener fe?
Adolfo Miranda Sáenz



Miguel era un muchacho que por diversas circunstancias nunca pudo conocer a su padre. Su padre sí lo conocía, lo amaba y se interesaba y preocupaba por él. Proveía para su alimentación, salud, vestido, estudios, etc. Pero el muchacho no lo sabía; entre él y su padre no había ninguna relación. Miguel creció pensando que no tenía papá, que había muerto. Para él, no existía ningún padre. Cuando llegó a ser un hombre mayor pensaba en todas las circunstancias de su vida en las que le hubiese gustado tener un padre cerca. Miraba con tristeza cómo otros tenían la dicha de tener un buen papá; una dicha que él no podía tener.

Su mejor amigo de niño cayó de un columpio y se rompió el labio; corrió hacia su padre que lo abrazó y tranquilizó, lo llevó al hospital y estuvo dándole valor y ánimo, sosteniendo su mano cuando los médicos lo atendían. Un compañero de colegio iba mal en una materia y estaba a punto de perder el curso, pero su padre lo animó y ayudó a estudiar, lo orientó y apoyó hasta salir adelante. En la universidad un amigo sufrió una terrible decepción cuando su novia, a quien amaba, lo traicionó con otro muchacho; su padre al verlo triste conversó largamente con él y compartió su tristeza mientras le hacía ver la conveniencia de aquella ruptura a tiempo, aunque doliera, y las grandes posibilidades que tenía de encontrar otra muchacha mejor que realmente lo apreciara. Las palabras y el abrazo de padre lo consolaron y llenaron de confianza en sí mismo. Miguel vivió momentos similares muchas veces en su vida, pero no tuvo cerca un padre que le diera apoyo y fortaleza.

Algo similar sucede a muchas personas, hombres y mujeres que no conocen a Dios, quien los ama con un amor mucho mayor que el de un padre o una madre. Que desea apoyarlos, consolarlos, ayudarlos y –en fin- acariciarlos como una madre acaricia a sus niños. Pero no lo conocen; creen que no existe o que no se interesa por ellos. Dios los busca, pero no se dejan encontrar; los llama de mil maneras, pero no reconocen su voz. Y siguen su camino creyendo que los que proveen su alimentación, salud, empleo o quizá hasta lujos, son ellos mismos, o son otras personas, o simplemente las circunstancias o las casualidades de la vida. Pero en última instancia lo reciben todo de Dios que en realidad nunca los ha abandonado, aunque quizá no lo entiendan, y se pierden la dicha de sentirlo cerca y tener su consuelo y su apoyo.

Sabemos que la Vida Eterna está al alcance de quien sea bueno, del que ame al prójimo, del que cumpla la ley de Dios aunque no lo conozca porque esa ley está escrita en los corazones y seremos juzgados por nuestra conciencia (Romanos 12). Que tener o no tener fe en Dios no hace la diferencia entre tener o no tener problemas y sufrimientos en la vida (Lucas 9.23). Ni siquiera la enfermedad y la muerte podemos evitar por tener fe. Entonces, ¿de qué sirve creer? ¿Por que algunas personas tienen en gran aprecio su fe cristiana y se interesan para que otros tengan esa misma fe y vivan según la fe en Jesucristo y en su Iglesia? Ciertamente a veces por la fe podemos lograr bendiciones, incluso milagros en nuestras vidas, ¡pero eso no es lo más importante! Tener a  Dios es tener un padre y una madre que da sentido a nuestra existencia, seguridad en medio de las tormentas, valor ante el dolor, esperanza en la tristeza, gozo, sabiduría y sobre todo paz. Todos pasamos por valles tenebrosos varias veces en la vida. Quizá ya los pasamos algunas veces, pero no sabemos cuántas veces más nos tocará pasar. Entonces será más fácil y seguro ir de la mano de Dios. Cuando todo se nos derrumba, cuando sentimos que nuestra vida se hace añicos, cuan sabemos que nos hundimos en un abismo, necesitamos tener esa fe; necesitamos a Dios. No es lo mismo estar solo que tener cerca al mejor papá y mamá del universo.

