20240718

Aquel viejo no sabía leer

 Una historia interesante con un sabio mensaje.

Adolfo Miranda Sáenz

 


Alguien escribió esta historia:

 

“Siempre el grupo de amigos nos sentábamos cada tarde en una mesita en la acera de aquel café frente a la librería. Todos los días aquel viejo pasaba y miraba la vidriera de la librería. Se quedó un rato mirando y mirando… todos los días. No sé por qué pensábamos que quería algún libro y no le alcanzaba el dinero para comprar; qué veía algún libro para algún nieto y estaría esperando tener el dinero para llevarlo.

 

Desde el café del frente veíamos todo, y se volvió durante mucho tiempo el tema de nuestros debates; los cafés son los lugares ideales para que izquierdistas, derechistas, centristas y cualquier istas, puedan discutir sobre cosas que en la realidad no pueden o no quieren cambiar.

20240711

Que te tenga quien realmente te merezca

Si no es capaz de corresponder a lo que tu le das... ¡Aléjalo de ti!

Adolfo Miranda Sáenz

 


 Cuentan que había una vez un rey muy colocado que estaba buscando esposa.

 

Por su palacio pasaron todas las muchachas más bellas del reino y de otros reinos más lejanos; muchas le ofrecían además de su belleza y encantos, muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.

 

Cierto día, llegó una muchacha bonita pero muy pobre al palacio de este rey y con mucha dificultad consiguió una audiencia.

 

"No tengo nada material que recomendarte, solo puedo darte el gran amor que siento por ti" le dijo al rey: "Sí me permite hacer algo para demostrarte ese amor".

20240704

Cuando tu mujer envejece

Mira "en la edad de oro" la belleza que resplandece en tu mujer y aprecia ese valioso tesoro. No menosprecies lo que tienes ni te enredes con lo que no te hará feliz. 

Adolfo Miranda Sáenz


Si eres un hombre mayor, quizá como muchos hombres mayores, que ya tienen muchas horas de vuelo en la vida, miras a tu mujer... y notas en su cara, en su cuerpo, el paso del tiempo. Ya no tiene la figura esbelta y ágil que tanto te atrae de ella; su rostro tiene arrugas, su cabello está marchitándose. Ahora ya no te gusta tanto su aspecto físico como antes, ¿verdad? Ahora ves a mujeres más jóvenes y te llaman la atención. Déjame decirte algo, amigo: 

Es cierto que otras mujeres ahora tienen juventud y lozanía. Así como tu mujer las tuvo un día, y seguramente fue más bonita que muchos jóvenes de hoy. ¿Sabes por qué su cuerpo, su rostro y su cabello cambiaron?

20240627

¿Pendiente de tu vida o de la vida ajena?

Todo lo rechazas porque solo ves los errores ajenos.  Por estar viendo los defectos de otros no te concentras en lo que debes hacer. ¡Tú haz bien lo que te toca sin juzgar a los demás!

Adolfo Miranda Sáenz


Un joven fue a hablar con el cura de su parroquia y le dijo: - ¡Padre, ya no vendré más a la iglesia!

 

El sacerdote respondió: - Pero, ¿por qué?

 

El joven respondió: - Veo a unas hermanas que hablan mal de otras hermanas. Veo al hermano que solo se la pasa viendo a las muchachas. Al grupo del coro que están distraídos. A las personas que durante la misa chatean con el celular. A las madres que dejan a sus hijos correr por la iglesia. Eso entre tantas y tantas otras cosas malas que veo hacer en la iglesia.

 

Entonces le dijo el sacerdote: —Muy bien, pero antes quiero que me hagas un favor: toma un vaso lleno de agua y da tres vueltas por la iglesia sin derramar una gota de agua en el suelo. Después de eso, puedes decidir no volver a la iglesia si no lo deseas.

20240621

Sabia respuesta a unas envidiosas

 

Envidiaban su belleza, su simpatía y su prosperidad, quisieron burlarse de ella pero la lección que les dio fue fantástica.