Por eso, busca a Dios cuando todavía tienes tiempo de encontrarlo. Y cuando lo tengas, no te alejes más de Él. Y si amas de verdad a tus seres queridos, acércalos a Dios; es lo mejor que puedes hacer por ellos en la vida. Por ejemplo, ¿cuánto nos interesamos por darles educación a nuestros hijos? ¿cuánto nos interesamos por su salud? ¡Eso está muy bien! Aunque puedes estar seguro que en la vida van a necesitar más de su educación religiosa y de su salud espiritual, porque cuando vengan las tormentas eso es lo que va a evitar que naufraguen... ¡como tantos han naufragado! Tú no sabes cuándo ellos tendrán que pasar por algún valle tenebroso, pero seguramente alguna vez lo pasarán. La vida es así, todos tenemos a veces que navegar por mares de tormentas o desiertos de soledad, y entonces solo la fe lo sostiene a uno. Otros buscarán el alcohol, las drogas, la vida lujuriosa, las banalidades de la vida... y únicamente encontrarán un vacío que solo Dios puede llenar. Ese Dios que nos ama infinitamente y que no quiere dejar solo a nadie... ¡Pero depende de nosotros! Él respeta la libertad de cada cual.

____________________________________________________
Otro tema:
Qué dijo el Papa sobre los divorciados vueltos a casar

Adolfo Miranda Sáenz
Una versión resumida se publicó en
El Nuevo Diario (Managua)
23 de abril de 2016





La Iglesia Católica enseña la indisolubilidad del matrimonio “hasta que la muerte los separe”, pero no excomulga  a nadie por divorciarse y casarse de nuevo civilmente. Sin embargo, aunque no estén excomulgados, vivir en una segunda unión es considerado como una situación irregular, o sea que implica una situación objetiva de pecado. Pero el Papa Francisco ha recordado que la Iglesia Católica distingue diferentes grados en la culpa subjetiva que tiene cada persona en relación a los pecados, culpa que por diferentes factores pudiera estar atenuada. La norma de la Iglesia es “no estar en pecado grave” para recibir la Santa Comunión, pero el Papa pide discernir pastoralmente si en algunos casos las personas en situación irregular, como los divorciados y vueltos a casar, no tienen culpa grave de estar en tal situación y por consiguiente no estarían en pecado mortal.

Dentro de la comunidad católica ha habido costumbres y personas que actuaron con crueldad hacia esas personas. Las costumbres en algunos casos fueron más allá de la norma, y de manera puritana e inmisericorde durante mucho tiempo algunos actuaron como nunca lo hubiese hecho Jesucristo, y trataron a esos hermanos como personas indignas de acercarse a los templos, participar de la vida de la Iglesia e incluso hasta se llegó a negarles la amistad.

Hoy el Papa Francisco, de acuerdo a lo recomendado por los obispos en el Sínodo sobre la Familia, ha puesto las cosas en su lugar actuando con la misericordia con la que el mismo Cristo actuaría. En su Exhortación Apostólica Postsinodal “La alegría del amor” el Papa presenta una amplia visión sobre la familia, su realidad actual, sus desafíos, su vocación, el amor fecundo dentro del matrimonio, las crisis, angustias y dificultades, el noviazgo, los hijos, la homosexualidad… entre muchos temas importantes. Pero donde más expectativas se han creado es en el tema de los divorciados vueltos a casar.

El Papa ha destacado la indisolubilidad del matrimonio, aunque nos recuerda que solo es indisoluble un matrimonio válido, ya que existen casos de nulidad en que por diversas razones un matrimonio nunca existió, fue nulo. La Iglesia hoy tramita más fluidamente las declaraciones de nulidad. Pero en caso de matrimonios válidos que por diversas razones terminaron en divorcio, el Papa llama a actuar con la misericordia de Jesús en el trato a los divorciados vueltos a casar civilmente. Llama a recibirlos en la Iglesia con amor y respeto como miembros de la comunidad cristiana, con derecho a participar en las celebraciones e incluso realizar algunas tareas dentro de las parroquias. Recibirlos como familia: juntos padre, madre e hijos, insistiendo en que no están excomulgados.

Sobre si pueden o no comulgar, el Papa llama a practicar una pastoral misericordiosa y al mismo tiempo responsable, cuidadosa. El Santo Padre no dice: Sí, pueden comulgar. Tampoco dice: No, no pueden comulgar. Recuerda que hay una norma general que dice: No pueden comulgar los que estén en pecado mortal. El Papa Francisco no dicta una nueva norma, pero saca a luz otra disposición muy clara de la Iglesia que en estos casos se solía pasar por alto, como si no existiese: que pueden existir causas que atenúen o supriman la culpa de una persona por un pecado que implique una acción u omisión grave, pero de la cual la persona pudiera no tener culpa grave; y tomado eso en cuenta llama a los obispos y sacerdotes a un discernimiento en cada caso particular, que tenga en cuenta que las consecuencias o efectos de cualquier norma no necesariamente deben ser siempre las mismas pues el grado de responsabilidad no es igual en todos los casos. Tampoco en lo referente a la disciplina sacramental, puesto que el discernimiento puede reconocer que en una situación particular no hay culpa grave. Nos recuerda el Papa Francisco que el Catecismo de la Iglesia Católica aprobado por San Juan Pablo II y redactado bajo la dirección de quien después llegó a ser Benedicto XVI, expresa de una manera contundente: “La imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas e incluso suprimidas a causa de la ignorancia, la inadvertencia, la violencia, el temor, los hábitos, los afectos desordenados y otros factores psíquicos o sociales.” El Papa llama a los obispos y sacerdotes a discernir con las personas en situación irregular si en su caso concreto hay factores (como podrían ser factores psíquicos o sociales) que inciden en que su culpa sea una culpabilidad atenuada por tales factores (el Santo Padre menciona varios ejemplos). En esos casos la persona no estaría en “pecado grave”. Si no están excomulgados ni están en situación de pecado mortal, nada les impediría acercarse al sacramento de la reconciliación y recibir la Santa Comunión. (Aunque quizá, pienso yo, habrán casos en que convendría que inicialmente comulgaran en privado para no escandalizar a “los débiles en la fe” que menciona San Pablo en Romanos 14).

El Santo Padre ha dirigido su Exhortación Apostólica “La alegría del amor” también a nosotros los laicos. Como laico católico la he recibido con alegría y entusiasmo por estas orientaciones de misericordia y justicia para tantos hermanos y hermanas que están en esa situación. La recibo con respeto y fidelidad al magisterio del Papa que me parece haber hablado muy claro sobre el tema sin dejar dudas, y así, con especial cuidado de ser absolutamente objetivo y apegado al texto del Papa, como periodista católico hago estos comentarios que no tienen más valor  que las que puede tener un artículo periodístico. Corresponde únicamente a los obispos, en uso del magisterio a ellos confiado, de acuerdo a su discernimiento y autoridad, dar a los sacerdotes y fieles en cada diócesis las orientaciones sobre las acciones pastorales concretas según la exhortación del Papa Francisco. Estemos, pues, atentos y receptivos al magisterio de nuestros obispos.


____________________________________________________

Otro tema:
Nicaragua y las elecciones de EE.UU.

Adolfo Miranda Sáenz
El Nuevo Diario (Managua)
12 de abril de 2016


La mayoría de nicaragüenses que viven en EE.UU. se fueron por razones políticas o económicas a raíz de la toma del poder por los sandinistas en 1979 y durante la década de los 80. Contrario a la mayoría de hispanos que apoyan al Partido Demócrata, esos nicas apoyan en su mayoría al Partido Republicano. Los hispanos en general son demócratas porque ven en ese partido una política más favorable para la clase media y la economía del país, así como más sensata ante los inmigrantes ilegales que llevan muchos años residiendo allá, y una política internacional menos peligrosa evitando conflictos que lleven a guerras y susciten odio y terrorismo contra EE.UU.

¿Por qué la mayoría de nicas del viejo exilio son republicanos, cuando incluso entre los cubanos más jóvenes crece la simpatía hacia los demócratas? Eso tiene su explicación. Cuando los nicas llegaron exiliados a EE.UU. gobernaban los republicanos con Ronald Reagan, quien los recibió bien, les facilitó la residencia y la ciudadanía –aunque sin los privilegios de los cubanos-, y armó y financió a la contra para combatir a los sandinistas. Los nicas del exilio ven todavía las cosas con la visión de los años 80 y creen que los republicanos son duros con los sandinistas y los demócratas no.