Adolfo Miranda Sáenz



Había una vez una mujer muy bella que vivía en un pueblo chico y que era viuda. Algunas mujeres la admiraban por ser tan culta, refinada, elegante y de nobles propósitos. Otras mujeres la aborrecían por envidia, por celos, por su propio vacío personal y carencias, porque así es mucha gente.

 

Cuando se supo del cumpleaños de la bella mujer, un grupo de mujeres chismosas, de esas resentidas con la vida porque creen que la vida les debe algo, además de ser envidiosas, se pusieron de acuerdo para lastimar a la viuda enviándole un grotesco regalo en un paquete. Decidieron buscar todo tipo de alimañas e insectos venenosos y depositarlos en una caja de cartón y enviarlos con una nota de felicitación.

20240613

Un niño dispuesto a dar su sangre

Una historia tan conmovedora que es difícil no emocionarse. La tierna lección que nos da un niñito de apenas 5 años, lleno de amor y generosidad.

Adolfo Miranda Sáenz


Leí esta historia que inicia relatándonos cómo una pequeña niña de 3 años sufría una grave enfermedad que la llevaba hacia la muerte prematura. La única oportunidad de recuperarse y vivir sería una transfusión de sangre de su hermanito, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.

El papá le explicó la situación al hermanito de la niña, de 5 años, y le preguntó si estaría dispuesto a dar sangre a su hermana. El dudó solo un momento antes de decir: "Me da miedo, papi, pero si así se va a salvar mi hermanita, le daré mi sangre".

Los dos niños fueron acostados uno junto al otro y los médicos conectaron sus venas. Mientras la lenta transfusión de sangre se realizaba, el niño sonrió al escuchar a sus padres comentar cómo retornaba el color a las mejillas de la pequeña.

20240606

Todo lo que empieza... termina

Nada es para siempre. Todo tiene su fin. 

Adolfo Miranda Sáenz


En los últimos años ha habido grandes catástrofes en muchos países. Es impresionante cómo mueren miles de personas, incluyendo niños como efecto de las catástrofes producidas por el hombre, como son las guerras, o por las catástrofes naturales, como los terremotos y otros fenómenos.

¡Ya lo sé! Me diré que siempre las ha habido… Pero ahora, con el avance de la tecnología nos enteramos inmediatamente cuando ocurre, y cuando veo esa destrucción me doy cuenta de que todo lo que se construye, se destruye. Lo que se reúne, se dispersa. Lo que se inicia, se termina. Esto se llama el Principio de la Impermanencia.

20240530

Algunos predican una cosa y hacen otra

Hay que ser congruentes entre lo que se dice y lo que se hace

Adolfo Miranda Sáenz


El semáforo se puso amarillo exactamente cuando él iba a cruzar en su carro y como era de esperarse, hizo lo correcto: se detuvo en la línea del paso para los peatones, a pesar de que podría haber acelerado a fondo cuando estaba el semáforo en amarillo y pasarse con la luz roja. 

La mujer que estaba en el carro detrás de él estaba furiosa. Le tocó un largo pitazo por un largo rato e hizo comentarios groseros gritándole, ya que por culpa suya no pudo pasar… y para colmo, se Le cayó el celular y se le dañó el maquillaje.

En medio de su berrinche, la mujer oyó que alguien le tocaba la ventana a su lado. Allí parado junto a ella, estaba un policía mirándola muy seriamente. El oficial le ordenó salir de su carro con las manos arriba y la llevó a la estación de policía donde la revisaron de arriba abajo, le tomaron fotos, las huellas digitales y la pusieron en una celda.

20240526

Cómo es el amor de madre

Un pequeño comentario por el Día de la Madre en homenaje a las mamás de este mundo y a las que están en el Cielo. Ellas dan a sus hijos el amor más puro y bello.  

Adolfo Miranda Sáenz


Solo una madre —que lo siente— podría describir apropiadamente lo que es el amor de madre. Pero todos tenemos una madre y hemos experimentado ese amor, y podemos decir que es el amor más puro y profundo que hemos recibido.