Pero la década de los 80 terminó hace más de 25 años. Desde entonces ha cambiado mucho el mundo. Vivimos otros tiempos. Las relaciones entre EE.UU. y Nicaragua hoy no podrían ser como en la época de Reagan, pues entonces existía la “guerra fría” que confrontaba a los EE.UU. con la ex URSS. Los EE.UU. temían a un gobierno pro soviético en Nicaragua que sirviera de base a sus enemigos. No actuó Reagan por amor a los nicas exiliados ni en defensa de la libertad y la democracia, sino preocupado por la seguridad de su país. Pero gracias a que un gran líder visionario y sabio, Mijaíl Gorbachov, llegó al poder en la URSS, Rusia cambió su política armamentista y expansionista, desechó el sistema económico comunista y dio libertad y democracia al pueblo ruso y a los demás países soviéticos que recuperaron su soberanía.  Y… ¡se acabó la guerra fría! Como consecuencia, Nicaragua dejó de ser una preocupación para EE.UU.

Lo que hoy preocupa a EE.UU. son otras cosas: el terrorismo, el narcotráfico y la inmigración ilegal. Y en eso los sandinistas son aliados eficientes y confiables. Además, han indemnizado a los ciudadanos estadounidenses confiscados, mantienen a Nicaragua estable en una región muy violenta y convulsionada, funciona la libre empresa, existe una prensa opositora, actúan partidos políticos de oposición y no hay presos políticos. Para los EE.UU. con eso basta. Muchos nicaragüenses demandamos más del gobierno de nuestro país, pero para los gobernantes de EE.UU. con eso basta. Aunque un republicano resultase electo presidente o resucitara Reagan, no cambiaría mucho la actual política hacia Nicaragua pues no representa ningún peligro ni preocupación para ellos, sino lo contrario, pues los sandinistas son buenos colaboradores en los tres temas que le interesarían a cualquiera que elijan como presidente de EE.UU.

Pero, ¿acaso EE.UU. no presiona a Maduro en Venezuela? Sí, pero Nicaragua no está en el corazón de Sudamérica compartiendo la selva amazónica y cerca de los grandes plantíos de coca. Tampoco tenemos la mayor reserva de petróleo del mundo. A EE.UU. le preocupa la situación de Venezuela porque hay una crisis y su inestabilidad política, social y económica puede desestabilizar la región, fortalecer a los narcos  y crear dificultades económicas mundiales por una posible incertidumbre sobre su petróleo; y presionan a Maduro para que renuncie y permita una transición no violenta.  Nicaragua no es Venezuela. Sea quien fuese el nuevo Presidente de EE.UU. su política hacia Nicaragua poco cambiará. Como han expresado muy bien algunos analistas estadounidenses conocedores de la política del Departamento de Estado, los EE.UU. no intervienen ni intervendrán en la política de Nicaragua y mantendrán con el gobierno sandinista relaciones, no de grandes amigos, pero sí normales, sin tensiones. La retórica o -como decimos aquí- el "chagüite, de ambos lados, es otra cosa
____________________________________________________


ALGUNOS TEMAS DE 
PERMANENTE ACTUALIDAD:

¿Un socialismo o
diversos socialismos?

Adolfo Miranda Sáenz
El Nuevo Diario (Managua)
1 de marzo de 2016

A veces se puede pensar en el "socialismo" o en la "izquierda" como un tipo específico de ideología política, social y económica, identificándola con el tipo de socialismo o de izquierda que conocemos mejor. Pero en realidad no existe solo un socialismo ni solo una izquierda, sino una variedad donde las diferencias entre uno y otro pueden ser tan grandes como las diferencias que hay entre Fidel Castro y Bill Clinton. En la izquierda del espectro político existen diferentes socialismos, diferentes sistemas sociales y económicos distintos entre sí, pero que tienen en común defender algún tipo de intervención de parte del Estado en la economía y en el sistema social para brindar o facilitar el acceso a los servicios básicos como salud, educación o seguridad social, y regular las relaciones entre empleadores y empleados para evitar abusos e injusticias. Todos se oponen, aunque de diferentes maneras, al liberalismo clásico y al neo-liberalismo que hoy sustentan los partidos conservadores, o sea la derecha política que defiende que la economía y los servicios sociales como educación, salud o seguridad social, deben estar en manos privadas, rigiéndose todo, incluyendo las relaciones laborales, únicamente por las leyes del mercado, sin intervención del Estado.

La diferencia entre los distintos tipos de socialismo está en cómo combinan la intervención del Estado con la propiedad privada y el libre mercado. Entre más intervención estatal promueven, se ubican más a la izquierda. Pero se diferencian también en la forma de organización política, que va desde el sistema comunista de partido único que controla todo mediante una dictadura, hasta la democracia liberal practicada por los social demócratas y los social liberales, con amplias libertades, pluralismo y elecciones libres, división e independencia de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y una oposición que puede actuar como minoría representada, escuchada y no excluida, con derecho a aspirar a convertirse en mayoría y llegar a gobernar.

El comunismo marxista-leninista defiende un socialismo donde el Estado, por medio de un partido único, ejerce el control total de la actividad económica y de la vida social y
política, es el propietario de todos los bienes de producción y planifica toda la economía decidiendo qué, cuánto y cómo producir, y la forma en que los bienes y servicios llegan a la población. No existe mercado libre y se implanta la dictadura del partido único. El comunismo pretende acabar con el sistema capitalista de libre empresa. Un ejemplo de gobierno comunista es el que encabezó Fidel Castro en Cuba y hoy continúa su hermano Raúl Castro.

En cambio, la social democracia pretende eliminar los excesos del capitalismo sin acabar con el mismo. Defiende la empresa privada y el libre mercado, pero con algunas regulaciones a la economía y los servicios sociales, los
cuales considera responsabilidad del Estado, estableciendo normas e impuestos para una distribución justa de las ganancias entre los propietarios, los trabajadores y el Estado que debe garantizar los servicios de salud, educación, pensiones y demás servicios sociales que conduzcan a un “Estado de bienestar”. Defiende la armonía entre capital y trabajo, las libertades públicas y la democracia. Es una izquierda moderada. Ejemplos de gobiernos social demócratas son muchos de los gobiernos democráticos que han habido y hay actualmente en Europa, como el de Francois Miterrand y hoy Francois Hollande en Francia, Gerhard Schroder en Alemania, o Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero en España.
También existe el social liberalismo, el cual surge de la evolución del liberalismo clásico sustentando los grandes principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, pero considerando que los pobres y marginados, debido a su situación socioeconómica, no tienen
verdaderamente libertad para decidir ni igualdad de oportunidades en una economía libre si el Estado no interviene para facilitarles el acceso a los bienes y servicios básicos que no pueden obtener solo con las leyes del mercado. Consideran que la fraternidad solo es posible con justicia social. Defienden la democracia y la libertad. Comparten muchos principios con la social democracia y es también una izquierda moderada o centro-izquierda. Ejemplos de social liberalismo han sido los gobiernos laboristas de Inglaterra (Reino Unido) como el de Tony Blair o el de Gordon Brown, o los del Partido Demócrata de los EEUU, empezando por Franklin D. Rooselvet que aplicando el social liberalismo logró salvar a los EEUU de la "Gran Depresión", y posteriormente otros gobiernos de presidentes demócratas como John F. Kennedy o Bill Clinton.

En cuanto al “socialismo del siglo XXI”, es difícil definirlo. En 1996 Heinz Dieterich Steffan (sociólogo alemán) lo mencionó por primera vez, pero sin definirlo conclusivamente. Hugo Chávez lo

retomó diciendo que “se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad”, pero sin explicar cómo se aplican estos conceptos generales concretamente en la práctica económica y en la vida social. En Latinoamerica algunos gobiernos afirman asumirlo, pero su implementación difiere entre uno y otro país tanto económica como políticamente sin seguir una línea ideológicamente definida. Un ejemplo de gobierno "socialista del siglo XXI" es, obviamente, el de Chávez en Venezuela, actualmente encabezado por Nicolás Maduro. Recientemente Heinz Dieterich Steffan ha dicho que el "socialismo del siglo XXI" debe mantener "una constante reformulación"; afirmación que nos aleja aún más de la posibilidad de tener una definición clara del mismo.
____________________________________________________
Otro tema:

En Nicaragua: 
Errores estratégicos de la oposición


Adolfo Miranda Sáenz
 Una versión corta de este artículo
fue publicado en El Nuevo Diario (Managua)
2 de febrero de 2016



Para hacer política con éxito se deben usar herramientas científicas en el diseño de buenas estrategias. Herramientas tales como discusiones focales, análisis de marketing o encuestas, diseñando campañas con visión realista, con los pies en la tierra, practicando la realpolitik a partir de conocer bien el pensamiento de los ciudadanos. Pero en Nicaragua los políticos de oposición cometen el error de menospreciar  estas herramientas y hacer cosas contraproducentes ignorando lo que las encuestas revelan. La última encuesta de M&R muestra un abismo entre lo que dicen y hacen los opositores y lo que piensa la mayoría de los ciudadanos. Aunque los opositores tuviesen razón en sus planteamientos y la mayoría de los ciudadanos estuvieran equivocados (que no es el caso analizar ahora), obviamente la estrategia (si es que hay alguna) ha sido equivocada. La estrepitosa baja de simpatizantes tiene otras causas más allá de las divisiones entre liberales.