Cada persona es diferente porque su carácter, su educación, su experiencia de vida, sus formas de expresarse, sus problemas y su entorno son diferentes. Por eso toda madre expresa su amor de madre de manera diferente. Porque toda madre ama de manera desinteresada y sacrificada, aunque lo exprese cada una a su manera, demostrando su amor de diferentes formas. No mejor ni peor, sino simplemente diferente.

 

Existen muchos tipos de amor en la vida, pero de todos ellos, el amor de una madre es el más profundo y puro que existe. Es el que más fuerza desarrolla a lo largo de toda la vida. El amor de una madre se siente desde lo más profundo de sus entrañas, donde inicia la vida el bebé que comienza a formarse y se establece una conexión entre los dos corazones que nada ni nadie podrá romper jamás.

20240524

Llorar es también de hombres

Desde niños hemos escuchado las frases: "¡Los hombres no lloran!" o "¡Los hombres no deben llorar!" Este bonito y corto relato trata de contribuir en la destrucción de ese mito que tanto daño causa a la sociedad. 

Adolfo Miranda Sáenz


Un niño le preguntó a su padre:

- Papá, ¿me prometes que no te enojarás si te digo algo?

- ¿Qué es?


- No, primero me tienes que prometer no enojarte.


- Okey, no me enojaré, te lo prometo.


- Hoy lloré frente a toda la clase.


- Y, ¿por qué?


- Porque la maestra me dijo que no hice bien la tarea, y se me salieron lágrimas de los ojos.


- Y, ¿crees que debería enojarme por eso?


- Mis amigos dicen que llorar es estúpido, que solo lloran las niñas y los niños débiles.


- Pero, ¿tu sabías que habías hecho mal la tarea?


- No, creía que estaba bien, pero después vi que estaba equivocado.


- Entonces escúchame bien. Hay dos cosas que te voy a decir, y tendrás que recordarlas por siempre. Prométeme que no las olvidarás.

20240516

El esposo perfecto o el marido ideal

Todas las mujeres han deseado alguna vez encontrar a su pareja soñada. ¿Cómo sería ese hombre? ¿Se puede encontrar?

Adolfo Miranda Sáenz


Había una vez una mujer que estaba harta de su esposo a quien le veía todos sus defectos, pero no se fijaba en ninguna de sus cualidades, y ya no le agradaba convivir con él, pensaba que si tuviera otra pareja no se comportaría así.

Un día le dan la oportunidad de cambiar a su cónyuge. En el periódico vio un anuncio increíblemente llamativo con letras rojas, ocupaba casi toda la página. Se anunciaba un lugar donde las mujeres podían elegir y cambiar de marido. Era una gran oportunidad, así que se apresuró a ir. 

La encargada le dijo: "A la entrada están las instrucciones sobre cómo funciona este método. Se puede visitar el lugar una sola vez en la vida. Hay seis pisos y las características del hombre mejoran a medida que se sube. Pero es muy importante que sepa que no se puede regresar, de ninguna manera, al piso inferior. Solo puede subir, pero regresar no, en absoluto."

 

La mujer, muy decidida, empieza y ve el rótulo que decía:

20240511

¡Ese hijo que más te cuesta…!

¡Discusiones... gritos... regaños... castigos...! ¿Qué hacer?

Adolfo Miranda Sáenz


Cuando eres mamá o papá de más de un hijo, hay uno que cuesta más.

Es el que te contesta, el que te reta, el que te “calienta”, el que hace que leas todos los libros de ayuda, por el que tomas sesiones de terapia, por el que escuchas podcasts, videos, audios.

 

Ese es el hijo que cuesta más.

 

Y nos cuesta más porque es el que se parece más a nosotros, es el que proyecta aquello que aún no hemos visto en nosotros mismos, es el que nos recuerda lo que somos, es el que nos refleja que aún no somos la mejor versión de nosotros mismos.

 

Este hijo necesita más amor y más atención de la que te imaginas, es el que necesita más control, aunque te ruegue con su actitud que necesita estar solo, es el que necesita padres presentes porque aún no puede autocontrolarse.

20240506

Cuidado con las apariencias... ¡Engañan!

No todo es lo que parece ser. Puede incluso ser todo lo contrario. Lea cómo cuidarse de las apariencias.

Adolfo Miranda Sáenz


Cuentan que un hombre tenía un cerdito y un burro, y los dos vivían juntos en la finquita. Pero el cerdo siempre estaba presumiendo frente al burro, porque pensaba que su amo lo trataba siempre mucho mejor y que era, por lo tanto, el favorito. 

– La verdad, burro -le decía el cerdo al burro constantemente- es que nuestro amo me quiere más a mí. Y si no, fíjate: a mí me da mucha más comida y nunca me pone a trabajar. Me paso el día comiendo y retozando. Y tú… ¡Mírate!… Te pasas el día cargando leña y apenas te queda tiempo para descansar. Debo de darte mucha envidia…

20240430

"Poneme a mí la cadenita del perro"

La triste historia de un niño maltratado

Adolfo Miranda Sáenz


Leí recientemente que en algún hogar del mundo, esa mañana, como todos los días, se escuchaban los gritos alterados de un hombre regañando a su hijo:

-Levántate pronto, lávate la cara, los dientes, péinate, ponte la camisa.... Pero apúrate, tienes que ir a clases. ¿Sabes qué?... Ya no hay tiempo para que desayunes, en el camino tomarás tu jugo, pero no lo vayas a derramar... ¿Qué te dije, tonto? Ya te manchaste la camisa. Me tienes harto, nunca aprendiste a hacer bien las cosas.

 

El chiquillo guardaba silencio, sabía que le podía ir peor. Estaba tan atemorizado que ni siquiera podía decirle "papá". En la escuela, constantemente era reprendido por su maestra porque se distraía. Siempre pensando por qué no podía ser feliz como los demás niños.


Esa tarde al regresar a casa, sin saber por qué, se atrevió a romper el silencio y dijo:

20240416

"Dime de qué presumes y te diré de qué careces"

Aquel que se cree superior suele esconder un complejo de infewrioridad. 

Adolfo Miranda Sáenz


Estaba un día un cabrito tomando el sol plácidamente en lo alto de una roca cuando pasó por allí un lobo. El cabrito comenzó a hacerle burla, porque sabía que el lobo no podría subir hasta una roca tan alta y empinada. 

El lobo entonces lo miró y le dijo sereno:

– ¡Tonto, no eres tú el que me insulta, sino la roca sobre la que estás sentado! Dale las gracias a esta roca.

El cabrito no era valiente. Al contrario, era muy cobarde. Pero hizo alarde de una valentía que no tenía porque se sentía segura, sobre una roca donde el lobo no podría hacerle nada. Pero fue muy tonto, porque no iba a poder permanecer siempre sobre aquella roca y viviría expuesto a que el lobo le pasara la cuenta. Es que los tontos y cobardes suelen ser provocativos siempre que se creen fuera de peligro.

Casados no significa esclavizados

Las parejas deben saber que cada uno necesita su espacio y su tiempo.

Adolfo Miranda Sáenz


Cuentan que hace mucho tiempo, cuando la tribu de los indios sioux habitaba las verdes praderas de Norteamérica, dos jóvenes se enamoraron perdidamente el uno del otro. Él se llamaba Toro Bravo y ella, Nube Azul. El mayor temor de los jóvenes era que un día dejaran de amarse, que el amor se esfumara y se lo llevara el viento. No podía permitir perder aquel sentimiento tan grande, así que decidió visitar al Gran Jefe de la tribu, que era muy sabio.

– Gran Jefe- dijo con respeto y delicadeza Toro Bravo- Nube Azul y yo nos queremos mucho, y tenemos miedo de perder este amor. Queríamos pedirle que usted nos aconseje qué hacer. El gran Jefe levantó la mirada y contempló complacido a la pareja, tomada de la mano y con los ojos brillantes…

20240410

Todos tenemos un arma de doble filo

¡Cuidado con el uso que demos a esa poderosa arma que todos tenemos!