Hay que decirlo: El Frente Sandinista ha seguido una buena estrategia política (no sé quiénes serán sus estrategas y asesores pero su estrategia es buena) y se han ganado a la mayoría de la gente, sobre todo a las generaciones jóvenes y de clase media para abajo… ¡que son la mayoría! Mientras la oposición se ha quedado practicando una política desfasada, de los años 80. Por otra parte, los empresarios, en otros tiempos llamados "capitalistas explotadores", perseguidos, confiscados... hoy inteligentemente han dejado de ver hacia el pasado y mirando hacia el futuro dialogan y negocian con el gobierno y logran un mejor ambiente para el desarrollo de la empresa privada (aunque todavía subsisten y preocupan situaciones, escollos y problemas por resolver). 

Pero veamos la situación de la oposición política: El principal discurso o bandera de los opositores es que “el gobierno sandinista es una dictadura antidemocrática”. Pero el 52% del 8% que dice simpatizar con los partidos de oposición, y el 87% del 37.6% de independientes (que no tienen simpatía por ningún partido en particular), consideran que en Nicaragua hay democracia, libertad de expresión, de movilización política y de votar sin presiones. El 68% del total de ciudadanos considera que la democracia se ha fortalecido en los últimos cinco años y 82.4% se siente satisfecho con ella.

La oposición dice que la situación económica empeora, pero el 46.9% de la gente dice que comparada con la de hace un año su situación es igual y 38.4% asegura que es mejor. Solo el 14.4% dice que ha empeorado. Los partidos opositores manejan una crítica permanente contra los programas sociales del gobierno, pero 44.5% de la población dice haberse beneficiado de ellos. Entre los beneficiados el 58% no son simpatizantes del Frente Sandinista, sino de los partidos de oposición o independientes. Los partidos rechazan el diálogo y la negociación demonizando la palabra “pacto”, apostando a la confrontación; en cambio el 85% del pueblo les demanda contribuir con la estabilidad, dialogar y negociar con el gobierno.

Los políticos opositores critican al empresariado y particularmente al COSEP por dialogar y negociar con el gobierno y llaman a los empresarios “colaboracionistas y pactistas que velan por sus intereses y no por el país”, mientras el 80.4% de los ciudadanos los considera la principal base del desarrollo económico; el 82% ve con agrado el diálogo Gobierno-Empresarios; el 62.2% ve en ese diálogo la posibilidad de facilitar la creación de empleos y el 54.7% considera que el propósito del mismo es alcanzar el bienestar de la población y la prosperidad del país. Hay muchos otros indicadores de que el discurso de la oposición va por un lado y el pensamiento de la gente va por otro. Por ejemplo, la gran mayoría confía en la policía y en el ejército; o sea, lo contrario al discurso opositor. ¿Cómo va a ganar simpatías una oposición que piensa todo lo contrario de lo que piensa la inmensa mayoría de los ciudadanos del país? Aunque esa mayoría estuviera equivocada, no es atacándola como se van a ganar simpatías, adeptos o –en su momento- votos. ¡La oposición tiene una pésima "estrategia"!

Ingenuamente algunos todavía no creen en las encuestas, menos en que Daniel Ortega tenga una simpatía del 71%. Algunos opositores siguen creyendo ser la mayoría –a pesar de todo- asegurando que la mayoría piensa como ellos porque así lo escuchan de personas de su propio entorno o se guían por lo que publica un diario opositor que llega solo a un reducido segmento de la población. ¿Cuántos compran un periódico en Nicaragua? ¡Menos del 1%! ¡Y otro porcentaje, menor al 1%,  leerá un periódico online!