Adolfo Miranda Sáenz



Esopo, considerado el padre de la fábula, vivió en la Grecia de la antigüedad muchísimos años antes de Cristo, y era un esclavo. 

 

Se cuenta que uno de sus amigos, llamado Xantus, le ordenó que fuera al mercado y le trajese el mejor alimento que encontrará para agasajar a importantes invitados. Esopo compró solamente lengua y la hizo preparar de diferentes modos. Los convidados se hartaron de comer lo que saborearon como una deliciosa y exquisita carne.   Cuando quedó solo, Xantus le preguntó a Esopo qué era eso tan delicioso que les había servido.

20240404

La fortaleza

Necesitamos superar los obstáculos que nos impiden hacer lo bueno, y tener la capacidad de realizar el bien que queremos lograr. Fortaleza para vencer el mal que nos impide actuar bien y fortaleza para tener la suficiente fuerza para lograr hacerlo.

Adolfo Miranda Sáenz


Toda nuestra existencia está orientada a alcanzar el Bien Supremo, que es Dios; por eso estamos llamados a hacer el bien e impedir el mal. Nuestra vida ha de ser una búsqueda constante del bien, no solo personal, sino sobre todo del bien común. Procurar, hacer, construir, lograr el bien común. Para eso necesitamos las virtudes cardinales (fundamentales): prudencia, justicia, fortaleza y moderación.

Se necesita fortaleza tanto para vencer el mal como para hacer el bien. Necesitamos vencer los obstáculos que nos impiden hacer lo bueno; y tener la capacidad de realizar el bien que queremos lograr. Fortaleza para vencer el mal que nos impide actuar bien y fortaleza para tener la suficiente fuerza para lograr hacerlo. Esa es la virtud de la fortaleza.

20240327

Cuando la fe se pone a prueba

¿En qué o en quién depositas tu fe? ¿A qué te aferras para sentirte seguro?

Adolfo Miranda Sáenz 


Cuentan que un hombre que amaba las montañas, se estuvo preparando toda la vida para subir a la cima de la montaña más alta del país. Cuando sintió que ya estaba listo, comenzó la expedición, pero quiso hacerla solo. Comenzó a subir ya subir y el cielo se oscureció. Pero él deseaba llegar a la cima y siguió subiendo, sin descansar ni preparar ninguna base de campamento.

 

El sol se ocultó y el cielo se oscureció. No se veían ni las estrellas, porque el cielo estaba cubierto de nubes. Así que, en un momento dado, se resbaló y cayó por un precipicio.


El hombre cayó a gran velocidad y pensó que moriría. Por su mente comenzó a pasar docenas de imágenes de todo lo que había vivido hasta el momento. Pero justo cuando ya llevaba un buen tramo cayendo en el vacío, un fuerte golpe lo frenó en seco. Como montañista experimentado, había asegurado su ascenso con una cuerda y ahora esta cuerda lo sostenía en el aire.

20240324

La virtud de la prudencia

 Una de las "cuatro virtudes cardinales" es la prudencia. No debemos confundir prudencia con cobardía ni valentía con temeridad. La Biblia enseña que la prudencia es un don de Dios.

Adolfo Miranda Sáenz


La prudencia es la virtud de actuar de modo correcto, pero con la debida precaución.  Es la virtud de comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro y veraz, pero cauteloso y adecuado a las circunstancias, así como actuar respetando los sentimientos, la vida, la seguridad, la paz y demás derechos de todas las personas. 

Prudencia es actuar con precaución para evitar posibles daños innecesarios o inútiles, tanto para sí mismo como para los demás: para su familia, para las personas del entorno social en que cada cual vive, para su centro de estudio o de trabajo, para su comunidad. social, para su Iglesia, para su país, para el medio ambiente y para el mundo en general, según el lugar que cada cual ocupa en la vida y las responsabilidades que tenga.