Cuando tres diferentes firmas encuestadoras como M&R, CID-GALLUP y BORGE Y ASOCIADOS, coinciden en lo mismo con diferencias pequeñas de +/- 5% durante varios años seguidos, ¡hay que creerle a esas encuestas! Si la “estrategia” de la oposición continúa siendo la de cerrar los ojos, negar la realidad y dedicarse solo a “cantarle complacencias” o “endulzarle los oídos” a los ya convencidos opositores, no van a pasar de ahí; la oposición seguirá reducida a la misma pequeña minoría ficticiamente abultada por ciertos medios.

Algunos piensan y actúan políticamente como si estuviéramos en los años 80, pero 25 años después muchas cosas han cambiado y hay que ser realistas; hoy estamos ante situaciones diferentes que requieren una visión y acciones diferentes. La  oposición debe oír a ese 85% del pueblo que en las encuestas les demanda contribuir con la estabilidad, dialogar y negociar con el gobierno. Ese debe ser el primer paso en una nueva estrategia si quieren recuperar la credibilidad y confianza de la gente, sobre todo de la gente joven y de medianos recursos para abajo que son la inmensa mayoría, y así ganar nuevos seguidores y crecer poco a poco. La oposición no debería actuar hoy con el discurso de los 80 pues así se queda estancada en el pasado. Ni siquiera con el discurso de hace diez años... ¡lo pasado ya pasó y hay que mirar hacia adelante! Debería practicar la realpolitik actuando en la política como hoy los empresarios lo hacen en lo económico, y lo hacen con éxito. Sin dejarse chantajear por pequeños grupos de resentidos ex sandinistas que no suman ni el 0.3% (aunque hacen mucha bulla), ya sean de un partido o de algunas ONGs, que más que lucha cívica quieren pasarle cuentas a sus ex compañeros sandinistas de los que ahora son disidentes. Ni dejarse chantajear tampoco por medios de comunicación que esgrimen argumentos de los años 60, 70 y 80, cuando con sus editoriales dictaban la política opositora en este país. Ahora son otros tiempos y eso hay que saberlo entender. Es momento de crear una estrategia científica de oposición que primero pasa por presentarse como factor de estabilidad nacional, partidarios del diálogo y dispuestos a la negociación política, que es lo que las grandes mayorías del pueblo de Nicaragua le están pidiendo que hagan... ¡Háganlo, pues!

____________________________________________________
Otro tema


El liberalismo:
¿De derecha o de izquierda?

Adolfo Miranda Sáenz



Bandera histórica del liberalismo en Nicaragua

Empiezo aclarando que cuando hablo de Liberalismo me refiero a la ideología política nacida en Francia contra los abusos de la corona y la nobleza con el grito de ¡LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD! y en Inglaterra contra la explotación industrial. El liberalismo que evolucionó a un liberalismo social o social liberalismo, de izquierda o centro-izquierda. El social liberalismo que hoy poco se diferencia de la social democracia. El liberalismo que proclama la libertad pero reconoce que ésta no puede ser real donde hay pobreza, pues los pobres no pueden decidir libremente porque su pobreza los hace vulnerables a la manipulación y aún a la extorsión. El liberalismo que tuvo que abandonar el "dejar hacer, dejar pasar" y la defensa del "estado policía" pues no puede haber fraternidad sin solidaridad social, y la solidaridad no es posible sin que el Estado intervenga para resolver lo que el mercado no puede por sí solo: garantizar a todos al menos lo mínimo necesario para una vida digna. Por lo tanto, no hablo de "neo-liberalismo" ni de "liberalismo clásico" (que era bueno en el siglo XIX, no hoy). ¡Hablo del auténtico liberalismo revolucionario, avanzado, actual, de izquierda, tal como nació!

Hablar de izquierdas y derechas me parece oportuno porque en Nicaragua mucha gente anda confundida simplificando las cosas de una manera totalmente equivocada, creyendo que izquierda es solamente el gobierno sandinista, el ALBA y todo lo que en el mundo no esté alineado con los Estados Unidos; y derecha es toda oposición al gobierno, los liberales de todas las tendencias, y todo lo alineado a la política de Estados Unidos. Además, creen que toda izquierda es comunista y anti democrática, y que todo capitalismo es de derecha y democrático. ¡Por supuesto que no es así!

Aclaremos que hay muchos tipos diferentes de izquierda y de derecha. La izquierda puede ser comunista, socialista, socialdemócrata o liberal (social liberal). Un comunista y un social liberal son ambos de izquierda, pero hay grandes diferencias entre ellos. En la derecha hay nazis, fascistas, socialcristianos y conservadores. Entre un fascista y un conservador también hay grandes diferencias, aunque ambos sean de derecha. En EE.UU. hay un partido de izquierda (entre social liberal y social demócrata) que es el Partido Demócrata, y uno de derecha (conservador) que es el Partido Republicano. En Nicaragua el liberalismo históricamente ha sido un social liberalismo de centro-izquierda desde sus inicios. Y sobre las dictaduras, se dan dictaduras de izquierda -como en Cuba- y de derecha -como la de Pinochet en Chile-.

La izquierda promueve los cambios sociales, está a favor de controles al mercado e impone impuestos más altos a los más ricos. La derecha quiere conservar el status quo, defiende una moral tradicionalista, favorece a los grandes empresarios. Pero creo que la principal clave para distinguir izquierdas y derechas está en lo que se piense sobre el papel del Estado. La izquierda promueve una mayor intervención del Estado, pero varía desde el comunismo que propone una economía totalmente controlada por el Estado, hasta el social liberalismo que promueve el mercado libre, la propiedad privada y el capitalismo, pero con una moderada intervención del Estado para garantizar los servicios básicos a la población, como educación, salud y seguridad social.

Si nos fijamos en la historia de Nicaragua, nuestros gobiernos liberales han actuado siempre como social liberales de izquierda moderada, interviniendo el Estado en la educación pública gratuita, servicios de salud, el Seguro Social, las prestaciones del Código del Trabajo, etc., avanzando en conquistas sociales desde el siglo XIX.

En cambio, la derecha promueve que el Estado no intervenga en la economía, que se deje en manos del mercado únicamente, y que todo servicio (incluyendo educación y salud) sea privado. Entre menos intervención del Estado se promueva, más de derecha se es. (Esto se presta a una confusión con el liberalismo pues la no intervención del Estado fue una vieja doctrina del liberalismo clásico retomada hoy por el neo-liberalismo; pero el liberalismo clásico evolucionó al social liberalismo que promueve la intervención moderada del Estado, al comprobar que es necesaria para el pueblo).


Lamentablemente en Nicaragua el Partido Liberal Independiente, PLI, -durante 70 años de izquierda- abandonó sus principios social liberales convirtiéndose en un partido de derecha totalmente. Como liberal constitucionalista espero que el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, del que soy de la generación fundadora, nunca abandone los principios social liberales de centro-izquierda que nos legaron nuestros próceres del liberalismo histórico, Jerez, Zelaya y Madriz. Que sea un partido para todos, pero que defienda principalmente los intereses de los pobres y la clase media. Eso no es ningún obstáculo para avanzar en alianza con otros partidos y grupos de centro, sean centro-izquierda o centro-derecha.

Izquierda                                 Centro                                    Derecha
  Comunistas                                                              Fascistas
         Socialistas                                                 Neo Liberales y Ultra Conservadores
                 Social Demócratas                    Conservadores Tradicionalistas
                          Social Liberales        Conservadores Moderados y Social Cristianos

Históricamente el liberalismo en Nicaragua ha sido el Social Liberalismo de izquierda moderada o centro-izquierda. Modernamente -en todo el mundo- los Social Liberales mantienen afinidades y alianzas en la izquierda con los Social Demócratas, y en el centro con los Conservadores Moderados y Socialcristianos.
___________________________________________________
Otro tema:
El liberalismo que conocemos los nicaragüenses
Los gobiernos liberales en Nicaragua
___________________________________________________
Otro tema:
¿Quién fue Juan XXIII?
Hizo reformas trascendentales... ¿Fue el más grande papa del Siglo XX?
HAGA CLICK AQUÍ 
___________________________________________________
Otro tema:
¿Hay un "liberalismo de izquierda"? 
La pobreza: obstáculo para la democracia
HAGA CLICK AQUÍ
___________________________________________________
Otro tema
Comentarios sobre
"LOS VALORES POSITIVOS"
Honestidad, verdad, familia, perdón, amistad, amor a la Patria, etc...
HAGA CLICK AQUÍ 
___________________________________________________

Para los amantes del fútbol y del Real Madrid
Link:
HIMNO DEL REAL MADRID



Himno del Real Madrid





___________________________________________________

Busque otros temas interesantes en el Índice:
Columna derecha, arriba...
___________________________________________________